CINE

'El instinto': la ópera prima de Juan Albarracín, un retrato de los límites del poder y la libertad

Con tan solo 23 años, el director, productor, guionista y escritor murciano Juan Albarracín rodó El Instinto, estrenándola un año después, a sus 24.

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Alba Dannet |

Con tan solo 23 años, el director, productor, guionista y escritor murciano Juan Albarracín rodó El Instinto, estrenándola un año después, a sus 24. Esta ópera prima combina el thriller psicológico con una incisiva reflexión sobre las dinámicas de poder y la pérdida de libertad. Con un elenco de gran trayectoria y un enfoque profundamente personal, la película despliega un relato crudo y visceral que dialoga con retos y tensiones de la sociedad contemporánea.

El filme se estrenará en salas seleccionadas de España en mayo de 2025, una cita imprescindible para los amantes del cine de autor. No pierdas la oportunidad de experimentar esta propuesta única en pantalla grande que llegará a todo el público.

Un proyecto nacido del minimalismo

El origen de El Instinto está ligado al trabajo académico de Albarracín, desarrollado como proyecto fin de carrera bajo la supervisión de uno de sus productores Dany Campos. Inicialmente concebido como un largometraje de bajo presupuesto, el proyecto evolucionó hacia un producto más ambicioso gracias a la colaboración de cuatro productoras y un equipo técnico reducido de 25 personas.

Inspirado por el trauma y la ansiedad vividos durante la pandemia, Albarracín encontró en este largometraje un espacio para abordar temas que resonaban profundamente con él, como la opresión, la dependencia y la confrontación entre instinto y razón. "Quería un tema personal, pero llevado a un terreno comercial y de género", explica Albarracín, quien aprovechó sus experiencias para escribir un guión que mezcla un discurso autoral con una narrativa de thriller.

Personajes que encarnan el conflicto

En el corazón de la película se encuentra Abel, un arquitecto con agorafobia que busca superar sus miedos a través de un tratamiento poco convencional propuesto por José, un adiestrador de perros. Este personaje, interpretado como el antagonista, encarna una visión cruda del poder masculino y la supremacía del instinto sobre la razón.

Por otro lado, Sonia, el personaje femenino, representa el equilibrio entre lo racional y lo instintivo. "Ella es el centro de gravedad del protagonista, quien atesora lo mejor de ambos mundos", detalla el director. Estas dinámicas complejas construyen un relato en el que la sumisión y la dependencia mutua avanzan hacia un desenlace sombrío y reflexivo.

Una narrativa visual como extensión del conflicto

El uso de la cámara y la iluminación fue clave para transmitir el estado mental del protagonista. Albarracín diseñó un lenguaje visual que conecta directamente con los niveles de ansiedad de Abel. "La cámara debía moverse de manera excesiva y claustrofóbica, reflejando el carácter extremo de su trastorno", señala. Este enfoque distintivo, aunque arriesgado, refuerza la identidad visual de la película.

Además, la localización juega un papel esencial: un entorno cerrado y opresivo que amplifica la tensión psicológica de los personajes, al tiempo que resalta los límites físicos y emocionales que enfrentan.

La violencia como crítica social

En El Instinto, la violencia no solo es física, sino también emocional y social. La película se convierte en un espacio para reflexionar sobre las dinámicas de poder, especialmente en el contexto masculino. "Quise explorar las relaciones de poder entre hombres y cómo estas perpetúan comportamientos violentos hacia otros", explica Albarracín, quien también aborda de forma crítica los métodos coercitivos del adiestramiento animal como una metáfora de las dinámicas humanas.

Un recorrido prometedor por festivales

Aunque su estreno en salas está programado para mayo de 2025, El Instinto ya ha cosechado importantes reconocimientos en festivales de cine como Terror Molins y Abycine, donde obtuvo el premio del público y el galardón a la mejor película. Estas distinciones reflejan la capacidad de Juan Albarracín para conectar tanto con audiencias generales como con críticos especializados. "Estamos muy contentos con la acogida que está teniendo en los festivales, tanto por parte del público como de los expertos en cine. Esperamos que, cuando llegue a las salas, la película siga despertando el mismo entusiasmo", afirmó el director.

Un viaje lleno de retos y aprendizaje

Para Albarracín, los momentos más memorables incluyen los ensayos con su elenco principal, formado por Javi, Fernando y Eva, así como la grabación del teaser que dio inicio oficial al proyecto. "Fue un equipo maravilloso, aunque el rodaje fue duro por las condiciones climáticas", recuerda.

La postproducción, aunque compleja y prolongada, permitió pulir una obra que ha sido recibida con entusiasmo en el circuito de festivales. "Tuvimos momentos de desesperación porque no encontrábamos sitio para el estreno, pero los premios y el apoyo nos han llenado de esperanza", añade el director.

Un futuro marcado por temas universales

Albarracín, quien también es autor de novelas, se muestra interesado en seguir explorando temas como las dinámicas familiares, las relaciones de poder y la espiritualidad, aunque él aún tine una perspectiva agnóstica. Su capacidad para abordar narrativas complejas con un enfoque personal y creativo augura una prometedora carrera en la industria cinematográfica.

Con El Instinto, Juan Albarracín no solo se posiciona como una voz emergente en el cine español, sino también como un creador comprometido con historias que trascienden lo superficial y dialogan con los aspectos más profundos del ser humano.