viernes. 21.06.2024
NUEVATRIBUNA.ES / ANTONIO SANTO

Sabina empezó la gira de Vinagre y rosas en España, pero muy pronto subió a su equipo y todos los bártulos a un avión para volar a su querida tierra hispanoamericana: durante los últimos meses, Argentina, Uruguay y Costa Rica se han entregado a las letras y el carisma del cantautor ubetense. Joaquín Sabina aterriza en Madrid para remotar su tournée por los escenarios españoles. Vinagre y rosas, disco escrito al alimón con el poeta madrileño Benjamín Prado, triple disco de platino (más otro platino en Argentina), disco más vendido en iTunes México, 17 semanas número 1 en las listas, no es el mejor disco de Sabina pero mantiene el tipo en una discografía plagada no ya de grandes canciones, sino de leyendas e hitos en la historia musical y cultural de la lengua española. Sabina ha afirmado que esta gira será la última que hará por grandes escenarios pero este periodista, incondicional del Flaco de Jaén desde muy niño, puede asegurar que lleva al menos 10 años escuchándole eso mismo a este like a rolling stone español, una estrella del rock con traje de poeta que se resiste a morir. Ayer se coronó en las Ventas y el público lo llevó en volandas hasta la puerta grande. "Chavela [Vargas] y yo nos parecemos en que hemos sido muy borrachos y muy mujeriegos, y en que estamos los dos ya muy acabados", broméo durante el show. No tan acabado: el próximo concierto será el 26 de julio en el recinto ferial de Valladolid, y después otras 36 fechas por toda España. Larga vida.

Sabina, por la puerta grande