sábado 22/1/22
JOSÉ LUIS EGIDO

Guardiola entrega la Liga al Madrid

El Madrid gana, el Barça pierde. Diez puntos de diferencia sentencian la Liga a falta de 17 jornadas. Ahora cabe preguntarse si ha llegado el momento de conquistar la hegemonía, ése es el reto que se plantean los madridistas.

Claro que para eso habría que descartar al Barcelona y, vista la experiencia de los últimos años, no parece fácil que los de Guardiola estén muy dispuestos. Siendo esto verdad, es razonable pensar si han alcanzado el zenit que inicie la decadencia. Todavía es pronto para afirmarlo con la Copa del Rey y la Champions de por medio. Con la liga aclarada y sin partidos de copa, el Madrid queda frente al espejo de los verdaderos retos: pegarle un repaso al Barça en su campo y ganar la Champions. Si así fuera se habrían puesto las bases para pasar del bipartidismo al monopartidismo futbolístico. No me cabe ninguna duda que en las próximas semanas la campana mediática madridista se moverá en esta dirección.

Entrando en los partidos, un Madrid exultante se deshizo del Levante no sin cierta dificultad y con nueva polémica arbitral que para nada le hace falta y que ensombrece tan brillante trayectoria. Los madridistas se quejan de un gol mal anulado a Benzemá. Y los levantinos de la expulsión de Iborra que propició el empate a uno e hizo imposible ganar con diez en el Bernabeu. La pregunta es siempre la misma ¿con 0-1 hubiera pitado penalti si la jugada hubiera sido en el área del Madrid? Insisto, no entiendo la actitud de los árbitros ante un equipo que anda sobrado y está primero por méritos propios. Respecto al Barça, vista la alineación de Guardiola queda claro que su mente ya está en la Copa y, sobre todo, en la Champions. También queda claro el daño que le están haciendo las lesiones y la escasez de plantilla. Hacía mucho tiempo que no veía al Barça perdiendo balones que se iban fuera, a Valdés dejar de ser milagroso o a Guardiola sustituir a los dos centrales. Eso no quita el mérito a un magnífico Osasuna capitaneado por Raúl García que no fue capaz de triunfar en el Calderón y se convierte en un héroe en el Sadar.

El Zaragoza resurge de las cenizas.

Por ese factor impredecible que tiene el fútbol, allá que te va el Zaragoza y le gana 0-2 nada menos que al Español, uno de los gallitos de la liga y candidato a puestos europeos. ¿Se habrá despistado Pochetino con los cantos de sirena venidos del Bernabeu? No menos sorprendente ha sido la victoria del Betis ante los leones de Bielsa, recuperando el nivel de juego de principios de temporada. El resultado fue de 2-1 con gol de Javi Martínez, que acabó expulsado. ¿Adivinan cómo? Han acertado: de cabeza.

No menos meritorio ha sido el triunfo del Rayo en el derbi ante el Getafe por 2-0. Dos goles que los azulones dicen fueron en fuera de juego. Sí, como lo leen, los árbitros esta vez se han equivocado a favor del Rayito ¡aleluya! Quienes no están para bromas son los del Getafe que reclaman una equivocación a su favor. Y otro equipo que ha destacado es el Málaga de los petrodólares salvando la cara de Pellegrini, a decir de algunos. A principios de temporada se presentaba como el equipo revelación. No ha sido así pero ahí está, el séptimo, con muchos puntos por jugar.

Y ya solo me queda escribir sobre el Atleti. Se presentaban en el Sardinero con el ansia de colocarse cuartos y las prisas les ahogaron. Por algo utiliza Simeone el tópico de partido a partido. Con un juego pletórico de fuerza y fútbol de ataque se hartaron de fallar oportunidades muchas de ellas desbaratadas por un gigantesco Toño. Con esto del carnaval los rojiblancos pensaban que se había disfrazado de Casillas. Escribiendo de records, si CR7 va de triplete en triplete y tiro por que me toca, el Atleti es el rey de la madera. Hasta 14 balones han lanzado contra los postes. Vaya manía más tonta. A pesar de todo y analizando desde donde partían, tiene mucho mérito que en seis partidos no hayan encajado un gol; que hayan formado un equipo sólido en poco tiempo y que hayan reconvertido el flan que eran colgados de su portería en los últimos minutos, a ser un equipo rocoso y agresivo que acaba encerrando al contrario en su propia área, sea el Racing o el Valencia.

Sentenciada la pugna entre los dos titanes, la emoción del fútbol que nos queda se centra en la lucha por los puestos europeos y el descenso. Mirando la tabla hay tanta igualdad entre los equipos que dos partidos consecutivos ganados o perdidos pueden variar la clasificación en seis puestos. Ya veremos.

Lo dejo aquí. Señoras señores, amen la vida, amen el fútbol porque hoy ha vuelto a amanecer, con mucho frío, pero saliendo el sol. ¡Ah! Y no me olviden la proeza del fútbol sala ganando el campeonato de Europa. Y van seis y dos copas del Mundo. Se merecen mucha más atención de la que se les presta.

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