FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

Los laberintos del querer

Deux pianos arranca con fuerza, pero se desinfla en un relato artificioso y previsible.

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

Para mi gusto la trama podría haber dado mucho más de sí. Además comienza con cierto tirón y luego va desinflándose, confirmando el desenlace que se prefiguraba desde un principio. Lo mejor es comprobar que Charlotte Rampling conserva su buen hacer rozando los ochenta. Su papel es el mejor construido e interpretado con gran diferencia. Los pobres protagonistas parecen perdidos en unas actuaciones que no convencen a nadie, comenzando por ellos mismos. Mejor suerte tienen los que tienen un papel secundario. 

En manos de una realización más cabal, el guión hubiera podido resultar de lo más interesante, pero el modo de presentar la historia desvirtúa su enorme potencial. Nada resulta natural y todo queda muy artificioso. El metraje se hace largo y es una lástima porque la historia merecía otro destino. Se ubica ese laberinto de los afectos humanos por el que todos transitamos, pero cuesta identificarse con unos personajes de cartón piedra, exceptuando al que da vida a Rampling.

Puede que otros espectadores hayen una mayor calidad cinematográfica y consideren harto injusta mi breve crónica, pero a mí me ha decepcionado una cinta cuyo arranque prometía mucho más de lo que ofrece luego. Espero que la sección oficial tenga títulos más atractivos.