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domingo. 03.07.2022
tiempo de destruccion 2

Tiempo de silencio, cuya primera edición data de 1961 y contó con especial atención por parte de los responsables de Seix-Barral (el sello que parió el invento para su Biblioteca Formentor), supuso, desde su aparición, una revolución en el panorama narrativo de ficción de aquella negra época en latitudes peninsulares, razón por la que llegaría a ser traducida a un buen número de lenguas, como las más habladas todavía hoy y también el finlandés, el danés o el polaco. Sin embargo, el interés del doctor en medicina Luis Martín-Santos en torno a aquella complicada realidad política, cultural y social no decaería durante los años que siguieron al fenómeno.

En realidad, el autor comenzaría a elaborar de inmediato lo que terminaría publicándose como Tiempo de destrucción y su muerte, desgracia generada por el accidente de automóvil en la capital alavesa que acabaría con la vida de un narrador realmente prometedor en 1964, no impediría el acceso del universo literario al mundo creativo de Martín-Santos, quien ya había dado a conocer ideas y proyectos diversos a algunos de esos responsables. Tiempo de destrucción es, en definitiva, el nombre de la reestructuración de esos textos, pues, hace más de medio siglo, Seix Barral dio salida a un libro cuyo origen se halla en los más de doscientos folios que el propio autor así parece haber deseado llamar en su momento, según testimonios como los del editor José Carlos Mainer, fundamental en esta aventura.

Afortunadamente, es, éste 2022, el año en el que Galaxia Gutemberg vuelve a dar vida al libro que ahora nos ocupa. El sello, además, recuerda la aparición en sus filas, hace dos años, de El amanecer podrido, conjunto de relatos escritos entre 1949 y 1951 junto a Juan Benet a los que acompaña una serie de cartas y documentos acerca de la relación mantenida por ambos autores. El relato de Luis Martín-Santos (un trabajo inacabado, desde luego, pero igualmente sugestivo en sus apuestas) también permite al lector de nuestros días conocer el proceso creativo de un autor ambicioso y consciente de las múltiples carencias de aquella sociedad española, otra de las virtudes de la narración.

tiempo de destruccion

No en vano, el autor tomaría contacto en su juventud con una nueva generación de autores interesados en poner de manifiesto el alcance de un realismo que brindaría obras notables de escritores como Ignacio Aldecoa (El fulgor y la sangre, 1954; Con el viento solano, 1956), el propio Juan Benet (Nunca llegarás a nada, 1961) o Alfonso Sastre (Oficio de tinieblas, 1962), artífices de una novelística y narrativa admirables, así como otros trabajos muy diferentes y no menos importantes: los de ensayistas como el popular Enrique Tierno Galván (Tradición y modernismo, 1962).

La nueva y oportuna edición de Tiempo de destrucción es, pues, el resultado de todo ello, una lectura evidentemente compleja y, sin embargo, absolutamente recomendable: el libro que nos ocupa permite al lector y la lectora más jóvenes conocer también el alcance de los esfuerzos de autores y editores empeñados en desenmascarar a los responsables de una sociedad paralizada por su culpa.

Por su grandísima culpa.

TIEMPO DE DESTRUCCIÓN
Autor: Luis Martín-Santos
Editorial: Galaxia Gutemberg, 2022
Páginas: 352.

Largos años de silencio y devastación