OBITUARIO CINE

Manolo Zarzo, un actor de otra época

Manolo Zarzo. (Foto: Academia del cine).
Fallece Manolo Zarzo a los 93 años, leyenda del cine español y actor incansable.

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Torres-Remírez | @jostorresremrez

Ha muerto a la edad de 93 años Manolo Zarzo, uno de esos actores españoles que tiene una extensa filmografía y ha tenido la suerte de estar bajo las ordenes de innumerables directores, lo mejor y lo peor de este país. Es decir, se ha muerto uno de los últimos actores secundarios clásicos que tenía nuestro país.

Este gran actor ha conseguido poder trabajar hasta el final de sus días. El año pasado estrenó el cortometraje “Nuevo Barrio”, una reflexión sobre la vida que uno ha tenido, la que espera tener y lo que tiene. Además, comparte pantalla con el inigualable Miguel Ángel Tirado, que de un tiempo a esta parte intenta huir de su personaje más famoso “Marianico el corto” para demostrar lo que muchos ya sabíamos, que es un actor de los pies a la cabeza. En este proyecto, Manolo y Miguel Ángel denuncian la soledad y los peligros de la vejez. También se le ha podido ver en el documental “Lina” (2024), en la comedia negra “La fortaleza” (2022) y en el melodrama “Amalia en otoño” (2020). En otras palabras, ha muerto como los grandes actores de antes, iluminado con la luz de las candilejas.

Repasar la filmografía de Manolo Zarzo es repasar la historia del cine español o incluso la historia de España

Repasar la filmografía de Manolo Zarzo es repasar la historia del cine español o incluso la historia de España. Como ocurre siempre, la gente suele recordar dos o tres películas, pero una filmografía de más de 180 proyectos, merece recordar muchas más, y principalmente las que la gente no suele mencionar.

Quizás uno de sus papeles más cortos dentro del cine es el que tuvo en la película “Las petroleras” (1971), protagonizada por Brigitte Bardot y Claudia Cardinale. En este spaghetti western nos encontramos con numerosos elementos que no suelen ser habituales en esta clase de películas; empezando por dos protagonistas femeninas, luego una producción francesa y el subgénero, no es una película de aventuras, es una comedia ligera. Sin embargo, hay algo que ancla esta película al género, las localizaciones y los actores secundarios, ya que esta película se rodó en tierras españolas y la pantalla está plagada por grandes actores patrios como el gran Manolo Zarzo. Cuando este actor hablaba de esta clase de películas, no las despreciaba denominándolas comestibles o circunscribiéndolas a una época en concreto. Manolo admiraba estas películas, consideraban que eran una gran escuela para que los profesionales del cine (tanto delante como detrás de la cámara) aprendieran de gente con otro bagaje. Permitieron que el cine avanzara y que los actores crecieran (sin pasar hambre).

También se arriesgó con producciones patrias que no seguían la moda, como fue el proyecto de “Mi amigo el vagabundo” (1984) dirigida por Paul Naschy (Jacinto Molina). Ver el reparto de este largometraje es una gozada: Florinda Chico, José Luis López Vázquez, José Bódalo, Gracita Morales, David Rocha y Manolo Zarzo. Nadie tenía nada que ganar con esta película y sí mucho que perder. Y aunque la cinta pasó sin pena ni gloria por la taquilla de su año, y la historia no le ha tratado muy bien, todos los que trabajaron en ella hablaron maravillas. Incluso Manolo Zarzo estuvo siempre orgulloso de colaborar con el cineasta Paul Naschy, que siempre fue algo más que un hombre lobo. No era de esos actores que le dieron la espalda y que lo alabaron tras su muerte con la recuperación de su figura. Manolo estuvo en tres películas bajo la dirección de Naschy: “Latidos de pánico” (1983), “La noche del ejecutor” (1992) y la ya mencionada “Mi amigo el vagabundo”. Manolo valoró a Jacinto Molina.

Es imposible condensar la historia de Zarzo en un artículo. Ni una lista con todos sus títulos mostraría el papel tan importante que tuvo en el cine

Y no sólo apoyó a Naschy, sino que estuvo en estas películas populares españoles, esas de las que los snobs reniegan. Nos referimos a comedias junto a Paco Martínez Landa (“El padre de la criatura” y “El abuelo tiene un plan”), las del landismo (“Los guardamarinas” o “El pecadro impecable”) y las del recientemente desaparecido Mariano Ozores (“El soplagaitas”, “El cura ya tiene hijo”, “Unos granujas decentes” o “Ellos las prefieren…. Locas”). Y nunca habló mal de ellas. Al contrario, siempre que pudo, se enorgulleció de formar parte de ese cine.

Es imposible condensar la historia de Zarzo en un artículo. Ni una lista con todos sus títulos mostraría el papel tan importante que tuvo en el cine. Tras el fallecimiento de un actor, siempre descubrimos más cine. Con la muerte de Manolo Zarzo, hay mucho cine que descubrir.