Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Mauro Nicolás Gamboa |
Después de un éxito arrollador y rotundo en el Teatro del Soho Caixabank en Málaga, el musical dirigido por el talentoso y polifacético Antonio Banderas, una de las figuras más relevantes de la cultura española en actualidad, aterrizaba en Madrid, para rubricar que ha llegado para enamorar y cautivar a los corazones del respetable. Puedo confirmar y confirmo, después de haber vivido en primera persona el espectáculo, que esta obra de arte merece ser vivida y se la puede calificar como una de las experiencias vitales que debes regalar a tu alma este año.
El espectáculo es uno de los musicales estadounidense más icónicos de todos los tiempos
El espectáculo es uno de los musicales estadounidense más icónicos de todos los tiempos, que describe a la perfección la historia de una madre con anhelos y dosis muy elevadas de ambición. ¿el mundo le debe cumplir el sueño a sus hijas o a ella? Con este disparador, la obra coral protagonizada por Marta Ribera en el personaje de Rose, Lydia Fairén en Louise (Gypsy), Carlos Seguí en Herbie / Mr. Jocko, Laia Prats en June y Aaron Cobos en Tulsa, cuenta con libreto de Arthur Laurents, música de Jule Styne y letras de Stephen Sondheim, es una puesta en escena original de Antonio Banderas, con la dirección musical de Arturo Díez Boscovich, junto a 18 músicos de la Orquesta Larios Pop del Soho, traducción del libreto de María Ruiz, traducción de letras de Roser Batalla y coreografía de Borja Rueda, que ha cosechado numerosos y prestigiosos premios por todo el orbe entre los que se destacan varios Tony y Laurence Oliver, pone a pensar, reflexionar y divertirse al espectador.
Una silla, una simple silla, es una solamente una silla. Pero si a este mueble lo ubicamos sobre un escenario, se lo ilumina correctamente, le añadimos música, un texto y público, toma otra dimensión. Muta de una simple silla a ser protagonista de una obra de teatro. Eso es lo que sucede en este musical. La metamorfosis es elevada a la perfección, durante todo el desarrollo del musical, por los actores, cantantes, músicos, bailarines de piel y hueso, que encarnan y afrontan sublimemente sus labores y hacen que Gypsy tome una dimensión estratosférica y pueda contener un sólido desarrollo con un inicio, un nudo y un desenlace perfectamente hilados y que genera en el espectador una mezcla de emociones. Es algo evidente, pero nunca está demás, hablar de todos los vítores que recibe la obra durante su transcurso, pero los sentidos aplausos del final, sin lugar a dudas, logaron estremecer hasta el fantasma que habita en el teatro Apolo de Madrid y que este también aplaudiera. Porque ya sabemos, en todos los teatros vive un fantasma.
La metamorfosis es elevada a la perfección por los actores, cantantes, músicos, bailarines de piel y hueso, que encarnan y afrontan sublimemente sus labores
Las texturas que le imprimen los actores a sus personajes, acompañados en todo momento de la orquesta que ejecuta las piezas en directo y esto no es un dato nada menor, porque concede y otorga al musical una verosimilitud de agradecer, junto a un vestuario impecable, con muchos y rápidos cambios, una iluminación magníficamente ejecutada y que saca partido hasta del más pequeño rincón de las tablas, sumados a una dirección del malagueño que merece ser premiada, conlleva que el respetable sea uno más de la obra.
Ambientado el musical en el vodevil de los años veinte y treinta, Rose, es una de esas mujeres que a la vez es madre y a la que podría definirse como heroica, coraje y heroína por afrontar los golpes de la vida estoicamente y anhelar para sus criaturas, la sangre de su sangre, un futuro mejor. ¿Cuál será el precio? En su interior, el show es su motor, su corazón, con un horizonte marcado a fuego en su alma, con una energía vital extrema en su ser y con ideas muy claras. Su mayor amor, quizás el mas importante desde su prisma, el espectáculo.
Convencido estoy de que Gypsy Rose Lee, aplaudía desde el olimpo de los artistas al concluir la función, por la entrega en cuerpo y alma de los treinta actores, dieciocho músicos y todo el staff artístico. El musical, que ya es el cuarto en su vida, dirigido por Antonio Banderas, es una caricia para el alma.
Gypsy, una experiencia, una reflexión, un sueño, pero por sobretodo, una magnifica obra.



