HISTORIA

El Primero de Mayo en la Guerra Civil

La celebración del Primero de Mayo fue suprimida por Franco en la zona sublevada a través de un decreto del 12 de abril de 1937. Además, se suprimía el Día de la República, que se celebraba el 14 de abril. 

Manifestación en Madrid el 1 de mayo de 1936: Santiago Carrillo, Francisco Largo Caballero, Luis Araquistaín, José Díaz i Trifón Medrano.
Manifestación en Madrid el 1 de mayo de 1936: Santiago Carrillo, Francisco Largo Caballero, Luis Araquistaín, José Díaz i Trifón Medrano.

 El Fuero del Trabajo, aprobado por un decreto de 9 de marzo de 1938, estableció que la fiesta nacional del 18 de julio sería además la Fiesta de Exaltación del Trabajo

La celebración del Primero de Mayo fue suprimida por Franco en la zona sublevada a través de un decreto del 12 de abril de 1937. Además, se suprimía el Día de la República, que se celebraba el 14 de abril. El franquismo no podía tolerar estas dos fiestas, una por su contenido social y ser un símbolo fundamental del movimiento obrero y la otra porque celebraba el advenimiento de la República, el régimen que había que aniquilar y borrar de la memoria.

En el propio decreto se avisaba que se establecería una nueva festividad del denominado Trabajo Nacional aunque no se precisaba la fecha. El Fuero del Trabajo, aprobado por un decreto de 9 de marzo de 1938, estableció que la fiesta nacional del 18 de julio sería además la Fiesta de Exaltación del Trabajo. De esa manera se vinculaban dos hechos, el día que el franquismo consideraba como el fundacional de su régimen, de la Nueva España, con el de la Fiesta del Trabajo.

En el territorio controlado por la República se prohibieron las manifestaciones del Trabajo en 1937 y en 1938, aunque las organizaciones obreras celebraron actos y mítines en lugares cerrados, además de publicar manifiestos. Destacó el acto conjunto de la UGT y la CNT en un teatro valenciano. Los actos y manifiestos resaltaban el esfuerzo bélico de la clase trabajadora contra el fascismo, insistiendo en la unidad para hacer frente al enemigo.

Un hecho muy destacado del Primero de Mayo en tiempos de la guerra fue la participación de delegaciones obreras españolas en los actos y manifestaciones que se celebraban en Moscú, que presidía Stalin, ante el Mausoleo de Lenin. En la Fiesta del Trabajo de 1937 asistió una comitiva representando a la República. En la misma participaría José Alcalá Zamora, hijo del que fuera el primer presidente de la República y, a la sazón, teniente del Ejército Popular. De la Fiesta del Trabajo de 1938 en la URSS queda constancia en un informe elaborado por los representantes de la UGT catalana.