martes 16.07.2019
LIBRO EDITADO POR LA FUNDACIóN 1 DE MAYO

Siempre en la izquierda, por Nicolás Sartorius

“La utopía de los cuerdos, es decir, aquella que comprende que la mejor manera de transformar las sociedades y la vida es implantando y profundizando cada vez más en la democracia, entendida como síntesis de procesos crecientes de libertad e igualdad, o si se prefiere –y yo lo prefiero– de procesos de libertad entendida como liberación humana en todas las direcciones”.

Este libro comprende los artículos publicados por el autor desde 1980 a 2013 en el diario El País

Una mirada sobre el mundo

No seamos ni lentos ni tacaños
Hartos: más libertad, menos miseria
¿Hay que enviar más tropas a Afganistán?
Obama nos convoca a cambiar el mundo
Crisis rusa: los errores se pagan
Hay que gobernar la globalización
Fortalecer la acción exterior
Nuestro talón de Aquiles
Por un nuevo consenso en política exterior
Irak: Aznar frente a los europeos
El XII Congreso del PC chino/ 1
El XII Congreso del PC chino/ y 2

En el debate europeo
¿Adónde vas Europa..., y España?
Europa: no violentemos la lógica de las cosas
Los europeos nos movemos
Liderar el ‘sí’ a la Constitución europea
Fortalecer el modelo europeo
Sobre la defensa de la UE
El debate europeo: algunas ideas fuerza
Europa: ¿Un sujeto político global?
Un nuevo proyecto europeo
La Unión Europea
Apuesta por Europa

Cuidar siempre la economía
Vuestro paraíso es su infierno
Corregir el desaguisado
Simplificaciones
Un nuevo modelo exigiría un cambio histórico
Un Estado de bienestar global
España no va tan bien
¿Qué significa el euro?
El euro y las elecciones de marzo
Hay que mojarse todos
No hay que pasarse

Reivindicación de la política
Capitalismo: desafíos a la democracia
Ideas para un debate político
La utopía de los necios
Política de consenso
El avance de la ‘no política´
Corrupción ‘versus´ democracia
El interés de España, un gobierno sólido
Una nueva dirección política
La verdadera disyuntiva del referéndum
El hecho diferencial español y las reformas necesarias/ 1
El hecho diferencial español y las reformas necesarias/ y 2
No perdamos una nueva ocasión
Reflexión sobre la cuestión militar
Sensación fugaz en el escaño

Cuestiones sindicales
Punto y coma: Adiós al fundador de CCOO
CCOO dentro de 25 años
El 1001: reflexión 25 años después
Después del 27-E, realismo
El hombre mejor del barrio
Una nueva Restauración
El nerviosismo del poder
¿Por qué no el AES?
Reflexión en torno a un ‘no’
El Acuerdo Nacional de Empleo y las próximas primaveras
Las razones de CCOO

Vencer al terrorismo
Precio político o aplicación de la ley
La lucha contra los terrorismos
Sobre la guerra y el terrorismo
Una aberración histórica y política
Abrir ya el proceso de entendimiento
Recuerdo de un luchador antifascista
La democracia frente al terrorismo

Siempre en la izquierda
¿Qué le pasa a la izquierda?
Una situación extraña
Una cuestión de democracia
La izquierda: dialogar con la gente
Una causa común desde la misma orilla
El futuro de la izquierda
Las izquierdas y la nueva situación
Reflexión sobre una derrota
Reflexiones romanas
El bloqueo de la izquierda

La derecha que tenemos
¿Qué le pasa a la derecha?
Una estrategia equivocada
El error Aznar
El régimen

Una España compleja
Cataluña: se debe reconducir la situación
Apuesta por un gobierno catalanista de izquierda
De qué patriotismo hablamos
El mensaje de los vascos
España y Cataluña

Prólogo
IGNACIO FERNÁNDEZ TOXO
Secretario general de la CS de CCOO

No es fácil prologar un libro como este que atesora más de treinta años de comentarios y análisis políticos. Comentarios y análisis realizados al hilo de la actualidad en cada momento, pero que en su conjunto representan mucho más, en la medida en que constituyen una línea de pensamiento político. Esta línea o “corpus” de pensamiento se sitúa nítidamente en la izquierda, como el propio título viene a indicar atinadamente, para referirse a la extensa colección de artículos que Nicolás Sartorius ha publicado en el diario El País  desde 1980 hasta hoy.

Sartorius, que es un amigo desde hace muchos años, no necesita presentación entre la gente de izquierda de mi generación que participamos en la resistencia contra el franquismo y más tarde vivimos muy activamente la transición. Pero vamos teniendo cierta edad y probablemente para las personas más jóvenes Nicolás es más conocido por su presencia en los medios como columnista y ensayista. Por eso no me parece ocioso traer a colación en este prólogo su compromiso y subrayar su trayectoria militante.

Nicolás vivió, como abogado laboralista, las huelgas de la minería asturiana de 1962, que significaron el despertar definitivo del movimiento obrero contra el franquismo. A mediados de esa misma década fue, ya en Madrid, un organizador de las Comisiones Obreras, convirtiéndose en uno de sus dirigentes más significativos. Como tal fue detenido y juzgado, junto a otros nueve compañeros, en el famoso Proceso 1001 en 1973. Un proceso en el que se pidieron largas condenas de cárcel, porque el régimen quiso que fuese esencialmente ejemplarizante. Por ese proceso y por otras detenciones sumó un total de seis años en prisión.

Durante la transición, como miembro destacado de la dirección de CCOO, jugó un papel relevante en las negociaciones en que participó el sindicato. Desde el punto de vista de la política, inició su militancia en el Frente de Liberación Popular, el “Felipe”, para luego ingresar en el PCE, de cuya dirección formó igualmente parte. Diputado nacional por dicho partido y por Izquierda Unida, fue portavoz de este grupo en el Congreso.

Este sucinto esbozo biográfico permite una mejor comprensión, creo yo, del conjunto de artículos reunidos en este libro. Los 84 artículos que a continuación se reproducen han sido organizados en nueve grupos temáticos, lo que redunda en beneficio de la lógica expositiva y dota de un mayor sentido al conjunto del relato. Y esta organización ya nos proporciona pistas del ideario subyacente –y también del procedimiento analítico– en los sucesivos análisis que representan los artículos. En efecto, pues se nos traslada en primer lugar una comprensión internacional de los procesos, como no podía ser de otra manera en un mundo globalizado. A continuación el papel de la Unión Europea en ese mundo globalizado se piensa desde un firme europeísmo que, lejos de pretenderse quiméricamente neutro, se define desde la izquierda.

Al referirse Sartorius al escenario internacional o a Europa, igual que cuando contempla los aspectos económicos o políticos, su perspectiva analítica presupone una noción capital. Esa noción no es otra que la democracia radical. Entiéndase bien, radical no quiere decir aquí extremismo. Pero sí implica una concepción de la democracia ajena al procedimentalismo en que la están convirtiendo el pensamiento neocon y la gobernanza ultraliberal sometida a los intereses de los mercados.

Lo que vengo a llamar democracia radical en Sartorius significa en primer lugar la primacía de la política sobre los mercados. Implica igualmente la reivindicación de la política misma y una dirección política, valga la redundancia, de los asuntos económicos y sociales. Pero, ¿qué política? Una política que parte del sufragio y la representación, por supuesto, pero que se enriquece en tanto que política democrática en la medida en que amplía la participación ciudadana. En ese sentido se enmarca la reivindicación del diálogo social como forma de hacer política. Es también una política de contenido igualitario. No es extraño que avisara hace más de una década de la necesidad de los partidos de reformarse, de introducir la transparencia y de corregir las prácticas de los grandes partidos. Algo que nos hubiera ahorrado la creciente desafección actual.

Estas ideas están presentes a lo largo del libro, pero pueden ilustrarse con una esclarecedora cita, tomada de la página 164:

“La utopía de los cuerdos, es decir, aquella que comprende que la mejor manera de transformar las sociedades y la vida es implantando y profundizando cada vez más en la democracia, entendida como síntesis de procesos crecientes de libertad e igualdad, o si se prefiere –y yo lo prefiero– de procesos de libertad entendida como liberación humana en todas las direcciones”.

El propio sindicalismo, una cuestión sobre la que Nicolás ha reunido once artículos en un capítulo específico, encaja en esta idea central de la democracia. Porque, como se podrá leer, el sindicato más allá de representar los legítimos intereses de los trabajadores es elemento constitutivo de nuestro sistema democrático. No solo como eje del antifranquismo, sino también por el papel que jugó en la institucionalización democrática. Más aún –y a ello se refiere el autor cuando reflexiona sobre los acuerdos sociales de la transición– en la medida en que el sindicato es copartícipe del diálogo social y proporciona nutrientes a una democracia enriquecida con la participación.

En fin, un prólogo no está concebido para glosar un libro en toda su extensión. De lo que se trata es de presentarlo y de incitar a su lectura. Tal es mi pretensión. Porque lejos de la retórica, creo que estamos ante un volumen con gran capacidad para la sugerencia y la inspiración. Ante una herramienta útil para la reflexión en estos tiempos de tribulaciones.

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