lunes 27/9/21
MILITARES REPUBLICANOS

Juan Modesto, la brillantez de un general republicano y comunista

El escritor Bertolt Brech decía “Los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”.

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Juan Guilloto León nació el veinticuatro de septiembre del año 1906, en El Puerto de Santa María en el seno de una familia de extracción obrera. Toda su vida fue conocido como Juan Modesto. Sus padres eran trabajadores en las bodegas vinícolas de la zona.

Nació en la pobreza y estudió hasta los once años, como alumno gratuito, en el colegio de los jesuitas, en donde coincidió con su paisano Rafael Alberti.

Juan+Modesto+y+Enrique+ListerFue compañero de estudios del poeta Rafael Alberti que relata en su libro “La arboleda perdida” su rencuentro en el Madrid republicano y en Alicante, última etapa de su exilio de España. Aserrador de profesión, se vio profundamente influenciado por los sucesos y las ideas de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia. Se afilió al Partico Comunista de España en el año 1930.

Se trasladó al Marruecos español en su juventud para ingresar en el Cuerpo de Regulares, en el cual permaneció durante unos años. Fue aquí donde alcanzó sus primeros conocimientos militares y llegó a ser ascendido a cabo de Regulares aunque posteriormente sería degradado y expulsado del cuerpo.

Tras la proclamación de la II República, fue enviado por el partido a la Unión Soviética para recibir formación militar en la Academia Militar Frunze del ejército rojo, Su preparación se basó en disciplina operacional-táctica, marxismo leninismo, historia del PCUS, historia militar, lenguas extranjeras, etc. También aprendió algo de ruso, un idioma que a posteriori le sería muy útil. (En la imagen: Juan Modesto y Enrique Líster)

Volvió a España en el año 1934 y tomó parte en la organización las milicias comunistas, las llamadas Milicias Antifascistas y Campesinas (MAOC). Estas fueron creadas para la protección de los dirigentes comunistas y como fuerza de defensa de secciones locales y militantes contra las agresiones de grupos violentos como la Falange.

Intervino en la organización del Sindicato de Oficios Varios y la sección española del Socorro Rojo.

Según Santiago Carrillo, el seudónimo de Modesto fue adoptado por Guilloto como “nombre de guerra” mientras desarrollaba actividades clandestinas.

juan modestoAl estallar la guerra civil se encontraba en Madrid, donde había llegado días antes del golpe militar. Cuando corrió el rumor por la capital de que el Cuartel de la Montaña se había unido a la sublevación militar, acudió allí junto a milicianos comunistas de las MAOC, tomando parte en su posterior asedio y asalto del cuartel.

Las Milicias comunistas ocuparon el Colegio-convento de los Salesianos situado en el Distrito de Tetuán y lo convirtieron en su cuartel general donde nació el Quinto Regimiento de Milicias Populares, que era una milicia comunista que con el paso del tiempo se convertirá en célebre y alcanzará una gran influencia por su eficacia militar respecto de otras milicias. Lo cierto es que el 5.º Regimiento se convirtió una escuela de futuros líderes militares y oficiales del futuro Ejército Popular de la República, como lo fueron Enrique Líster, Etelvino Vega o el propio Modesto, entre otros. Juan Guilloto fue uno de los organizadores y primeros comandantes del 5º Regimiento, del que llegó a ser jefe en el mes de octubre del año 1936.

Durante estas primeras semanas de la guerra se distinguió en las operaciones de la Sierra de Guadarrama al mando de las milicias comunistas, trasladándose más tarde hacia el sur.

A finales de agosto se trasladó a la provincia de Toledo, donde dirigió un batallón intentando contener el avance franquista hacia la capital. Se distinguió especialmente en las luchas con las tropas del ejército franquista de África a lo largo del río Tajo, destacando sus intervenciones en Talavera, Santa Olalla, Toledo o Illescas.

Durante los combates en la zona de Talavera y Santa Olalla se reveló como un auténtico jefe militar al lograr coordinar las acciones de las milicias y unidades regulares de los guardias de asalto bajo su mando. En el mes de noviembre del año 1936 volvió a destacarse durante la defensa de la capital.

juan modesto 2Inicialmente había mandado la 18ª Brigada Mixta durante su etapa de formación. El treinta y uno de diciembre del año 1936, el general Miaja le encargó el mando de la Cuarta División, situada al oeste de la capital. Fue su división la que recibió de lleno la ofensiva franquista hacia la carretera de La Coruña, del tres de enero del año 1937.

La división de Modesto sufre grandes bajas y las brigadas mixtas integradas en ella llegan a perder la cohesión entre sí, pero a mediados de mes la fuerza de la ofensiva franquista finalmente se agota y los republicanos logran mantener sus posiciones. A comienzos de febrero, los franquistas volvieron a atacar, esta vez por la zona del Jarama.

Los republicanos se vieron sorprendidos con esta nueva ofensiva y no esperaban un ataque con tal furia como la que llevó a cabo la columna de García-Escámez. Modesto es enviado al Jarama para apoyar la defensa junto a su división.

La coordinación de las unidades republicanas dependientes del mando de Modesto nuevamente revela su capacidad de mando, en tanto que la ofensiva franquista llega a atravesar el Jarama pero es detenida y finalmente fracasa.

Tras los combates del Jarama y su destacada participación, fue ascendido a teniente coronel y el veintidós de marzo se le asignó el mando del recientemente creado V Cuerpo del ejército. El más tarde famoso V Cuerpo era la agrupación donde quedarían encuadradas divisiones comunistas como la 11ª de Enrique Líster o la 46ª de El Campesino.

El seis de julio, Modesto y su cuerpo de ejército, compuesto por las divisiones 11ª, 46ª y 35ª participan en la ofensiva republicana de Brunete, que tenía como objetivo el cerco de las divisiones franquistas que asediaban Madrid desde la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria.

modesto negrinLos avances republicanos fueron importantes, pero para el quince de julio, la ofensiva republicana queda detenida y unos días después comienza el contraataque franquista, que consigue recuperar terreno y las operaciones se dan por terminadas. (En la imagen: Modesto y Negrín)

Las pérdidas del V Cuerpo fueron muy elevadas, aunque logró conservar algunas localidades reconquistadas. La actuación de Modesto durante la batalla recibió elogios de parte de algunos mandos republicanos, como los que hizo el Coronel Menéndez López en su informe:

"...Respecto a los jefes de Milicias, el único que sabe leer un plano es el llamado "Modesto". Los otros además de no saber, creen no necesitarlo...”

Un mes más tarde, Modesto y el V Cuerpo fueron enviados al frente de Aragón, donde intervino en la ofensiva sobre Zaragoza del veintiséis de agosto del año 1937, teniendo una destacada actuación en las primeras jornadas aunque rápidamente los avances republicanos quedan frenados y la operación fracasa estrepitosamente.

Lo que al principio hacía comenzado en la lucha por Zaragoza acaba convirtiéndose en la batalla de Belchite, una localidad de cierta importancia que había quedado cercada el primer día de la ofensiva y que mantuvo una resistencia implacable frente a lo mejor del ejército republicano.

El seis de septiembre, los últimos defensores de Belchite se rindieron y las operaciones quedaron finalizadas. Modesto intervendría en las últimas fases de la batalla de Teruel. Esta plaza había sido conquistada por los republicanos el siete de enero del año 1938, tras dos semanas de cerco por sus tropas.

A finales de febrero los ejércitos franquistas contraatacaron y rodearon a algunas unidades republicanas en la ciudad, como la 46ª División de El Campesino. Valentín González más tarde acusó a Modesto y a Líster de haberle dejado abandonado a su suerte, acusación que fue negada por los republicanos.

Después los combates de Teruel, se produjo la gran ofensiva franquista en Aragón y la consecuente retirada de todas las divisiones republicanas hacia Cataluña o el Levante. Las unidades bajo el mando de Modesto lograron detener a las tropas de Franco en Tortosa, aunque quedaron cercados en Cataluña y separados del resto de la zona republicana.

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Distribución de los Ejércitos en Frente del Ebro, el 25 de julio.

El treinta de abril del año 1938, fue puesto al mando de la Agrupación Autónoma del Ebro, una nueva formación militar que agrupaba a las unidades republicanas que habían quedado cercadas al norte del Ebro. Al mes siguiente, esta formación fue reestructurada y se crea el ejército del Ebro que queda al mando de Modesto.

El nuevo ejército estaba integrado por los Cuerpos de Ejército V, XII y XV y dirigidos respectivamente por los oficiales Líster, Vega y Tagüeña. Los republicanos estaban preparando la mayor ofensiva de todas cuantas habían organizado durante la guerra.

La idea era que las unidades republicanas al sur de Cataluña, el ejército del Ebro, cruzaran el río y alteraran las comunicaciones franquistas con el Levante, paralizando sus operaciones en esta época.

Las tropas republicanas deberían dirigirse hacia el sur, hacia el encuentro de sus compañeros del ejército de Levante, volviendo a unir las dos zonas republicanas aisladas entre sí, aunque esta era una posibilidad muy remota.

La noche del veinticuatro al veinticinco de julio, con un cielo sin luna, las fuerzas republicanas empezaron a cruzar el Ebro en un frente de más de 50 km. que iba desde Mequinenza hasta Amposta, cerca de la desembocadura del río.

En un rápido movimiento, logran establecer varias cabezas de puente y avanzar profundamente hacia el interior, donde chocaron con una fortísima resistencia en Gandesa. Detenido su avance, las tropas se pusieron a cavar trincheras.

El teniente coronel Modesto había previsto bombardear Gandesa pero la aviación republican nunca pudo ayudar en esta batalla del Ebro, con gran indignación por parte la infantería republicana.

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J.Modesto, F.Cordón y Enrique Líster, ascendidos simultáneamente a generales del Ejército Soviético durante la II Guerra Mundial

El impacto de la ofensiva republicana fue enorme tanto en España como en Europa, pues se creía poco más que imposible que una ofensiva de tal calibre se pudiera realizar por parte de un ejército al que se daba por derrotado.

El júbilo y la alegría en la España republicana fueron inmensos, como también lo fueron las felicitaciones a Modesto por su competente dirección durante las operaciones, siendo premiado con el ascenso a Coronel.

Para el general Franco, el desafío que suponía esta ofensiva republicana no era algo que políticamente pudiera asumir, y consecuentemente, acudió al frente del Ebro con sus mejores unidades militares, dispuesto a eliminar esta amenaza.

En una sangrienta lucha de casi 4 meses, ambos ejércitos estuvieron sosteniendo una larga lista de combates de los que finalmente salió vencedor el ejército franquista. Modesto, no obstante, mostró sus mejores dotes organizativas y de mando durante la batalla, pero no pudo evitar el resultado final y a mediados de noviembre, él y sus hombres hubieron de cruzar de nuevo el río.

El veintitrés de diciembre del año 1938, comenzó la ofensiva final franquista sobre Cataluña, encontrando una gran resistencia por parte de algunas unidades republicanas. Lo cierto es que para estas fechas el ejército del Ebro se encontraba muy mermado en efectivos tanto humanos como materiales, si bien mantuvo una resistencia en la medida de sus posibilidades, sin poder evitar la caída de Barcelona.

A comienzos de febrero los restos del Ejército del Ebro llegaron al norte de Cataluña, donde intentaron organizar una línea de defensa aprovechando el nuevo material militar que estaba llegando al otro lado de la frontera francesa, aunque fue imposible.

Modesto propuso evacuar a Francia los restos del ejército del Ebro para, una vez allí, trasladarlos a la zona central, donde continuar la lucha, pero era una idea completamente fuera de lugar para las circunstancias reales. Para el nueve de febrero del año 1939, él y la mayoría de sus hombres ya se encontraban al otro lado de la frontera francesa.

Modesto hizo desfilar a los últimos batallones después de una arenga: “¡Caminad derechos, orgullosos: que se vea que sois el glorioso Ejército del Ebro!”. Modesto, por decisión propia, fue el último soldado español en pasar a Francia.

modestoTras la caída de Cataluña pasó a Francia, desde donde regresó a la zona centro junto a otros dirigentes y militares comunistas. Allí se encontraba el presidente Negrín en la conocida como “Posición Yuste”, en Alicante, donde se habían instalado él y su gobierno además de los principales dirigentes del PCE.

A comienzos de marzo, fue ascendido hasta el grado de general y, según algunos autores, estaba previsto que fuera nombrado comandante en Jefe del ejército del Centro. No obstante, existen discrepancias respecto a este último punto. En ese momento, el cinco de marzo, se produjo el Golpe de Estado del Coronel Casado.

En los momentos de incertidumbre ante el golpe de Estado, Modesto se encontraba jugando al ajedrez con el ministro Julio Álvarez del Vayo, sin saber muy bien qué sería de él ni de los que le acompañaban. Finalmente, junto con el presidente Negrín, Líster y otros dirigentes republicanos o del PCE, el seis de marzo de 1939 salió de España en avión rumbo al exilio.

Al finalizar la guerra, y amparándose en su militancia en el Partido Comunista de España, logra trasladarse a la URSS junto a otros militares españoles miembros del PCE como Enrique Líster, El Campesino… Las autoridades soviéticas les reconocieron sus graduaciones adquiridas en el ejército republicano.

Durante su estancia fue nuevamente destinado en la Academia Militar Frunza para ampliar estudios. Cuando el veintidós de junio del año 1941, la Alemania nazi invadió la URSS, él y otros españoles acogidos solicitaron su incorporación al frente, petición que fue desestimada por las autoridades soviéticas.

Stalin argumentó que debían reservarse para su futura lucha en España, por lo que siguió prestando servicio en la Academia Frunza. Más avanzada la contienda estuvo destinado en el ejército búlgaro comunista que combatió a los nazis junto con las tropas del ejército soviético durante la retirada alemana de los Balcanes en el otoño del año 1944.

Finalizada la guerra, siguió militando en el Partido Comunista de España pero resultaría derrotado en las luchas internas entre las distintas facciones del PCE para hacerse con el control del mismo, retirándose después a Praga.

Se encontraba cuando le sorprendieron los sucesos de la llamada Primavera de Praga del año 1969, que significaba una ola de cambios democráticos y liberales del rígido sistema comunista en Checoslovaquia.

La mañana del veintiuno de agosto del año 1968, una columna de carros de combate soviéticos ascendía la calle Na Prikope, la vía principal de Praga, camino de la plaza de San Wenceslao. Al mando iba un comandante, de pie en la torreta del primer vehículo.

En las plataformas y en los frentes de los tanques se sentaban soldados armados con fusiles de asalto que miraban asombrados a la multitud de civiles checos que les silbaban e insultaban mientras agitaban sus banderas nacionales.

De forma sorprendente, sale de la sede del Partido Comunista de España a mitad de calle, un hombre delgado, derecho, de caminar garboso, se plantó ante la columna, aireando un carné en su mano derecha.

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Discurso del general Juan Modesto en la despedida de las Brigadas Internacionales.

La columna se detuvo. Varios soldados descendieron de los tanques y retiraron al hombre a un lado, sin violencia. El carné le acreditaba como general honorífico del Ejército Rojo. Su nombre era Juan Modesto Guilloto, delegado del PCE en Checoslovaquia y antiguo general republicano.

Los soviéticos temían que estos cambios supusieran un debilitamiento del sistema comunista en la Europa Oriental, el conocido como Pacto de Varsovia, por lo que tropas de los países comunistas invadieron el país para frenar el proceso y asegurarse de la permanencia checoslovaca en el Bloque oriental.

Al igual que muchos checoslovacos, Modesto se opuso a la entrada de los tanques soviéticos en la ciudad de Praga. Al año siguiente escribió sus memorias “Soy del Quinto Regimiento”, publicadas en París, aunque ese año también coincidió su muerte.

El historiador Hugh Thomas describió al general Juan Modesto como “un andaluz sarcástico y despótico, a veces brutal y raras veces sincero”.

Javier Reverte que fue el autor de la biografía novelada de Modesto “El tiempo de los héroes”, crítica que Thomas tomase acríticamente las valoraciones de Tagüeña, que detestaba personalmente a Modesto.

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No obstante, en sus cualidades castrenses constituía un auténtico jefe militar, carente de ambiciones políticas, pero dotado de amplias cualidades de mando y estrategia. Aunque Modesto y Líster habían sido compañeros de armas desde la primera hora, generalmente mantuvieron tensas relaciones y mantenían fuertes diferencias entre ambos, al igual que también le ocurría con la dirigente comunista Dolores Ibárruri o el también militar Valentín González.

El historiador militar Ramón Salas Larrazábal en su obra “El ejército Popular de la República” reconoce sus dotes militares y sus capacidades de mando, pues en poco tiempo pasó de comandante de milicias a ser general del Ejército republicano, el único caso ocurrido en la guerra civil española con oficiales salidos del cuadro de milicias.

El historiador Michael Alpert dice de Juan Modesto:

“La figura de Juan Modesto resulta sobresaliente. No sólo fue el oficial de Milicias de mayor graduación, siendo coronel desde julio de 1938 y ascendido a general en el último mes de la guerra, sino que además los autores de memorias sobre aquella época se cuidan de no criticarle”.

El propio jefe del Estado Mayor Central republicano, el general Vicente Rojo, se encontraba fuertemente impresionado por sus cualidades. Durante la batalla de Teruel, en febrero del año 1938, escribió a Indalecio Prieto que “Modesto le inspiraba una gran confianza”.

Santiago Carrillo, que era un buen amigo del general, dijo de Juan Modesto antes de que muriera, “es un hombre discreto, sencillo, valiente”, me dijo el viejo comunista con su voz cascada y pausada,...Todo un general”.

Procedente de la escala de milicias, al final de la guerra había alcanzado el generalato republicano. Era la más alta graduación que nunca alcanzaría otro soldado republicano.

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Una vez dijo, al término de la Guerra Civil, “De niño quería ser un héroe: lo he sido y ya no significa nada”.

Martha Gellhorn, la periodista y esposa de Hemingway, lo consideraba “un hombre profundamente atractivo”. Una noche, en una fiesta en el antiguo hotel Gaylord de Madrid, el propio Hemingway, borracho y en un ataque de celos, lo retó a jugar a la ruleta rusa. Modesto aceptó, pero los otros asistentes consiguieron evitar el duelo.

Su nombre ya estaba en las canciones. En la defensa de la “capital de la gloria”, como llamó Rafael Alberti a la ciudad, fue herido dos veces, una de ellas de gravedad.

Poema de Rafael Alberti dedicado al general Juan Modesto.

¡Nuestro mar, nuestro río, nuestras playas morenas!
¡Las perdidas lecciones entre los arenales!
¡Las salvas de los buques silbado de sirenas
Desde los gratuitos pupitres colegiales!
Pasad, pasad recuerdos orgullosos ahora
De aquella rota infancia juntamente vivida,
Que hoy para ti, Modesto, coronel, se coloca
De populares lauros y palma merecida.
Que desde el Manzanares, ya general de ríos,
Quien, como tú, hace tiempo, miliciano se viera,
También te condecoren con estos versos míos
Madrid que no te olvida, Cádiz que ya te espera.

Murió en la capital checa, de cáncer, en abril del año 1969. En diciembre del año 1980, sus cenizas fueron trasladadas al cementerio civil de Madrid. La lápida que las cubre dice sencillamente “General Juan Modesto”.

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BIBLIOGRAFÍA

Alpert, Michael. “El ejército republicano en la guerra civil”. 1977. Ruedo Ibérico. París.
Beevor, Antony. “The battle for Spain; de Spanish civil war, 1939-1939”. 2006. Penguin Books. Londres.
Carrillo, Santiago. “Los viejos camaradas”. 2010, Planeta. Barcelona.
Engel Masoliver, Carlos. “Historia de las Brigadas Mixtas del ejército Popular de la República”. 1999. Almena. Madrid.
Modesto, Juan. “Soy del Quinto Regimiento”. 1969. Éditions de la Librairie du Globe. París.
Jackson, Gabriel. “The spanish Republic and the civil war, 1936-1939”. 1967. Princeton University Press.
Preston, Paul. “The Spanish civil war, reaction, revolution, revenge”. 2006. Penguin Books. Londres.
Reverte, Javier. “El tiempo de los héroes”. 2013. Random House Mondadori. Barcelona.
Salas Larrazábal, Ramón. “Historia del Ejército Popular de la República”. 2006. La Esfera de los libros. Madrid.
Thomas, Hugh. “La guerra civil española”. 1976. Ruedo Ibéricos. París.


Enrique Líster Forján, el líder militar comunista


Juan Modesto, la brillantez de un general republicano y comunista