miércoles. 22.05.2024

Acabó de visitar Egipto y les voy a mostrar tres aspectos que son bastante desconocidos.

¿Me acompañan?


Es la tercera pirámide de Egipto por sus dimensiones, la mayor de las situadas en la zona de Dhashur y localizada a cuarenta kilómetros al sur de El Cairo. Su nombre se refiere al color rojizo de los bloques pétreos de su núcleo. 

Fue construida por el faraón de la cuarta dinastía Seneferu para ser su tumba. Representa la primera tentativa en levantar una pirámide de caras lisas, siendo la construcción más alta del mundo en la época en que fue construida.

La denominación original fue “La pirámide brillante”. Los residentes locales se refieren a la Pirámide Roja como la pirámide ciega.

  1. La disposición de las tres cámaras
  2. La pirámide Combada o Acodada
  3. La Ciudad de los Muertos

La Pirámide Roja no siempre fue de este color. Estaba recubierta con bloques de piedra blanca caliza de Tura. Solamente algunos permanecen en una zona de la base de la pirámide. Durante años, dicha piedra caliza fue usada para construir los edificios de El Cairo, mostrando así el color rojizo de los bloques de su estructura interior.

Planos de la pirámide Roja
Planos de la pirámide Roja

Está situada a un kilómetro al norte de la pirámide acodada. Esta construcción, destaca por ser la única del Imperio Antiguo, en la que una de sus dos entradas no se encuentra en su fachada septentrionalalgo realmente extraño.

Continúa contando con buena parte de su recubrimiento exteriorlo que le permite ser conocida como “Aquella que brilla al sol”. Cuenta en su interior con una bóveda apoyada sobre cuatro paredes que es la más antigua nunca antes conocida.

Se construyó con el mismo ángulo de 43° de la sección superior de la pirámide acodada, lo que le da un aspecto perceptiblemente achatado comparado con otras pirámides egipcias de escala comparable.

Los arqueólogos plantean que la razón de esto puede ser un resultado de las crisis de ingeniería experimentadas durante la construcción de las dos pirámides anteriores de Seneferu. 

La primera de éstas, la pirámide de Meidum, se derrumbó en la antigüedad, mientras que la segunda, la pirámide acodada, tenía el ángulo de inclinación alterado de 54° a 43° a mitad de su construcción.

Algunos arqueólogos creen que la pirámide de Meidum fue la primera tentativa en la construcción de una pirámide de caras lisas, y que pudo haberse derrumbado cuando la construcción de la pirámide acodada ya se estaba construyendo.

Ésta había comenzado ya a dar muestras alarmantes de la misma inestabilidad, según lo evidencian la construcción y la presencia de una gran viga de madera en su interior.

El resultado sería el cambio en la pendiente de las caras de la pirámide acodada, y el comienzo de la pirámide roja con una menor pendiente para tener una menor inestabilidad y, por lo tanto, menos susceptible al derrumbarse.

El conjunto funerario es muy sencillo y constituye uno de los raros conjuntos privados de pirámide satélite. El Templo funerario es similar a los de otras pirámides. Fue terminado apresuradamente con adobes, seguramente a raíz de la muerte del faraón. No quedan rastros de la calzada procesional ni del Templo del valle.

Esta increíble pirámide tiene 101 metros de altura y es única por contar con dos estructuras internas a dos niveles. Mientras que la mitad inferior es completamente lisa y cuenta con una gran inclinación, su mitad superior es mucho más accesible, pero con una superficie más rugosa.

La disposición de las tres cámaras

Está construida con bloques de piedra caliza rojiza procedente de una cantera local, y fue revestida con caliza blanca de Tura como hemos visto. La base de la pirámide no es un cuadrado perfecto. Está alineada hacia el norte.

El egiptólogo, Andrew Reisner midió sus dimensiones, teniendo de oeste a estos 221,50 metros y de norte a sur 218,50 metros. Su altura es de 104,40 metros, siendo algo más alta que su vecina, la Pirámide acodada.

El diseño es muy similar al de la pirámide de Meidum pero más ambicioso. Además, se trata de la única pirámide cuyas cámaras se sitúan sobre el nivel del suelo. La entrada está en la cara septentrional, aproximadamente a 28 metros sobre el suelo.

Un pasaje, cuyo ángulo de inclinación es de 27° y longitud de 62,63 metros, termina en una zona de 7,40 metros de sección horizontal, desde la que se accede a dos antecámaras realizadas en piedra caliza y cubiertas con magníficas bóvedas escalonadas a dos caras.

La segunda, situada exactamente en el eje de la pirámide, está provista de una apertura en la pared meridional, a una altura de 7,60 m, que da sobre un corredor de 7 m que conduce a la gran cámara funeraria, también cubierta con una bóveda escalonada a dos caras, de piedra caliza. El recubrimiento del suelo de la cámara ha desaparecido debido a las sucesivas excavaciones.

Flinders Petrie descubrió en el siglo XIX, fragmentos de hueso humanos y de animales en la segunda antecámara, y los estudios efectuados por el doctor Batrawi en el año 1950 permitieron detectar rastros de momificación sobre estos huesos.

Se puede descender hasta 80 metros por el interior de la construcción, hasta alcanzar las dos cámaras internas con las que cuenta. Y, por si fuera poco, también están disponibles tesoros nunca vistos.

Se descubrieron sarcófagos en piedra, arcilla y madera, algunos de los cuales tienen momias en buen estado. Todos ellos pueden ser visitados, junto a un extraño muro que acaba de ser descubierto, de unos 60 metros de largo, situado al sur de las pirámides y que fue levantado por Amenemhat II. Junto a él, decenas de máscaras funerarias y de herramientas para tallar la piedra también han visto la luz.

En la década de los años 1980, se descubrió un piramidión sin decoraciones ni jeroglíficos en los alrededores de la pirámide. Se trata del más antiguo piramidión que haya llegado hasta nosotros.

La pirámide Combada o Acodada

La pirámide Combada se construye en el reinado del faraón Seneferu entre los años 2614 a 2589 a. C, siendo la segunda de las tres que construyó. En realidad, construyó cuatro si tenemos en cuenta la Pirámide de Seila, más pequeña y escalonada, y que muy probablemente solo era un cenotafio.

La altura de la pirámide Combada es de 105,07 metros en la actualidad. La longitud de sus lados es de 188,60 m. Su curiosa y particular forma combada, de doble pendiente, se debe al cambio en los grados que tomaron los arquitectos poco después de llevar la mitad de su altura. Redujeron el ángulo de inclinación de 54,4° a 43,9°. Evidentemente este cambio de ángulo le redujo la altura dejándola al final en poco más de 105 metros.

Seneferu se encontraba en un proceso de pruebas en su camino a ser el primer faraón que edificó una pirámide de caras lisas. Todo comenzó con la pirámide de Meidum, escalonada a la que se fueron añadieron capas de sillería para lograr que sus caras fueran lisas. El resultado fue el derrumbe de sus lados. Todavía la podéis contemplar de esa forma en su emplazamiento.

Después de este fallo de inclinación con la pirámide Combada, o romboidal, se lanzó a construir la pirámide roja, consiguiendo el objetivo de ser la primera pirámide de caras lisas construida en Egipto.

La paternidad de las construcciones se atribuía al faraón y no a los arquitectos. Aunque en la historia egipcia se menciona a muchos arquitectos, sólo algunos alcanzaron renombre.

Nefermaat, o príncipe Nefermaat hijo de Seneferu, con cargo de visir, podría haber dirigido la construcción de la pirámide roja y de esta combada. El hijo de Nefermaat, Hemiunu, fue el arquitecto de la pirámide de Keops.

El Serapeum de Saqqara

Serapeum es un nombre que generalmente se utiliza en las construcciones que se practicaban al culto de los toros Apis, o el dios compuesto posterior, Serapis. Se conocen dos serapeum, uno el de Saqqara y el otro en Alejandría.

Saqqara se encuentra muy cerca de la antigua capital egipcia de Menfis y acoge las pirámides más antiguas que se conservan de Egipto faraónico. Fue una de las necrópolis preferidas por los faraones y le elite gobernante. Constituye uno de los yacimientos más importantes.

La adoración del toro Apis fue desarrollada tardíamente. Se creía que el toro era una encarnación del dios Ptah y se requería que fuera blanco negro, con un resplandor blanco en la frente y garganta, una marca roja como una silla de montar en su espalda y un vientre blanco.

Se conoce la existencia de 67 toros Apis. Tan importantes eras estos toros, que, a la muerte de uno, se declaraba un día de duelo nacional. Después que el toro fuera embalsamado, su cadáver fue llevado por el camino sagrado de Menfis a Saqqara. Los terneros que murieron fueron enterrados ceremonialmente. Pero sus catacumbas, como las primeras galerías faraónicas de Apis, permanecen sin descubrir.

Está situada al norte de Saqqara, cerca de Menfis, donde se enterraron los sagrados toros Apis. El nombre Serapeum fue dado por Estrabón, al asociar Apis a Serapis.

La veneración del toro Apis está atestiguada, según la Piedra de Palermo, desde la Dinastía I. Fue adorado en Menfis, mientras vivía, como la encarnación del ka de Ptah, Dios creador, pero al morir se le asimilaba a Osiris, el dios de la resurrección.

Los enterramientos rituales del toro Apis tuvieron su apogeo tardíamente. Al morir un toro Apis se iniciaba un largo y complejo ritual, el cual permitiría al toro renacer. Estos toros sagrados fueron enterrados en sarcófagos, elaborados con bloques pétreos monolíticos.

El Serapeum está excavado a doce metros de profundidad y consiste en tres pasajes; el principal tiene 68 m de largo, 3 m de ancho y 4,5 m de altura, con 24 cámaras laterales talladas en la roca, de 6 a 11 m de largo y de 3 a 6 m de anchura. 

En cada cámara se depositó un enorme cofre de basalto, granito negro, rosado, o piedra caliza, que pesaban entre sesenta y ochenta toneladas, la mayoría de unos 4 m de longitud por 2,3 m de ancho y 3,3 m de altura, con su respectiva tapa del mismo material. Algunos poseen inscripciones grabadas.

El arqueólogo Auguste Mariette descubrió este legendario lugar en el año 1850. Los veinticuatro sarcófagos hallados habían sido saqueados. También encontró en este sitio la famosa estatua del “escriba sentado”, que se considera una de las más bellas esculturas egipcias.

Posteriormente, las excavaciones desvelaron una galería más antigua y después otra más. La primera de estas galerías estaba bloqueada por una enorme roca y fueron utilizados explosivos para abrirla.

Debajo de la roca fue encontrada la momia de un hombre, la del príncipe Jaemuaset, que era hijo de Ramsés II y fue gobernador de Menfis, al mismo tiempo que Sumo Sacerdote del dios Ptah, y había solicitado ser enterrado con los toros sagrados, en lugar de en una tumba propia.

La primera de las galerías subterráneas del Serapeum consistía en un largo túnel con numerosas estelas votivas y selladas por una enorme piedra arenisca. Los toros sagrados fueron en un solo bloque de granito que pesaba entre sesenta y ochenta toneladas.

Estos sarcófagos habrían sido preparados durante la dinastía XXVI y el final del periodo ptolemaico. Los veinticuatro sarcófagos habrían sido saqueados. Les habían soltado las tapas y les habrían quitado su contenido.

Los estudiosos creen que el Serapeum fue creado por el faraón Amenhotep III, uno de los más grandes faraones de Egipto, que en el año 1402 a.C., con tan sólo doce años, subió al trono y reinó durante casi cuarenta años. Los toros sagrados siguieron enterrados en el mismo lugar hasta tiempos del Imperio romano.

El complejo se cerró en el año 2001 como consecuencia de las filtraciones de agua y el movimiento de tierras, que amenazaban con derrumbar el lugar. El veinte de septiembre del año 2012 fue reabierto, tras once años de trabajos de restauración. El Serapeum dispone ahora de espaciosos pasadizos totalmente renovados, que han preservado la planta original de la necrópolis.

Hay muchos misterios alrededor del Serapeum de Saqqara.

¿Cómo trajeron estas piedras de alrededor de cien toneladas a través de más de quinientos kilómetros?

¿Cómo los introdujeron en un túnel tan estrecho?

¿Cómo los pudieron girar para depositarlos en sus tumbas?

No hay una sola inscripción, no hay ningún relieve, no hay escritos ni nada que nos diga que este lugar era para el enterramiento de los Apis, los cuales representaban a un dios en la tierra.

Como fueron iluminadas las galerías, pues de sus cientos de nichos de pequeños nichos, solo hay constancia de que en uno había habido fuego.

Evidentemente muchos interrogantes para entender este enterramiento muy poco visitado, pero que resulta tan espectacular como las grandes pirámides.

La Ciudad de los Muertos

Es una necrópolis árabe y el cementerio situado debajo de las colinas Mokattam en el sureste de El Cairo. Los habitantes de El Cairo lo llaman el'arafa “el cementerio”. Se trata de una red de tumbas de 6,4 km de largo con dirección norte-sur y estructuras como Mausoleos, donde algunas personas viven y trabajan entre los muertos.

Algunos residen aquí para estar cerca de los antepasados, que van desde recientes a los de antiguo linaje. Algunos viven aquí después de haber sido obligados a abandonar el centro de El Cairo debido a las demoliciones de la renovación urbana y las presiones urbanísticas que ocurrieron en la década de los años 1950.

La ciudad de los muertos se aleja del silencio sepulcral característico de otros cementerios. Se comenzaría siglos atrás con las personas que trabajaban cuidando las tumbas de los nobles y no pararía de crecer este cementerio hasta convertirse en un barrio más de El Cairo.

Las lápidas presiden el jardín al que da el pequeño habitáculo que ha convertido en hogar, con una diminuta cocina y un rudimentario baño. Un habitante de este lugar dice: Vivo en una de las dos habitaciones que construyeron los dueños de la tumba para alojar por separado a las mujeres y los hombres que venían a visitar al difunto”.

El Arafa es una ciudad cuya vida discurre en paralelo a la del resto de vecindarios. En sus recovecos se han instalado talleres mecánicos, negocios de orfebres, tiendas de ultramarinos, cafés o constructoras. Es también el hogar de los sepultureros que se reparten el negocio funerario.

Resulta sorprende ver en un cementerio cantidad de parábolas televisivas como se da en la ciudad de los muertos


BIBLIOGRAFÍA

Kathryn A. Bard. “Encyclopedia of the archaeology of ancient egipt”.
Mariette, Auguste. “Le serapeum de Menphis”.
Verner, Miroslav. “The pyramids: their archaeology and history”. 2001. Atlantic Books.
Wilkinson, Toby. “A worlf beneath the sands: adventurers and archaeologist in the golden age of Egyptology”.

La Pirámide Roja, el Serapeum de Saqqara y la Ciudad de los Muertos