lunes. 15.07.2024
Palacio de Huarte

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Escudo de la casa Huarte
Escudo de la casa Huarte

Es una casa-palacio de principios del siglo XVI, cuando comienzan a abandonarse las formas del gótico final sustituidos por los del primer renacimiento. Construida para una acomodada familia zaragozana. También se la conoce como Casa Frías, por ser Mariano Frías-Salazar, marqués de Huarte, su propietario a comienzos del siglo XX.

Todo el edificio ha sufrido muchas reformas, sobre todo en la reciente restauración para adaptarlo a su nuevo uso como Archivo Provincial, pero la articulación básica en torno a un patio central de las casas aragonesas renacentistas se ha mantenido.

Su aspecto exterior se encuentra muy modificado. Solamente se conserva de la construcción original la portada en arco de medio punto y algunos restos de la galería de arquillos en la fachada lateral.

Construida en ladrillo típico del arte aragonés, consta de tres pisos determinados por la apertura de vanos siendo la fachada principal la única que actualmente muestra la prestancia que pudo poseer la casa.

Conserva en la planta baja el acceso al interior bajo un gran arco de medio punto con rosca de ladrillo que se apea en pilastras de piedra sobre un pequeño plinto de escasa elevación.

Esta planta es la estancia más noble del edificio. Siguiendo la tradición de las casas zaragozanas de la época, los aposentos de verano están ubicados en la planta baja. Presenta grandes dimensiones y consta de una planta rectangular.

En el segundo piso hay varios vanos adintelados y en el tercero, hoy rebajado, quedan algunos vestigios en la fachada lateral a la calle de la Pabostría de la existencia en origen de una galería de vanos adintelados con ángulos curvos.

En la fachada lateral se conservan algunos huecos que presentan restos de yeso lo que hace suponer la existencia de un mirador, que en la fachada principal estaría cerrado con un rafe de madera como solía ser habitual y que daba más prestancia.

El exterior del edificio ha sufrido muy importantes cambios entre ellas el tejado que corona el ala de la fachada principal, más abajo que el resto, haciendo desaparecer la posible galería que abriría en la planta alta.

Como ocurre en la calle Pabostería el tejado se apoya sobre una cornisa de ladrillo y teja, con decoración de dentillones que son ladrillos dispuestos en esquina y pìsones que son ménsulas formadas por ladrillos de tamaño y vuelo gradual. 

Claustro
Claustro

El interior del edifico es de planta cuadrada, con un saliente hacia la plaza de Santa María. Los espacios están diseñados en torno a un patio central al que se accede desde el zaguán de entrada, estando comunicado por medio de una escalera principal, situada en un ángulo de dicho patio. 

Podemos contemplar la existencia de elementos renacentistas con columnas, cubiertas con casetones, arcos mistilíneos, columnas fasciculadas, cubierta de alfarje, como es habitual en los momentos de transición de una corriente artística a otra.

El patio presenta columnas jónicas estriadas con basa y plinto sobre las que apoyan arcos deprimidos rectilíneos, mientras que el piso superior de este patio se abre por medio de arcos mixtilíneos apoyados sobre columnas fasciculadas. 

Todo el conjunto, hoy cerrado por una cristalera, se corona con los restos de un alero. Es un patio central típico de las casas aragonesas renacentistas que se ha mantenido, a pesar de las reformas. 

Las columnas del patio soportan el piso superior que se abre mediante una triple arcada, en cada uno de los lados, con arquillos mixtilíneos moldurados que apean en finas columnas y fuste fasciculado, donde se combina la tradición gótica con la nueva moda renacentista.

El patio se coronó como hemos visto con un alero de potente vuelo del que tan solo quedan dos fajas del friso. Las crujías de ambos pisos están cerradas con techumbre de madera, agramiladas y se apoyan en una tablazón decorada con pequeños listones formando rectángulos. Actualmente, se encuentran cerrados por una mampara de cristal.

La caja de escaleras de tipo claustral que lleva al piso superior se cubre con una interesante techumbre de madera con casetones. También llama la atención el gran alfarje de madera que cubre una de las salas de la planta baja.

Claustro
Claustro

El espacio de la escalera está cubierto por una espectacular techumbre de madera de casetones moldurados que diferencia una zona central y conjuga dos planos de profundidad.

El palacio de Huarte