domingo. 26.05.2024
kiko veneno

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Ángel Tomás Monedo | 

Kiko Veneno actuó en formato acústico el viernes 10 de mayo en el hall del hotel Barceló Imagine dentro de la programación de esta cadena hotelera con el apoyo en la producción de “División sonora”. Se presentó en la capital en formato acústico con un público fiel, formado por familias, con padres e hijos, que por el acompañamiento que hacían a forma de coros denotaban ser fieles seguidores. Ante estos Kiko Veneno reivindicó la escucha de la música de con pausa y prolongada en el tiempo, ante la costumbre de las nuevas generaciones que disfruta de la música de pocos segundos y sin detenerse a escuchar los discos enteros, “música de telediario” es lo que sentía que sucede en la actualidad.

A sus 72 años hico un recorrido por su obra deteniéndose en “Échate un cantecito”, un álbum fundamental para la música española de los 90 –con canciones como Echo de menos, Lobo López o En un Mercedes blanco– y, sobre todo, para Kiko Veneno, que tras su gran acogida pudo por fin dedicarse exclusivamente a su carrera musical. El segundo tema de la noche fue un blues con letras que recordaban a un “loco” que recorría Sevilla haciendo locuras, vivo ejemplo de un autor con letras llenas de personajes estrafalarios e irrepetibles, gente como Pata Palo, 'Lobo' López o Joselito. Muchos quisieron ver en Joselito un trasunto del 'Pequeño Ruiseñor' (sobre todo por lo de "la voz de oro" y que la turbulenta biografía del intérprete de 'Campanera' encaja como un guante en una canción de Kiko) pero no era así. Joselito era un cliente del bar que tenía el ex Veneno en Conil (Cádiz). Por allí aparecía noche tras noche para emborracharse, contar sus historias de ultramar y terminar arrancándose con 'La Zarzamora'. Se arrancaba el tercer tema de noche “Lobo López” (qué día más bueno), dice la letra, letras alegres que incitan a la sonrisa y el buen rollo y compartir tan necesarias en la sociedad de hoy. “La leyenda del tiempo” y “Volando voy” temas que entregó con generosidad a Camarón, siguieron en su repertorio del concierto, lo que aumentó la temperatura e intensidad de un concierto donde se tiene el artista a poca distancia, observando detalles que de otra manera seria imposible.

Después de hora y media de concierto se despidió dejando un recorrido por sus temas más clásicos, especial cariño puso en “súper héroes de barrio” una canción que es una oda a la lucha y superación de muchas de las personas de nuestro entorno “no dejes que el coste de la vida te agarre, vuela, vuela, vuela”. Hay que agradecer propuestas como la encaminada por la hotelera Barceló y la selección de división sonora que lleva tres años programado música de calidad en un formato diferente con una gran acogida de público.

Kiko Veneno en acústico en el ciclo del Hotel Barceló