jueves. 04.06.2026
CONCIERTOS

Madrid saca músculo a base de electrónica

Madrid vibra con Nicola Cruz y más en una noche electrónica para los sentidos.
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Nicola Cruz.

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Antonio Descalzo | 

El pasado 10 de junio, la sala But de Madrid fue de nuevo escenario de una gran noche de música electrónica, para esta cita, se presentaron Nicola Cruz, Keith Tenniswood más conocido como Radioactiveman y María Latina. Una velada, marcada por la diversidad sonora y la energía del público, una vez mas se pone de manifiesto que uno de los grandes atractivos culturales que tiene la ciudad de Madrid es su noche y la potente oferta electrónica siendo motivo de orgullo por lo que se dice más allá de nuestras fronteras.

La producción del evento estuvo a cargo de Lola Bourne Beats, quien acertó en la composición del cartel y en la organización, logrando representar en la misma noche a la actualidad con la experiencia.

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María Latina.

María Latina (Colombia), una artista con un enfoque orgánico y profundo en la música electrónica, ha dejado su huella en diversos escenarios y es un firme exponente de la necesaria equidad dentro del panorama musical electrónico.

Con una selección meticulosa de sonidos y una presencia magnética, logró conectar con el público desde el primer momento. Su capacidad para fusionar ritmos envolventes con una energía vibrante la ha convertido en una artista consolidada que seguramente nos dará grandes sorpresas.

Nicola Cruz (1987, Quito, Ecuador), cabeza de cartel, llevó a los asistentes hacia un itinerario sorprendente para algunos (mi caso) y esperado por otros, a base de un electro enigmático, donde las secuencias ácidas se expandían por la sala con precisión cartesiana. Entre estructuras rítmicas de 4 por 4 y paisajes sonoros mutantes, desplegó una propuesta certera, fusionando lo sintético con lo natural del género. Para el productor ecuatoriano, la honestidad a la hora de crear y exponer arte es una de las piedras angulares de su trabajo, y así lo demostró en cada compás de su sesión. Deslizó sonidos de perturbadoras máquinas como si fueran organismos vivos, bajo el marco de un telón industrial que añadía un aura de profundidad a su set. La respuesta del público fue electrizante: brazos en alto, aullidos de entusiasmo y una entrega absoluta al ritual del sonido. Cerró la noche con un despliegue de ritmos rotos e IDM, elevando las pulsaciones del público a su punto más álgido. Fue la dosis perfecta de energía para dar un cierre vibrante a la sesión. Hace apenas unos días pasó por Primavera Sound, y su próxima parada será en Mallorca Live Festival, donde continuará desplegando su particular visión sonora.

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Radioactiveman Dj

Por su parte, Radioactiveman (1977, Reino Unido) arrancó su sesión con un poderoso break beat, marcando el tono para una progresión dinámica que atrapó desde el primer momento. El set continuó con un electro árido, que se fue calentando con algunos cortes extensos hasta alcanzar su punto de inflexión alrededor del quinto o sexto track. Fue entonces cuando introdujo un “tech machacón”, donde los sonidos adquirieron una textura firme y estriada, dotando la sesión de un carácter implacable. La evolución de su set mantuvo la tensión constante, dejando en la pista una atmósfera cargada de energía y precisión sonora.

La electrónica sigue demostrando que no necesita del fin de semana para desplegar su magnetismo. En Madrid, el martes por la noche es un momento para los que entienden el pulso de la ciudad, aquellos que buscan una experiencia sonora sin concesiones.

Entre visuales hipnóticos y bajos vibrantes, la pista de But se convirtió en un punto de encuentro para la gente guapa, los noctámbulos con criterio y los amantes del hedonismo musical. Bajo el resplandor de las luces estroboscópicas y el eco de los ritmos fracturados, se creo una energía singular entre artistas y público, en un ritual que confirma que la electrónica en la capital sigue estando más brillante que nunca.

Madrid saca músculo a base de electrónica