lunes 26/10/20

Unió de Rabassaires: el sindicalismo agrario catalán

Una de las fuerzas sociales más importantes de la Cataluña de los años veinte y treinta fue la UR, el gran sindicato agrario catalán.

Una de las fuerzas sociales más importantes de la Cataluña de los años veinte y treinta fue la UR, el gran sindicato agrario catalán, mucho menos conocido que las distintas fuerzas políticas pero con una gran influencia. Intentaremos dar algunas claves sobre esta organización en este trabajo.


URLa Unió de Rabassaires (UR) fue un sindicato agrario de campesinos no propietarios, fundado en 1922 por viticultores y con el apoyo de los republicanos de izquierda en Cataluña. Su gran inspirador fue Francesc Layret. Lluís Companys fue uno de los fundadores, y en sus comienzos dirigió La Terra, el órgano de expresión del sindicato.

En 1923, la UR promovió el primer Congreso de Trabajadores del Campo de Cataluña, que consiguió reunir en Barcelona a unos tres mil campesinos. En ese momento tendría unos veinte mil afiliados, lo que demostraría su vertiginoso crecimiento en un año, en vísperas de un importante cambio político en España.

Desde sus comienzos la Unió inició una intensa campaña para que mejorasen los plazos y términos de los contratos de arrendamiento y aparcería, con el fin de que, en última instancia, el campesino consiguiera la propiedad efectiva de la tierra que cultivaba. Ese fue siempre su principal objetivo, lo que le enfrentaría tanto a los propietarios como al anarquismo con sus soluciones colectivistas.

En tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera el sindicato optó por la moderación, lo que le permitió sobrevivir pero provocando una clara desmovilización, ya que la afiliación bajó en unos seis mil afiliados. La llegada de la República generó un claro resurgir de la Unió. En 1933 contaba con doscientas cincuenta secciones y se había recuperado la afiliación, llegando a tener veinticinco mil miembros. El empuje de Unió también tuvo que ver con sus lazos con Esquerra Republicana.

UR2

Unió presionó en el Parlament para la aprobación en 1934 de la Ley de Contratos de Cultivos. Pero el bloqueo institucional a esta reforma y la represión ejercida después de los hechos de octubre de ese año, hizo que el sindicato se radicalizase y se alejase de la propia Esquerra, acercándose a las fuerzas que con el tiempo terminaron por crear el PSUC.

En febrero de 1936 participó en el Front de Esquerres, el Frente Popular catalán. A partir de entonces, la UR alcanzaría su máximo apogeo con seiscientas secciones locales y unos ochenta y cinco mil afiliados. En la guerra civil participó en el Comité de Milicias Antifascistas, y en septiembre de 1936 entró en el gobierno de la Generalitat. En ese momento se convirtió en el núcleo de la Federación de Sindicatos Agrícolas de Cataluña, enfrentándose claramente a las colectivizaciones agrarias promovidas por la CNT.

En el exilio la UR conservó una estructura organizativa en más de treinta departamentos franceses. Pero en 1948 entró en una crisis irreversible por disputas internas. Un sector, proclive a las tesis del PSUC, se escindió. En los años setenta aparecería la Unió de Pagesos.

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