martes 16.07.2019

Agricultura versus recesión

Por Agustín Lorenzo NavarroEl sector primario es de los que más y mejor han resistido el embate desde el inicio de la crisis económica y a la destrucción masiva de empleo.

Tras el inicio de la recesión económica en España, y en numerosos países (debemos recordar que es una crisis “planetaria”, como diría Punset) se han perdido miles de puestos de trabajo en el caso de España, y millones si hablamos a nivel mundial.

Sin embargo, hay países que se han recuperado más fácilmente y han creado empleo antes de lo previsto, salvo en España, que como siempre, vamos por detrás en todo. Aunque parece ser que comienzan a verse datos positivos que dan pie a la esperanza.

Lo que sí es cierto es que todos los sectores no han reaccionado igual a esta mal llamada “Crisis económica”. En España, el sector de la construcción es el que más rápido y más empleo destruyó. Aunque varía mucho en función de las CCAA, es un dato bastante generalizado.

En la cara opuesta de la moneda encontramos aquellos sectores donde se siguió generando empleo pese a la crisis y que continúa de forma extraordinaria su crecimiento, como es el caso del sector primario. Éste es uno de los sectores que más y mejor han resistido el embate desde el inicio de la crisis económica y a la destrucción masiva de empleo generalizada en casi todos los subsectores. Datos recientes de la EPA lo corrobora: La agricultura generó 33.100 empleos, caza y servicios relacionados 3.000 empleos y la silvicultura algo más de 1.400 empleos.

Por tanto, el sector primario se confirma como el que mejor resiste la crisis, con una pérdida de apenas el 7,1% de los ocupados desde el 2008 y ha cerrado el trimestre (2º trimestre del año 2013) con la creación de 37.500 empleos netos y con todos los subsectores en positivo.

No dejan de ser datos curiosos, porque debemos recordar que la agricultura, la ganadería y la pesca son sectores que vienen agonizando, incluso mucho antes de la actual crisis económica, debido a los recortes en materia de ayudas y subvenciones por parte de las Administraciones Públicas (especialmente la Unión Europea), además de ser siempre los grandes olvidados de las reformas de las Administraciones, que no hacen más que ayudar a grandes multinacionales del sector, dejando atrás los intereses y la defensa de los pequeños y medianos empresarios, que, al igual que en el sector del comercio, conforman la mayor parte de ese tejido que genera miles de empleos en nuestro país.

El sector ganadero, uno de los grandes perjudicados junto al pesquero, por las políticas actuales de la UE, también continúa generando empleo, aunque cierto es, que se encuentra a la cola dentro del sector primario.

Datos quizás menos significativos, pero no menos importantes, son la creación de puestos de trabajo en la apicultura y servicios relacionados o la proliferación de autónomos en el sector primario (aunque este dato es también extensible al resto de sectores).

Debemos recordar que estos son datos de empleos directos, que son los que se pueden “medir” de forma objetiva, pero podemos estar hablando de otros 45.000 puestos de empleos indirectos en manufactura de productos agrarios, comercialización,…

Por otro lado, otros estudios independientes, resaltan el compromiso de los empresarios y empresarias del sector primario en mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras mediante diferentes medidas, como son el aumento de los salarios (subida media estatal del 2,6% desde 2008 según estudios del BBVA), mejoras en la mecanización que ayuda a los empleados a la realización de las labores del campo, la ganadería, etc. Se estima que la inversión tecnológica en el sector supera los 10.000 millones de euros desde 2004, liderando dichas inversiones el subsector de la ganadería. Si tenemos los datos en la mano, ¿por qué las Administraciones Públicas no se ponen de acuerdo y apoyan aquellos sectores que pueden seguir generando empleo en vez de invertir en las grandes empresas que conforman el IBEX 35?, de las cuales, por cierto, la gran mayoría de trabajadores son externos a este país, caso de Telefónica, Inditex…

Debemos reconducir las actuales políticas en materia de empleo y sobre todo, dar de una vez por todas, la importancia que realmente tiene un sector tan vital y estratégico como debe ser el primario, y para ello debemos también controlar y supervisar los actuales acuerdos de la UE sobre exportación e importación de determinados productos.

El día en el que el sector primario no sea capaz de generar empleo en cualquier situación, estaremos perdidos, salvo que queramos comer las ya tan populares hamburguesas de laboratorio a base de células madre. La clase política debería ser consciente de ello pero la ciudadanía aun más.