jueves. 04.06.2026
FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

El Irak de Sadam Hussein desde una entrañable mirada infantil

En La tarta del presidente (The President's Cake) se nos retrata una sociedad iraquí bastante desconocida.
IMG_7143

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

En ‘La tarta del presidente’ (The President's Cake) se nos retrata una sociedad iraquí bastante desconocida. Una zona rural extremadamente pobre, donde la gente utiliza barcazas para desplazarse y sobrevive a duras penas pasando hambre. A pesar de ser un régimen laico, al dictador Sadam Hussein se le idolatraba como si fuera un dios, algo común en cualquier caudillaje que se precie de serlo. Su retrato estaba por todas partes y presidía la aulas escolares, como lo hacía Franco en su día entre nosotros junto al ausente José Antonio flanqueando un crucifijo.

Los escolares debían corear que darían sus vidas por defender a su líder, para suscribir un paternalismo político que les maltrataba. La película nos cuenta todo esto con un saludable toque humorístico. Una niña es la encargada de hacer una tarta para celebrar el cumpleaños del presidente. Para ello tiene que hacerse con los ingredientes prescritos por su abuela. En esa búsqueda le acompaña su inseparable gallo, al que lleva como si fuera un bebé.

Las peripecias que atraviesa para cumplir esa encomienda son de lo más variopintas y, pese a retratar una cruda realidad, se hace más llevadera por su clave de humor. Uno sale con una sonrisa en los labios, pese al drama que le han contado. Su amistad con un compañero de pupitre le hace resistir los más duros embates a nuestra protagonista. Ya sabemos cómo acabó quien llegó a tener uno de los ejércitos más modernos del mundo en su momento.

El Irak de Sadam Hussein desde una entrañable mirada infantil