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martes. 16.08.2022
Anverso y reverso de un sestercio de Caracalla
Anverso y reverso de un sestercio de Caracalla.

El movimiento de mercancías por el imperio romano venía de muy antiguo y era muy fluido. En sus orígenes, como en los de todas las civilizaciones, el comercio romano no precisaba de la utilización de la moneda, ya que se utilizaba comúnmente el trueque como medio para realizar las transacciones.

  1. EL SISTEMA MONETARIO
  2. ¿QUIÉN ACUÑABA LA MONEDA?
  3. MONEDAS ROMANAS
  4. EL AS Y SUS FRACCIONES
  5. EL DENARIO Y SUS FRACCIONES
  6. MONEDAS DE PUEBLOS ANTIGUOS EMPLEADAS EN ROMA
  7. EL VALOR EN LAS DISTINTAS ÉPOCAS DE LA MONEDA ROMANA

EL SISTEMA MONETARIO

El sistema monetario constituía la base del comercio romano, aunque no siempre fue así. En un principio Roma, como toda antigua civilización, utilizaba el trueque para el comercio. La primera unidad de medida fue la unidad del ganado, llamada pecunia que dio origen al término pecuniario.

Este sistema de trueque fue reemplazado durante el inicio de las relaciones comerciales, estabilización de la situación interna romana y el contacto con los griegos, aproximadamente en el siglo V a.C.

Las unidades de los primeros sistemas monetarios romanos eran unos lingotes irregulares de bronce y cobre, sin marca o inscripción, llamados aes rude. Su valor dependía del peso, el cual variaba desde los ocho hasta los trescientos gramos.

Esta moneda se siguió produciendo durante un largo periodo, llegando a pesar en algunos casos hasta 1.600 g. En ocasiones incluía inscripciones de animales u objetos. La unidad de medida de los romanos era la litra o libra. Una litra romana corresponde a 323 gramos actuales.

Esto queda demostrado, incluso, en el derecho romano más primitivo, el cual establece que las multas y sanciones se deben pagar con las cabezas de ganado correspondientes. Cuando Roma empezó a expandirse por Italia y a conquistar a otros pueblos, sobre todo a los helenos que estaban asentados en la Campaña, penetró en un sistema de estados constituidos a la manera griega.

denario maximino
Un denario de Maximino

Roma adoptó el sistema monetario griego. Como los romanos necesitaban importar metales para fabricar instrumentos para el cultivo o bien para fabricar armas, el cobre y el bronce constituyeron muy pronto otro artículo de cambio.

Las primeras monedas romanas, por lo menos de las que tenemos constancia, fueron de cobre, aunque su valor se medía con respecto al lingote de bronces y tomaron el nombre de este metal.

Con sus monedas de cobre, el comercio romano muy pronto se extendió por todo el Lacio, por Etruria y llegó hasta el sur de Italia. A los romanos se les presentó un problema en Sicilia, ya que los griegos que estaban asentados en el sur de Italia utilizaban monedas de plata, así que tuvieron que realizar unos primitivos tipos de cambio.

Tras la guerra contra el rey Pirro del Epiro entre los años 280 / 275 a. C., Roma conquistó el sur de Italia y, con él, todas sus ciudades griegas, entre ellas la actual Tarento. El Senado romano, hacia el 268 a. C., no toleró la diversidad de monedas nada más que para las fracciones en grandes cantidades.

Se adoptó un tipo de moneda común para toda Italia y se centró su acuñación en Roma. El primer denario del que tenemos noticias fue encontrado en las cercanías de Capua y data del año 268 a. C.

Arriba: c. 157 a. C. República Romana, c. AD 73 Tito Flavio Vespasiano, c. 161 Marco Aurelio, c. 194 Septimio Severo; Abajo: c. 199 Caracalla, c. 200 Julia Domna, c. 219 Heliogábalo, c. 236 Maximino el Tracio.

Esta nueva moneda fue acuñada en plata y tuvo por base el valor legal relativo de los dos metales, es decir el tipo de cambio existente entre el bronce y la plata. Esta base fue la pieza de diez ases, ya que diez ases equivalían a una moneda de plata de Tarento.

Así, el nuevo dinero romano, o denario, acuñado en plata, pesaba poco más que el dracma de Atenas. Su peso nominal era de 4,58 gramos, aunque en el año 217 a. C. se rebajó a 3,9 gramos. Si en la moneda aparecía el símbolo X significaba que tenía un valor equivalente a diez ases, es decir, que pesaba exactamente el peso establecido por ley.

No se debe pensar que, con la fabricación de la nueva moneda, los ases de cobre dejaron de existir. Los denarios se utilizaban sólo en las medianas y grandes transacciones, dejando el uso general del as de cobre para las pequeñas.

Pero muy pronto resultó evidente que el as era demasiado pequeño para dichas transacciones, ya que, con la llegada del denario de plata, se transformó en poco más que calderilla, al ser una moneda fraccionaria, así que se acuñó otra moneda en plata.

Esta moneda tenía menos cantidad de plata, es decir, pesaba menos que el denario. Se fijó que la nueva moneda, a la que se llamó sestercio, que equivaldría a ¼ de denario y a 2,5 ases. Es decir, el denario, la moneda principal, estaría dividida en cuatro sestercios y en diez ases.

Al igual que ocurrió con el sestercio, a la larga el estado romano se vio obligado a admitir la necesidad de otra moneda, ya en tiempos del emperador Nerón, que pudiera ser utilizada por el Estado en sus enormes transacciones, ya que el empleo de millones de denarios o sestercios era algo engorroso.

Monedas-Roma

¿QUIÉN ACUÑABA LA MONEDA?

Al contrario que muchas monedas modernas, las monedas romanas tenían valores intrínsecos. A pesar de contener metales preciosos, el valor de una moneda era más alto que su contenido de metal precioso, así que no eran lingotes.

Estimaciones del valor de un denario varían entre 1,6 y 2,85 veces su contenido de metal; se considera que esto equivale al poder adquisitivo de diez libras esterlinas modernas (comparando precios de pan) y aproximadamente tres días de paga de un legionario.

La mayoría de la información escrita sobre monedas que sobrevive es en forma de papiros preservados en el clima seco de Egipto. El sistema monetario que existió en Egipto hasta la época de la reforma monetaria de Diocleciano que era un sistema cerrado basado en el devaluado tetradracma.

Se puede considerar que el valor de esos tetradracmas era equivalente en valor al denario, su contenido de metal precioso era mucho más bajo. Evidentemente, no todas las monedas en circulación contenían metales preciosos, al ser el valor de estas monedas demasiado elevado para ser conveniente para compras ordinarias.

Una dicotomía existía entre las monedas con valor intrínseco y aquellas con solo un valor simbólico. Esto se refleja en la infrecuente e inadecuada producción de monedas de bronce durante la República.

Desde la época de Sila hasta la de Octavio Augusto no se acuñaron monedas de bronce en absoluto. Incluso durante periodos durante los cuales se crearon monedas de bronce, su producción era a veces cruda y de baja calidad.

Durante el Imperio Romano había una división en la autoridad para acuñar monedas de ciertos metales. Se permitió que numerosas autoridades locales acuñar monedas de bronce, no se autorizó a ninguna autoridad local acuñar monedas de plata.

as romano
As (c. 240-225 a. C.).

Sobre la autoridad para acuñar monedas, el historiador, Dión Casio dice: “No se debería permitir a ninguna de las ciudades tener su propia moneda o sistema de pesos y medidas; se les debería exigir a todas utilizar las nuestras”.

Solo la propia Roma acuñaba monedas de metales preciosos, y la fábrica de moneda estaba centralizada en Roma durante la República y durante los primeros siglos del Imperio.

Algunas provincias orientales acuñaron monedas de plata, pero esas monedas eran denominaciones locales destinadas a circular y a satisfacer necesidades locales. La emisión de monedas de bronce se puede considerar de poco valor, y de poca importancia para el gobierno central de Roma, porque los gastos del Estado eran elevados y se podían pagar más fácilmente con monedas de alto valor.

Se sabe que durante el siglo I un as sólo podía pagar una libra de pan o un litro de vino barato y de acuerdo con inscripciones en paredes pompeyanas, los servicios de una prostituta barata.

moneda romana castulo
Moneda romana encontrada en Cástulo en Jaén.

La importancia y la necesidad de denominaciones más pequeñas para la población de Roma eran posiblemente altas. Prueba de esto puede verse en las numerosas imitaciones de monedas de bronce claudianas que, aunque posiblemente no autorizadas por Roma, parece que fueron toleradas y se acuñaron en grandes cantidades.

El Estado tenía poco incentivo o deseo para satisfacer la necesidad de monedas de bronce, porque utilizaba monedas principalmente como medios para pagar al ejército y a los funcionarios.

MONEDAS ROMANAS

Así se acuñó otra moneda, esta vez en oro. La aparición de esta moneda de oro hizo necesaria la especificación de denarius argentus para el denario original de plata y denarius aureus para el de oro, ya que así se llamaba esta nueva moneda, que fue acuñada con un peso equivalente a 1/40 de la libra romana, unos 8,18 gr.

Su finalidad era la de sustituir a las estateras de Filipo II de Macedonia, que circulaban con profusión en Roma por una moneda que a la vez guardase una relación sencilla con las de plata.

Un denario áureo equivalía a 25 denarios argénteos o a 100 sestercios de plata. Pero a partir del año 60 d. C., tanto la ley del metal como el peso fueron bajando gradualmente, hasta llegar, en los tiempos de Caracalla, a pesar 6,55 gr.

Después del mandato de Nerón, existían cuatro tipos de monedas romanas principales que, como es de suponer, circulaban por todo el Mediterráneo:

  • Acuñado en cobre, el As.
  • Acuñados en plata estaban:
  1. El sestercio que equivalía a 2,5 ases.
  2. El denarius argentus que equivalía de cuatro sestercios o diez ases.
  • Acuñado en oro estaba el denarius aureus que equivalía a 25 denarius argentus, 100 sestercios o 250 ases.

La moneda romana durante la mayor parte de la República romana y la mitad occidental del Imperio romano consistió en monedas incluyendo el áureo el denario, el sestercio de bronce, el dupondio también de bronce y el as de cobre. Estas monedas se usaron desde mediados del siglo III a. C. hasta mediados del siglo III d. CS

sestercio romano
Sestercio romano

Aún se aceptaban como pago en los territorios de influencia griega, incluso aunque en estas regiones se acuñasen monedas propias y algo de plata con otras denominaciones como imperial griego o monedas provinciales romanas.

Los intercambios comerciales eran pagados inicialmente en bueyes u ovejas. La primera moneda fue la libra de cobre y después vinieron las monedas de plata, denarios y sestercios.

El comercio tendió al uso del sistema monetario basado en el áureo, aunque circulaba la plata y había una relación del valor oro-plata fijado legalmente.

Pero la moneda efectiva era la de plata. La moneda de plata pasó de 1/72 a 1/84 de libra que pesa 3,45 gr en la II guerra púnica, y no se modificó en tres siglos. Las monedas de cobre se empleaban para las fracciones, por lo que desaparecieron del gran comercio, y después dejaron de acuñarse los ases.

Moneda romana Etruria antoinianus
Moneda republicana romana Etruria antoinianus.

La libra de plata se descomponía así:

  • El as grave (de unas diez onzas).
  • El medio as (o semis).
  • El tercio de as (o trien, de cuatro onzas).
  • El cuarto de as (o cuadran, de tres onzas).
  • El sexto de as (o sextan, de dos onzas).
  • La onza.

Las dos últimas ya habían desaparecido de la circulación.

sestercio  trajano
Sestercio Trajano

El Estado hacía circular monedas de cobre con un baño de plata, que se debían aceptar por su valor nominal. Naturalmente el que la recibía no sabía si la moneda era de plata o no lo era. Para sufragar ciertos gastos, el Estado hizo muchas tiradas de estas monedas, provocando una crisis monetaria que obligó a retirar gran parte de las mismas.

Desde 269 a. C. Roma acuñó monedas de plata llamadas denarios (1 denario = 10 ases = ¾ de libra de cobre) y sestercios (1/4 de denario = 1 sestercio = 2,5 ases) que sustituyeron al as. Pesaban 1,137 gramos. Siglos después el sestercio se acuñó en bronce.

El oro aún se empleaba de forma escasa. La relación entre el oro y la plata era de 1:11,91.

La fortuna media de Roma en la época era la posesión de 70 talentos, unos 420.000 denarios o 1.680.000 sestercios.

EL AS Y SUS FRACCIONES

El primer vestigio de moneda circular es el as, que data aproximadamente del año 280 a. C. Cuando su peso se fijó en una litra romana, se denominó aes litral o as litral. Esta moneda es la primera de forma circular, y dio origen a otras monedas, como, por ejemplo, el semis.

Moneda  Trajano
Moneda de propaganda de la época de Trajano.

El semis era una moneda de bronce con la cabeza del dios Saturno, su marca era la S y su valor era el de medio as o seis onzas. El triente equivalía a un tercio del as, estaba hecha de bronce, mostraba la cara de la diosa Minerva y su marca eran cuatro puntos.

El cuadrante, era la moneda más pequeña; estaba hecha de bronce, mostraba la cara de Hércules, su marca eran tres puntos y valía un cuarto de un as. El sestante equivalía a un sexto del as, su símbolo eran dos puntos, mostraba la cabeza del dios Mercurio, era algo mayor que el cuadrante y estaba hecha de bronce.

La onza equivalía a un doceavo del as, estaba hecha de bronce, su valor era un punto y su marca era la cabeza de Roma. La onza tenía múltiplos y divisores: la triple onza o teruncia; la moneda de cuatro onzas o quartuncia; la de cinco o quincunx; la de ocho o bes; la de nueve o dodrans; la de diez o dextans y la media onza o semuncia.

EL DENARIO Y SUS FRACCIONES

La moneda oficial del imperio romano era el denario argentum, hecha de plata. El denario era una réplica del dracma que circulaba en la Magna Grecia y empezó a acuñarse después de la derrota de Pirro de Epiro. Equivalía a diez ases y se marcaba con una X, que correspondía al número de ases de su valor.

El denario se utilizaba con frecuencia durante la República. Durante el alto imperio se acuñaron denarios en metal con base en el hierro en las fronteras. Durante los gobiernos de los emperadores Valeriano y Galerio, el denario dejó de ser de plata, pasando a estar hecho de una mezcla de plata, cobre y estaño denominada vellón.

Una moneda fraccionaria del denario era el sestercio, cuyo símbolo era HS. El sestercio equivalía a un cuarto del denario. Su valor original eran 810 gramos, aunque en ocasiones se aproximaba a los mil gramos. Estaba hecho generalmente de cobre, aunque en algunos casos estaba hecho de plata.

Otra moneda fraccionaria del denario de plata era el quinario, que equivalía a cinco ases o medio denario. Por lo general el quinario se marcaba con una V, que correspondía al número de ases de su valor. Durante el inicio de la época imperial se acuñaron el denario aureum o de oro. Su valor equivalía a medio áureo.

Moneda de oro de Trajano
Moneda de oro de Trajano

Su valor oscilaba entre diez denarios de plata hasta veinticuatro en su punto de máxima valorización. El denario de oro empezó a circular en la época de Julio César, siendo común a partir del gobierno del emperador Octavio Augusto. Su desvalorización comenzó durante el gobierno del emperador Aureliano.

La tremissis era una moneda de oro que equivalía a la tercera parte del áureo. Durante la época del emperador Constantino I, el áureo fue sustituido por una moneda llamada sólido áureo, que alcanzó una valorización de hasta dos mil denarios, siendo la moneda más común durante el bajo imperio y durante el posterior Imperio Bizantino, donde sobrevivió con el nombre de nomisma.

Las subdivisiones del sólido áureo eran las mismas nombradas para el áureo, además de otras creadas con las reformas económicas del emperador Constantino I, como la silicua, que equivalía a la veinticuatroava parte de un sólido áureo.

MONEDAS DE PUEBLOS ANTIGUOS EMPLEADAS EN ROMA

moneda-imitacion-romana
Imitaciones bárbaras de monedas romanas.

Otras monedas utilizadas en la antigua Roma eran monedas de los antiguos pueblos, las cuales circulaban porque facilitaban el comercio y la integración de las provincias en el mercado romano.

Entre ellas destacan:

  •  La dracma griega antigua, el dicalco y el tetradracma griegos.
  • El talento y la mina, monedas de Mesopotamia.
  • Los victoriatos, usados frecuentemente en España.
  • El cistóforo de Pérgamo, el óbolo, el shekel, el triobolo y el trishekel, entre otras, usados en las colonias griegas y fenicias.

Las monedas de plata y bronce fueron introducidas en la Hispania Citerior, pero la moneda de plata fue retirada progresivamente y quedó la de bronce como única moneda. Entre el 218 a. C., año de la llegada de los romanos, y el 212 a. C. aparecieron las dracmas ibero-romanas acuñadas en Emporium y en otras cecas, siendo muy uniformes en cuanto a estilo.

EL VALOR EN LAS DISTINTAS ÉPOCAS DE LA MONEDA ROMANA

(después de 211 a.C.)

cuadro 1 monedas romanas

(27 a.C. – 301 A.D.)

cuadro 2 monedas romanas

(301 – 305 d.C.)

cuadro 3 monedas romanas

(337 – 476 d.C.)

cuadro 4 monedas romanas

El sistema monetario en Roma