#TEMP
sábado. 02.07.2022

1979. La calle está que arde. A la entrada y a salida de los conciertos de Frank Zappa, Queen, Lou Reed, Ian Dury y Robert Gordon en el Pabellón del Real Madrid la policía nos calienta y nos hace correr delante de los caballos. Menos mal que ya podemos refugiarnos en la Vía Lactea y el Penta de Malasaña, donde pinchan los Burning y Nacha Pop. 

A 333 kilómetros de Madrid, los músicos leoneses hacen lo propio en el Barrio Húmedo, el Malasaña de León. Y si Nacha Pop hablan en la “Chica de Ayer” del Penta, Los Cardiacos hacen lo propio y dedican una de sus primeras canciones a las Noches del Toisón: 

"No hay nada, nada, nada hay nada  como las chicas del Toisón”

Ese mismo año nos llegó ya su primer single con “Chicas de Burda” y “Salid de Noche”. Dos canciones que colocaron a Los Cardiacos a la altura de los primeros singles que ese mismo año editaron Nacha Pop, Radio Futura, los Secretos, Mamá, Zombies, Los Elegantes, Alaska y Los Pegamoides o Mario Tenia y Los Solitarios.

En 1981 editaron en su siguiente disco “Noches de Toisón” y “Extraños en tu sombra”. Por entonces, Los Cardiacos eran uno de los más destacados  grupos de todo el país que buscaban hacerse un hueco en el panorama de una movida que crecía imparable con el apoyo de Radio 3, Televisión Española, revistas musicales y diarios. Desde ese inicial, casi escatalítico comienzo, abundando en los territorios del pop mas rítmico, siempre exhibiendo un poderoso músculo instrumental, atravesando procelosos mundos lisérgicos para después recuperar la autenticidad más poproquera, mediaron seis discos de larga duración, innumerables singles, compilados, algún live y unos conciertos en directo como pocas veces se veían por aquí.  (Texto extraído de un artículo de Jesús Ordovás de 2009 con otras aportaciones)  

LOS CARDIACOS campearon por escenarios y estudios entre el 79 y el 94 y constituyeron en gran  medida la otra cara del glamour y la frivolidad del pop de los años 80.  De algo podemos tener  certeza: algunas de sus canciones son, simplemente ¡¡Perfectas!!

Y aquí tenemos al principal hacedor de esas canciones, KIKE CARDIACO, que después de aventuras más que brillantes como El cometa errante, vuelve a publicar canciones con su propio nombre con la intención de editar un par de ellas cada tres meses. “Skrisis dance”: El pop tiene que decir algo de esta situación social  que malvivimos, no puede ser un "lujo cultural para neutrales". Los músicos conforman además uno de los colectivos mas sacudidos por este vendaval interesado.

En el verano de 2013 ya tenía terminada la canción y el video se realizó en julio de 2014.

Cuando la operación Púnica se llevó al presidente de la diputación de León, aquí al lado de mi casa, decidí colgar el video en YouTube

Al comienzo de éste, un homenaje al "Ángel Exterminador de Buñuel", a lo largo de él, junto a algún otro elemento surrealista, la intención combativa y alegre de hacer sonreír  con toda esta basura. (Kike Cardíaco)    

Respecto al segundo tema, “Ecos de León (swinging)”: En el año 1947 Django Reinhardt  graba la Marsellesa titulándola Ecos de Francia. A partir de una boutade de Albert Boadella que comparto, "España es un país civilizado por que su himno no tiene letra", he sometido a tratamiento de swing al himno a León amputándole la letra, esto es,  haciendo un instrumental con muchas síncopas. Mi ciudad tiene un poso francés que se fraguó aquí con los viajeros que hacían el camino de Santiago. Yo vivo en la calle de la Rúa de los Francos y creo que ese espíritu me rodea, el disco que publicamos en 1998  "El cometa errante", estaba atravesado de arriba abajo de ese afrancesamiento, desde Beaudelaire a Gainsbourgh. (Kike Cardíaco).

Skrisis Dance es una composición de E. Jiménez. Se grabó en Chechu's Home e Inesound de León en 2013. Las guitarras y el talking machine fueron grabados por Kike Cardiaco, el órgano lo grabó Chechu Gómez, la caja es de Ángel González y el programa Néctar lo aplicó Antonio Caminero. El video es una idea de E. Jiménez, realizado por Abel Morán y el baile Rosario Granell.

Skrisis Dance, la canción de la crisis