miércoles 8/12/21
hornby_collage

En uno de mis poemas, escribí…

sed, golondrinas, un magnífico grupo de rocanrol, una novela de Nick Hornby

hornby alguien como tuLa octava novela del gran escritor británico Nick Hornby es otra maravilla literaria hecha a base de personas, de seres humanos: mujeres, hombres, chavales, adolescentes, jóvenes, adultos y adultas… HUMANOS. Just like you fue originariamente publicada en 2020, y un año más tarde la tradujo al español (brillantemente) Mauricio Bach con el título Alguien como tú.

«Una profunda historia de amor a contracorriente en una Gran Bretaña dividida por el tribalismo político y la política identitaria».

Madeleine Feeny para The Spectator
 

“El problema con la vida es que se viaja en una única dirección”, le leemos al narrador de Alguien como tú. La vida, eso que les ocurre a los personajes de las novelas de verdad. A los personajes de verdad en las buenas novelas, mejor dicho.

Lucy, que es del tipo de personas que odian que la gente se pase una velada lamentándose, la principal protagonista del libro de Hornby, había llegado a una edad en la que probablemente “la responsabilidad y la firmeza le parecían características atractivas”. Esta es una novela generacional, en el sentido de choque, de establecimiento de nítidas fronteras entre las generaciones.

“Y tal vez eso no tuviera ningún futuro, pero era un presente, y en eso consiste la vida”.

Y no sólo de esas fronteras trata esta novela, por cierto, cuyo ámbito vuelve a ser Londres, esa Inglaterra de “días grises, donde todo es caro y no para de llover”. Esa Inglaterra, ese Londres en el que un personaje puede llegar a decir (aunque la propia novela desmiente esa tajante manera de ver a los demás) que “todas las personas que conozco son infelices. Todas”.

Esa Inglaterra, ese Reino Unido del Brexit. Porque Alguien como tú transcurre antes (“en los últimos tiempos todo el mundo hablaba de asuntos de los que era bastante obvio que no tenían ni la más remota idea”), durante y después del maldito Brexit.

“Lucy por fin entendió de qué iba esto. El referéndum estaba dando una ocasión a sectores de la población que no se soportaban para echarse los trastos a la cabeza. El gobierno podría haber planteado una pregunta binaria de sí/no sobre desnudez pública, vegetarianismo, religión, arte moderno o cualquier otro asunto que dividiera a la gente en dos grupos, cada uno con suspicacias hacia el otro. Tenía que haber algo en juego, porque de otro modo la gente no se soliviantaría tanto. Pero si el gobierno prometiera vender todas las obras de arte de propiedad pública creadas después de los años setenta con la finalidad de reunir dinero para los colegios... Bueno, pues habría peleas a puñetazos”.

Lucy (para quien “la humanidad se dividía en dos géneros: los chicos y las lectoras”) descubre que “toda la gente que detestaba formaba parte del equipo contrario”. Acaba reparando en que “todos los que les decían que votaran la salida eran hipócritas, abusones y racistas”. El triunfo del Brexit muestra a sus más populares defensores como lo que ella (¿Hornby también?) considera que son: “eufóricos racistas, oportunistas, mentirosos, personajes cuya antipatía los había hecho famosos esos últimos meses”. El Brexit, ese “cóctel de mentiras, miedo, estupidez y racismo”.

El otro gran protagonista de la novela, el joven Joseph, se logró meter en mi bolsillo pronto, pero cuando consiguió el colmo de personaje literario (masculino) del año es cuando dijo aquello de que “los hombres estamos mal hechos”.

hornby2Resumiendo, Alguien como tú es, sobre todo, pero no únicamente, sólo en su esencia transversal, una novela de amor. Una novela de amor de Nick Hornby. Ni más ni menos. Ese amor que no se basa en dependencias adictivas. El amor de quienes sencillamente confluyen. El de quienes se preguntan “cuántas versiones de una vida maravillosa tenían derecho a esperar”. El de quienes deciden caminar “e ir viendo hasta dónde llegan”.

Hornby es un tipo optimista, su literatura lo es, es una explosión vital maravillosa no apta para quienes le guardan rencor a la existencia porque la realidad no les ha sabido tratar ni ellos tienen idea de cómo tratarla.

Y esto otro lo escribía AQUÍ tras leer otra de sus memorables novelas, Funny girl.

También del grandioso escritor británico tuve que decir aquello de…

Paul McCartney debería protagonizar una novela de Nick Hornby antes de que Hornby decida dejar de escribirme libros a mí.

Sigo manteniendo que él es uno de los mejores escritores vivos. Por eso al final he tenido que escribirle un poema. Este:

A NICK HORNBY

Hay una gota de sudor y cada décima de segundo sé más sobre los humanos,
les escucho dialogar como si estuviera entre ellos, entre tus humanos de sangre
y fuego y esperma y guitarras y sonrisas y desavenencias…
Una gota de sudor ardiente entre los riesgos cotidianos de decirnos notequiero,
pásameesevaso, tebesé, fuimosloquefuimossolos,
una gota espléndida de amor y necesidad de amor…
Leo tiernamente tu alta fiebre, esa música en las gradas, la de las 31 canciones,
porque alguien como tú me ofrece la fidelidad de los buenos,
todas las eléctricas maneras de lo que la realidad hace consigo misma,
una y otra vez, cada vez de distinta forma:
como una tempestad bajo la vida de las personas que nos rodean,
que nosotros mismos somos.
Porque tú, Nick, escribes (para mí) lo que yo iba a contarte
aunque en tus libros las golondrinas no sean necesarias.
Ya te lo quise decir:
Paul McCartney debería protagonizar una novela tuya
antes de que decidas dejar de escribirme libros a mí (o a Julieta).
[Cómo ser buenos: leyendo a Nick Hornby.]

Alguien como tú, alguien como Nick Hornby (y el Brexit)