domingo 20.10.2019

Piazza Armerina, el esplendor romano

Piazza Armerina, el esplendor romano

Piazza Armerina es uno de esos lugares  que nunca debes dejar de ver si eres amante de la cultura y más si  lo eres de la romana.

Lugar espectacular donde los haya con una muestra impresionante de mosaicos, que nunca nos dejaran de sorprender.

Es un municipio italiano de 20.766 habitantes en la provincia de Enna, en la Sicilia central, famosa por los mosaicos romanos de la villa del Casale.

La ciudad de Piazza Armerina se encuentra en el interior montañoso del sur de Sicilia, en el sur de la provincia de Enna. La ciudad está situada en las laderas del Monte Armerino, y se encuentra a unos 700 metros sobre el nivel del mar y tiene influencia medieval.

Económicamente, la región es agrícola, con algo de industria. Los turistas vienen casi solo por la “villa del mosaico”, la Villa Romana del Casale.   Se remonta al siglo III d. C. y pertenecía a una poderosa familia romana.

¿Me acompaña a descubrir Piazza Armerina?

Durante los primeros dos siglos del Imperio romano, la isla de Sicilia había atravesado una fase de depresión económica, debido al sistema de producción latifundista, basado en el trabajo de los esclavos. La vida urbana había sufrido un declive y el campo se había desertizado.

La Sicilia rural entró en un nuevo periodo de prosperidad al inicio del siglo IV, con una expansión del comercio. Una señal evidente de trasformación lo constituye el hecho del nuevo título asignado al gobernador de la isla, que de corrector pasa a ser llamado consularis.

Los motivos parece que fueron de dos tipos: por un lado la renovada importancia de las provincias del África proconsular, como granero de Roma, después de que la producción de Egipto fuera transferida a Constantinopla, nueva capital imperial desde el  el año 330. Sicilia asumió así un nuevo papel central en las rutas comerciales entre los dos continentes.

En segundo lugar, los caballeros y senadores romanos, comenzaron a abandonar la vida urbana, retirándose a sus posesiones en el campo, a causa de la creciente presión fiscal, y de los gastos que estaban obligados a soportar para el mantenimiento del aparato público de la ciudad.

De este modo, los propietarios comenzaron a ocuparse de manera personal de la explotación de sus propias tierras, que se cultivaban no ya con la mano de obra de los esclavos, si no con colonos. Grandes sumas de dinero fueron destinadas a engrandecer y embellecer las residencias fuera de las ciudades.

Mosaico de la caza en el suelo de la villa romana.

El uso de la villa pudo rondar los 150 años. Tras la caída de Roma surgió un pueblo alrededor de la villa llamado Platia. La villa en sí sufrió muchos daños por los ataques de vándalos y visigodos. Los restos quedaron en manos de bizantinos primero y árabes después.

Tuvo periodos de abandono y sufrió destrozos causados por el rey normando Guillermo el Malo en el siglo XI.   Posteriormente, un alud enterró toda la villa bajo tierra.   Fue en el siglo XVIII cuando comenzaron las excavaciones y fue ya en el siglo XIX cuando empezaron los primeros hallazgos.

Piazza  Armerina estuvo oculta hasta el año 1761 y sólo hasta la década de 1960 se retomaron de una forma constante, pues a inicios del siglo XIX  había iniciado excavaciones el arqueólogo Paolo Orsi   Todavía hay zonas de la villa romana que se encuentran bajo tierra.

Sin embargo, hubo una inundación muy grave en el año 1990, que afecto a los mosaicos.A todo ello se une, que es una zona con mucha humedad y eso dificulta la conservación de los mosaicos.

Es una magnifica casa rural, cuyo principal atractivo son sus maravillosos mosaicos, considerados entre los más bellos y mejor conservados de su género.Estos mosaicos son fruto de un gran trabajo hecho de imágenes nítidas y emocionantes que hizo que en el año 1997 fuese incluido en la Lista Mundial de la UNESCO.

La villa romana de Casale puede ser considerada como uno de los ejemplos más significativos del palacio romano de representación, debido a su belleza y la excepcional riqueza de elementos arquitectónicos.

Hay cierto consenso entre los historiadores de que la villa Casale fue un pabellón de caza, tanto por los motivos de los mosaicos como por su ubicación en una zona boscosa donde abundaban las especies.

La estratigrafía de la villa remonta sus orígenes al siglo I d.C., permaneciendo habitada desde entonces.    Dos retratos fueron descubiertos, que datan de la época flavia (finales del siglo I d. C.) que pueden representar a los miembros de la familia del propietario. Esta primera casa ofrece una cronología desde el siglo I d. C., a la tetrarquía a finales del siglo III.

La villa romana conocida de Casale fue construida entre los años 320 al 350 d. C. y pertenecía a una familia de la aristocracia senatorial romana, probablemente de un gobernador de Roma.  

La cuestión de la identificación del propietario ha sido muy discutida. Según una primera teoría, el propietario de la villa habría sido el tetrarca Maximiano (285–305), que se habría retirado aquí después de su abdicación. Los estudios posteriores han demostrado, sin embargo, que Maximiano pasó sus últimos años en la Campania, y no en Sicilia.

Realmente no hay ningún indicio que nos obligue a ver en la villa de Piazza Armerina una residencia imperial. En los últimos años, las excavaciones han demostrado que la posesión de suntuosas residencias era un fenómeno muy extendido en la época que desarrolla la alta aristocracia romana de esa época.

La hipótesis más acreditada actualmente, identifica al propietario con una prestigiosa figura de la época de Constantino, Lucio Aradio Valerio Próculo Populonio, gobernador de Sicilia entre los años 327 y 331 y cónsul romano en el año 340.

Los juegos que había organizado en Roma en el año 320, mientras desempeñaba el cargo de pretor, fueron tan fastuosos que su fama duró durante mucho tiempo, y quizá alguna de las representaciones de los mosaicos de la villa, la gran caza, los juegos del circo sean un intento de evocación de aquel evento.

Sin embargo, para otros historiadores, esta villa fue mandada construir por un alto cargo imperial, que lo identifican como Massimo Erculeo, que era un tetrarca de Diocleciano.

Las excavaciones, que se realizaron a mediados del siglo XX, sacaron a la luz 3.500 m2 de pavimentación de mosaicos figurativos y geométricos, además de columnas, estatuas, capiteles y monedas.   Los mosaicos los encontramos tanto en el suelo como en las paredes.

El estilo de vida del propietario se manifiesta por su gran riqueza y elocuencia en todos los ambientes de la casa, mostrando evidentes influencias estilísticas del arte africano, que ha llevado a pensar en la presencia de maestros africanos y se cree que fueron dos los maestros de esta villa.   Ambos fundieron los estilos de mosaicos policromados con fondos monocromos, indicando que vivían un momento de solapamientos de tendencias en la confección de mosaicos.

Presenta en consecuencia una gran riqueza musivaria y la grandeza de la villa le hace ser algo único de los retos que han quedado en nuestros días del Imperio  Romano.

Se distinguen distintos estilos y ciclos narrativos en los mosaicos: uno dedicado a la mitología y a los poemas homéricos y otro que hace referencia a la naturaleza y a la vida cotidiana de la aristocracia romana.

Los restos de la villa se encuentran divididos en cuatro zonas:

El acceso monumental con patio de planta en forma de herradura.

El cuerpo central de la villa, está construido alrededor de un patio con jardín.

Una gran sala con tres ábsides precedida de una columnata ovoidal en torno al cual surgen distintas habitaciones.

El complejo termal.

El atrio es un patio rodeado de columnas con capiteles jónicos. Quedan restos en el centro de una fuente. Su entrada monumental está adornada con fuentes, da paso a un pórtico, que conecta con la zona de los baños. Al dejar el vestíbulo se llega a un peristilo cuadrangular, el cual conecta con todas las otras áreas de la villa.

Desde el atrio se accede al peristilo, decorado con mosaicos con cabezas de diferentes animales: felinos, antílopes, cabras salvajes, caballos, ciervos, elefantes.

El triclinium es un comedor romano que incluye sofás o una plataforma de tres lados con un área abierta en la que se colocan los alimentos y está decorado con mosaicos de escenas mitológicas entre las que destacan “los trabajos de Hércules”.

Directamente desde la entrada de la villa se accede al complejo termal. La primera estancia, fue probablemente utilizada como apodyterium y está decorada con mosaicos pavimentales que representan a la matrona propietaria de la casa.

De aquí se pasa a un corredor terminado en ábsides en sus extremos, y decorados con escenas del Circo Máximo de Roma. Muy rico en detalles, incluyendo una carrera de cuadrigas, en la que se aprecia que ha sido la facción verde, o Prasina, la vencedora. Este corredor era utilizado probablemente para los ejercicios gimnásticos realizados a cubierto.

Hay un amplio complejo termal, compuesto por las clásicas estancias de palestra para la realización de ejercicios.Sigue el frigidarium que tiene una sala octogonal, con seis nichos absidados en las paredes, dos de los cuales eran utilizados como entradas. También hay una piscina natatio  absidada con agua fría.  Le sigue el tepidarium con el agua templada y el caldarium con el agua caliente.

El mosaico de la habitación central representa una escena de pescadores y nereidas, tritones y caballos de mar, dispuestos todos siguiendo la forma octogonal del habitáculo.

El corredor con escenas de caza tiene 65,93 metros de longitud y 5 de anchura, con la escena de “la Gran Cacería”. Este corredor acaba en sendos ábsides, que representan una gran partida de caza de bestias salvajes, destinadas a los juegos del anfiteatro, en Roma. De hecho, ningún animal es abatido.

“La Gran cacería” escenifica la captura de animales terrestres y acuáticos como tigres, leones, avestruces, antílopes, panteras, elefantes o jabalíes, que luego transportaban al Coliseo de Roma para la exhibición junto a la lucha de los gladiadores.

Hay una diferencia estilística evidente a lo largo del pasillo, evidenciando la labor de dos maestros, siendo destacables las figuras del lado norte, dotadas de más riqueza volumétrica.

Probablemente, los trabajadores de este lado norte hayan sido más innovadores a la hora de plasmar en el mosaico las figuras, adoptando modelos provenientes de Grecia y Asia Menor, al contrario que sus compañeros del lado sur, más conservadores, y que han desarrollado su labor siguiendo estrictamente los cánones estilísticos propios del siglo III.

Mosaico Escena Erótica de Villa del Casale

Una de las estancias de esta zona se distingue por sus increíbles mosaicos donde se muestra a un grupo de mujeres jugando al voleibol y vestidas con unos bikinis más propios de nuestra época.

Son muy característicos los mosaicos denominados Scena Erótica que muestran a dos jóvenes besándose  y la Sala de las diez muchachas, donde se representa a mujeres realizando actividades deportivas semejantes al voleibol actual, ataviadas con ropajes que recuerdan mucho a los bikinis actuales.

No debemos dejar de visitar las salas del Vestibolo del Piccolo y el Cubicolo dei Fanciulli Cacciatori con mosaicos de niños compitiendo en una carrera de carros tirados por pájaros, y las persecuciones de niños con patos y liebres, respectivamente.

También se pueden visitar distintas zonas de las termas, el patio porticado de entrada de la villa y el arco conmemorativo, el vestíbulo y el porticado del peristilo, los espacios dedicados al servicio, como la habitación d la “pequeña caza” y el corredor de la “gran caza”, así como las habitaciones d la “Palestrite”, los apartamentos de la zona sur en que veremos el mosaico de Ulises y Polifemo y la sal del “Amor y Psique”.  

También, los apartamentos en el lado sur con un mosaico que representa el “mito de Arión” y la habitación de Eros y Pan, el Triclinio, el pórtico y la Basílica.

Las columnas y los muros de la villa también estaban decorados con yeso pintado, tanto dentro como por fuera, y mucho de esto sobrevive.

En el exterior se encontraron dos acueductos utilizados para el suministro de fuentes, servicios y el área termal.   Todo el complejo arquitectónico de la villa romana está construido en terrazas inclinadas para permitir de esta forma una dislocación perfecta y fácil de los entornos.   En el diseño se tuvo en cuenta la incidencia del sol y de los vientos.

Mosaico de las chicas en bikini en Casale.

Piazza Armerina, el esplendor romano