miércoles 8/12/21
Por Anderson Bueno Pereira - Trabayu propiu, CC BY-SA 4.0,https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=45205901

Una pequeña isla colonial planta bandera en la tierra de sus conquistadores e inunda el campo de juego con gritos e insignias de independencia. En un mítico estadio inglés, los fanáticos de la ciudad de Los Beatles vituperan enardecidos a la líder política femenina más importante del siglo XX. Los compañeros de un equipo buscan juntos la victoria deportiva pero se enfrentan entre sí en un conflicto armado en las calles. Jóvenes futbolistas se enrolan para combatir la sombra del fascismo, que busca cubrir toda Europa. Estos son apenas un puñado de los conflictos que albergan las páginas de Futbolítica, el nuevo libro de Ramón Usall.

Como su nombre lo anticipa, Futbolítica nos acerca a las intrincadas relaciones entre el fútbol y la política, plasmadas en reseñas históricas breves pero sustanciosas, en un recorrido que despierta la gula literaria del lector voraz. La investigación detrás de este compendio de fantásticos sucesos que incluyen tanto a los clubes más importantes del planeta como a otros no tan reconocidos es precisa y seductora: entrega y revela, clarifica e invita a más.

En este caso, y a diferencia de lo que la costumbre indica, Usall nos convoca a pasear entre vitrinas que no guardan trofeos ornamentales con finos baños de metales preciosos, sino testimonios centenarios de sueños primigenios, libertad y opresión, personajes célebres, cambios de mandos, revueltas, huelgas, guerra, sociedades y traiciones que conforman el reverso de lo que en general conocemos de las organizaciones deportivas actuales.

A través de relatos bien estructurados, el autor levanta el telón de la obra y nos deja ver cómo los tentáculos del poder económico y político pretendieron asfixiar la historia deportiva y utilizar entidades con valores propios para promover o financiar proyectos totalitarios, fascistas y colonialistas solapados en el espectáculo deportivo.

Esta es una obra que generará sentimientos encontrados en su audiencia: desde una justificada impotencia hasta la plena empatía con los protagonistas –héroes, en algunos casos– de sucesos que rozan lo épico y que, sin duda, resoplan desde la historia para que, hoy, las banderas que representaron ondeen con orgullo en lo alto de los estadios.

Estamos en presencia de un libro apasionado que nos zambulle en los orígenes y bifurcaciones histórico-políticas del deporte más popular del mundo y que nos demuestra que el poder no discrimina geografías, épocas ni estructuras: siempre estará en disputa.

Pasiones que convocan multitudes