martes. 18.06.2024
LadyAnne (1)

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Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

Sin duda, lo más interesante del debut en la dirección de Inma Nieto son las preguntas y dilemas que plantea al espectador sobre la figura del poder. En “Lady Anne” no solo se cuestiona el abuso de autoridad por parte de los más poderosos, sino que incluso se llega a poner en tela de juicio el papel moral que debe cumplir un creador, en este caso representado por el escritor William Shakespeare. Vuelve a cobrar importancia aquel dilema clásico sobre si el arte está al margen de la moralidad, e incluso si un escritor tiene una responsabilidad con sus creaciones similar a la de un padre con su hijo. Preguntas que sin duda están presentes en esta interesante obra en la que Inma Nieto, con la ayuda de Elisabet Gelabert, reinterpretan el clásico Ricardo III.

La obra comienza con la entrada en escena de una actriz que llega tarde al primer ensayo de Ricardo III. Interpretada maravillosamente por Elisabeth Gelabert, veremos en los primeros minutos que se trata de una persona que no se encuentra en su mejor momento vital y está profundamente perdida a nivel emocional y psicológico. Ella es la encargada de dar vida a Ana Neville, y es evidente que tiene serios problemas con el texto de Shakespeare, no tanto por su dificultad narrativa, sino por el papel sumiso que le asigna a su protagonista. Frente a ella, nos encontraremos con una severa directora de escena, interpretada por la misma Inma Nieto, que, al modo casi de Ricardo III, busca imponer su poder en escena y da instrucciones de actuación difíciles de entender y casi surrealistas, lo que solo hará que Ana Neville se pierda más y más.  

LadyAnne (2)

Pronto, en “Lady Anne” no quedará claro quién es quién, y comenzará un duelo que irá mucho más allá de la actuación, rompiendo la cuarta pared y los límites del teatro. Así, la famosa frase que Shakespeare puso en boca de Lady Anne, “aceptar no es conceder”, será puesta en cuestión y se convertirá en el leitmotiv de una función que no solo cuestiona el rol de la mujer en el teatro, sino en la vida en general. De esta manera, Ricardo III, personaje que, no olvidemos, en la obra original mata a su suegro y al marido de Lady Anne en un arrebato romántico por ella, no solo es cuestionado en el texto de Inma Nieto, sino que en cierto modo se convierte en un enemigo a abatir.

Elisabeth Gelabert hace un gran papel al dar vida a una mujer desequilibrada por las injusticias y a punto de explotar. Su actuación se convierte en un interesante duelo interpretativo en el que, bajo la atenta mirada de Inma Nieto, tiene que sacar prácticamente sola una obra que plantea dilemas morales que nos acompañarán mucho tiempo después de que hayamos salido del teatro. El texto de Inma Nieto es un auténtico regalo para cualquier amante de la actuación.

“Lady Anne” se ha programado en la Sala José Luis Alonso del Teatro de la Abadía del 9 al 19 de mayo.

'Lady Anne': desafiando al poder en el Teatro de la Abadía