domingo 1/8/21
JUAN JIMÉNEZ MANCHA

En auge la cultura identitaria de los barrios madrileños

El lavadero municipal de Hortaleza, inaugurado durante la Segunda República. Foto de Juan Jiménez Mancha
El lavadero municipal de Hortaleza, inaugurado durante la Segunda República. (Foto de Juan Jiménez Mancha)

JUAN JIMÉNEZ MANCHA | Los barrios de Madrid quieren que se apueste por su cultura propia, porque la tienen, y no sólo que se les lleve gran cultura. Difunden fotografías añejas de sus calles y luchan por la conservación de sus patrimonios, en casi todos los barrios, sobre todo en los antiguos pueblos anexionados a la ciudad. Desde humildes locales o desde hogares propios, a través de sus periódicos o desde radios comunitarias, con música o teatro, audiovisuales o por medio de murales. Se valen de plataformas y redes sociales de gran presencia informática. Y sus vecindarios ya no se conforman con migajas políticas.

Cada día una noticia. Veamos ejemplos. Hortaleza logró hace unas fechas que la iglesia de San Matías fuese reconocida como BIP (Bien de interés patrimonial) pero, poco después, Cuatro Caminos perdió las históricas cocheras de Metro de Madrid. Ciudad Lineal sigue viendo cómo se va aniquilando el legado de Arturo Soria, mientras que los barrios de La Concepción y Vallecas han sufrido el acoso de la ultraderecha por sus murales con mujeres.

GRAF596. MADRID, 08/03/2021.- Una mujer junto al mural feminista

Mural feminista en el barrio de Ciudad Lineal.

Los barrios no están solos, se solidarizan unos con otros, y tienen detrás a colectivos que les apoyan, como Madrid, Ciudadanía y Patrimonio e Hispania Nostra; y un creciente número de vecinos y vecinas que no quieren que su “gran casa” pierda identidad. El Ayuntamiento de Madrid ha encargado la revisión y ampliación del catálogo de elementos protegidos en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997. El partido político Más Madrid, para enriquecerlo, está elaborando el catálogo Cuidar Madrid, donde piden que los ciudadanos incluyan elementos menos conocidos.

Las iniciativas vecinales se nutren de fotos y documentos que ceden ciudadanos o que proceden de repositorios digitales institucionales. El mundo de la investigación se está democratizando. Memoria de los Barrios, perteneciente a la biblioteca digital Memoria de Madrid, del Ayuntamiento; hemerotecas digitales como la de la Biblioteca Nacional y Prensa Virtual Histórica, del ministerio de Cultura; el portal de archivos PARES, también de este ministerio, y el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, en especial su fantástico fondo del fotógrafo Santos Yubero y la colección Madrileños de su archivo fotográfico, son ejemplos de instrumentos que ponen al alcance del profano, en segundos, textos e imágenes inéditos de la ciudad y de sus barrios. Cualquier persona puede aportar algo. O ser un investigador.

La Zarzuela del Kas. Recordando los duros años de los jóvenes vallecanos con las drogas. Foto Antonio Luquero

La Zarzuela del Kas. Recordando los duros años de los jóvenes vallecanos con las drogas. Foto Antonio Luquero

Los barrios madrileños incorporan visitas guiadas por sus calles, o por sus parques y miradores, o simplemente por sus recuerdos. Ponen en valor sus antiguas quintas, casas, comercios o fábricas; a veces se detienen en lugares de indudable valía y otras en sitios nunca ensalzados por haber sido siempre anónimos, del pueblo; escuchan a sus mayores, y descubren la belleza en el abandono que han heredado, en la rareza, o incluso en la fealdad. Luchan contra la especulación urbanística y contra los intereses políticos.

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Paneles instalados por la plataforma Centro de Memoria Cárcel de Carabanchel en la Avda. de los Poblados.
Plataforma Carabanchel Historia y Patrimonio

Otros ejemplos. Carabanchel se desespera porque joyas suyas como la ermita de Santa María la Antigua (del siglo XIII, el edificio más antiguo de Madrid), su importantísimo yacimiento romano camuflado bajo el suelo del parque Eugenia de Montijo y los escombros de la cárcel de Carabanchel (donde se aspira a un centro que sea memoria del franquismo y de sus víctimas) se encuentran en un estado de total abandono (de “solo” unas 44 hectáreas); mientras que Hortaleza presume de su pasado rural, con hitos populares como el Silo, un antiguo lavadero municipal y restos de una era de trillar, aunque teme por el futuro de la quinta de Los Almendros.

Pero la gran novedad estos días son las impactantes galerías que sirvieron como refugio antiaéreo durante la Guerra Civil en el barrio -no tan elitista antes- de Retiro, bajo su famoso parque.

La Zarzuela del Kas. Un vecino ganándose el silencio de un sereno por la construcción de una chabola. Foto Antonio Luquero

La Zarzuela del Kas. Un vecino ganándose el silencio de un sereno por la construcción de una chabola. Foto Antonio Luquero

La historia de los barrios cada vez interesa más. Hortaleza ha sido pionero al organizar un premio para textos inéditos sobre su pasado: el Certamen Historia de Hortaleza Juan Carlos Aragoneses, dedicado a un vecino recién fallecido que sintió pasión desde niño por investigar sobre su barrio. Vallecas, por su parte, acaba de estrenar un emocionante evento coral creado y representado por su vecindario con su historia durante el siglo XX como eje: la Zarzuela del Kas; en la que centran los actos escénicos, entre canciones, los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil, la emigración recibida, la autoconstrucción de chabolas, las drogas…

Los barrios madrileños quieren también sus museos. Vallecas lo llegó a tener en fase embrionaria en tiempos de Tierno Galván, y ahora retoma la idea. La Asociación Cultural Legado de Arturo Soria está recogiendo firmas para crear un museo, en Villa Menchu, sobre la Ciudad Lineal y el famoso urbanista que la ideó. Aunque, a día de hoy, el único museo dedicado a un barrio sigue siendo el de Vicálvaro, gestionado, como puede, por la asociación Vicus Albus.


El chalet de las Rosas, que inspiró a Ramón Gómez de la Serna su famosa novela del mismo nombre, antes y después de su reciente derribo

El chalet de la Rosas, que inspiró a Ramón Gómez de la Serna en su novela del mismo nombre, antes de su derribo. Foto de Beatriz Keller

El chalet de la Rosas antes de su derribo. (Foto de Beatriz Keller)

Asi quedó el chalet de las Rosas.Foto de Ricardo Márquez

El chalet de las Rosas tras su derribo. (Foto de Ricardo Márquez)


El 26 y 27 de junio, sábado y domingo, de 10 a 14 y de 16 a 20 horas, en Vicálvaro se celebrarán unas jornadas de puertas abiertas.


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