martes. 27.02.2024
Matthew Perry
Matthew Perry.

Jaime Polo @lovacaine

La madrugada del 29 de octubre de 2023, no solo el cambio de hora alteró nuestro sueño. Matthew Perry fue encontrado sin vida en su hogar de Los Ángeles a los 54 años de edad. Su partida deja tras de sí un vacío imposible de llenar en la industria del entretenimiento y en el corazón de sus innumerables admiradores, entre los que me incluyo.

Perry, dotado del don de la comedia y una sonrisa que podía iluminar incluso los días más oscuros, nos cautivó durante décadas con su ingenio y encanto. Para muchos, él no era solo Chandler Bing, el personaje sarcástico y entrañable de la icónica serie Friends, sino un amigo cercano que nos acompañó en nuestras propias travesías por la vida. Nos enseñó a reírnos de la muerte en días amargos y a soñar despiertos junto a nuestra familia elegida: los amigos. Cada gesto, cada pausa cómica, cada mirada cómplice estaba impregnada con una maestría inigualable. Pero detrás de esa fachada de humor y alegría, también encontramos a un hombre profundamente talentoso y complejo. Perry no solo era un actor fenomenal, sino también un escritor apasionado y un ser humano con una sensibilidad extraordinaria.

Pero no todo es positivo en la vida de un actor de Hollywood.

Matthew Perry encarnó el papel de su vida, uno que no estaba en un guion, sino en la realidad misma

Matthew Perry encarnó el papel de su vida, uno que no estaba en un guion, sino en la realidad misma. Su batalla contra la adicción al alcohol y las drogas se convirtió en una lucha épica, una odisea que lo llevó a los rincones más oscuros de su propia alma y, finalmente, a la luz al final del túnel. Durante años, luchó en silencio, una batalla interna que amenazaba con consumirlo por completo. Una lucha visible a los ojos de los espectadores en la serie y que resonó en la prensa especializada.

Fue en esos momentos de desesperación cuando Perry decidió enfrentar su adicción de frente. Aceptar que tenía un problema fue el primer paso hacia su recuperación. Con valentía, se adentró en el difícil y a menudo doloroso proceso de desintoxicación. El apoyo de sus compañeros de Friends y seres queridos se convirtió en un pilar fundamental en su camino hacia la recuperación. Perry se rodeó de personas que no solo creían en su capacidad para superar la adicción, sino que también lo alentaban a cada paso del camino. En los grupos de apoyo y en las terapias, encontró la fuerza para enfrentar los demonios que lo atormentaban y para reconstruirse desde adentro hacia afuera. Al compartir su propia lucha con la adicción y la depresión, Perry se convirtió en un faro de esperanza para aquellos que también enfrentaban batallas similares.

Hoy lamentamos su pérdida. Recordaremos su risa contagiosa o su humor, un guardián contra la tristeza. Recordaremos su legado en cada episodio que volvamos a ver. Pero lo más importante es que seguirá vivo en nuestros corazones, enseñándonos que la risa es la forma más fácil de conectar a dos personas y trascender el tiempo y el espacio.

Adiós, Matt. Descansa en paz, querido amigo.

Matthew Perry: un amigo para toda la vida