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jueves 19/5/22

Un bloguero denuncia la presencia de pederastas en las redes sociales

El bloguero Marcelino Madrigal denunció la presencia de pornografía infantil en la red social de Microsoft, Windows Live. La respuesta de la multinacional fue cerrarle su blog.
NUEVATRIBUNA.ES | ANTONIO SANTO 03.03.10

Hace casi un año, Marcelino Madrigal (bloguero cuyos textos sobre diseño e informática llegaron a ser de referencia en toda la Red), navegando por la red social Windows Live (en cuyo servicio Spaces tenía alojado su blog) descubrió una gran cantidad de perfiles de pedófilos y pederastas. En ellos no sólo se mostraba pornografía infantil, sino que incluso se ofrecía a la venta en DVD´s. Ese día, el 28 de marzo de 2009, empezó una batalla porque estos deleznables contenidos desaparezcan de Windows Live, se persiga a sus autores y se consiga que el uso de esta red sea seguro para los menores. Madrigal envió sus denuncias al servicio de Microsoft dedicado específicamente a recibir violaciones de las normas de uso; unos días después, al ver que los contenidos pedófilos no habían desaparecido, denunció el caso ante la Policía Nacional. Sin embargo, el tiempo pasaba y esos perfiles, en los que se exhibían fotos de menores con total impunidad y desde los cuales se escribían comentarios sexuales en perfiles de niños y niñas, seguían activos con total normalidad.

La respuesta de Microsoft no fue la que esperaba: se limitaron a pedirle que no enviara los enlaces por correo, sino que recurriera a los servicios de soporte al usuario. Después de más de dos semanas sin que Microsoft cerrara los perfiles en cuestión, el día 17 de Abril Madrigal denunció públicamente desde su blog la historia. Una hora más tarde su blog en Windows Live fue cerrado. Según Microsoft, por mostrar enlaces a páginas que contienen contenido inapropiado. Actualmente, la cuenta del pedófilo que denunció Madrigal sigue activa.

Durante los meses siguientes, Marcelino Madrigal se dedicó a investigar y denunciar numerosos casos de pedofilia y pederastia en la red social de Microsoft. La multinacional norteamericana empezó por negar las evidencias que se estaban mostrando, como puede verse en los comentarios de esta entrada en el blog del director de tecnología de Microsoft Ibérica, Héctor Montenegro. Tuvieron que pasar seis meses para que, finalmente, el mismo Montenegro prometiera cambiar el sistema de soporte e investigar los hechos. Según Montenegro, la denuncia de Madrigal ha servido para cambiar desde Microsoft Ibérica los mecanismos de aviso de este tipo de problemas del sistema de soporte. Madrigal afirma que la situación sigue siendo exactamente la misma; Microsoft se limita a borrar las páginas que él denuncia públicamente, pero ni investiga por su cuenta ni ha mejorado el sistema de reporte de abuso.

Las denuncias a la Policía Nacional tampoco han servido para demasiado. La implicación de los cuerpos de seguridad del Estado contra la pornografía infantil está fuera de toda duda, pero, con la ley en la mano, no es posible aplicar la LSSI a empresas con sede social y servidores en el extranjero; cuando se trata de pederastas extranjeros, además, poco pueden hacer aparte de enviar aviso a las autoridades locales respectivas. Aunque en teoría es posible cerrar el servicio
si se considera que su uso no es seguro (y más, estando de por medio la seguridad de los menores), hasta ahora esa opción ni se ha planteado; no debemos olvidar que el Gobierno y Microsoft tienen firmados convenios de colaboración, precisamente en temas de educación y escuelas de 2.0.

Pero los problemas de Madrigal por denunciar casos de pornografía infantil no terminan con el cierre de su blog en Windows Live. Marcelino Madrigal utilizaba también sus cuentas de Twitter, @mmadrigal y @inapropiado, para denunciar toda esta situación y la presencia de pederastas también en este sistema de microblogging. Desde sus twitters mantuvo también discusiones con personajes de Internet tan conocidos como el creador de Menéame, Ricardo Galli (con motivo de la existencia de numerosos comentarios inapropiados de apoyo a la pedofilia en el famoso agregador de noticias) o Enrique Dans (que acusaba a Madrigal, entre otras cosas, de alarmista), además de un rifirrafe con el Twitter de Gobierno, @desdelamoncloa. El 11 de Febrero descubrió que Twitter había cerrado sus cuentas sin previo aviso y sin más explicación. Según una fuente cercana a Twitter que cita el propio Madrigal, el cierre se debió a reclamaciones de personas concretas. No ha recibido ninguna explicación oficial al respecto, y ante la evidencia de que no iba a recuperar sus cuentas, decidió abrir otra desde la que sigue con su lucha.

Marcelino Madrigal lleva casi un año denunciando en solitario la presencia de pederastas en redes sociales desde su blog, aguantando campañas de desprestigio, insultos e incluso acusaciones de ser él mismo un pederasta o de dar repercusión a los pederastas. Y aunque ha conseguido que se cierren muchos perfiles con estos contenidos, considera que la pelea no ha hecho más que empezar. Sus reclamaciones (que pueden leerse aquí) están muy claras. Primero, una campaña de educación preventiva dirigida a menores, padres y educadores, que sin caer en el alarmismo enseñe a protegerse de los peligros que conlleva la pérdida de intimidad en redes sociales. Segundo, que las empresas se hagan responsables de lo que se hace con las herramientas que desarrollan. Tercero, una reforma en las leyes que permita el cierre de servicios que alojen o consientan contenidos relacionados con la pedofilia. Y por último, un aumento de los recursos de la Policía (a la que reconoce "desbordada con la avalancha de nuevos delitos") y que ésta se centre no sólo en el intercambio de pornografía infantil en las redes P2P, sino también en el acoso a menores a través de redes sociales.

Sin lugar a dudas, éste es un tema en el que las empresas informáticas, los usuarios de Internet, los cuerpos de seguridad y los medios de comunicación deben implicarse a fondo. No podemos circunscribir la responsabilidad de esta situación sólo a sus culpables directos; quizá todos, por inacción, estemos permitiendo una situación que podría terminarse con una mayor implicación de las empresas y una enérgica denuncia por parte de la sociedad. Contra la lacra de la pornografía infantil no basta una condena, ni es suficiente con colocar un banner en nuestro blog o página web: no cabe ninguna otra actitud que no sea luchar por una Red libre de pederastas y segura para los menores.

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