sábado 19.10.2019
Mujeres en la Historia

Gala Placidia, una mujer de película

Gala Placidia, una mujer de película

Las mujeres no gozaron jamás de auténtica libertad en el Imperio Romano.   Sin embargo, las mujeres de la nobleza pudieron disponer de cierta libertad de movimientos, aunque fue más simbólica que real y siempre estuvieron supeditadas a las decisiones de sus padres, maridos, hermanos o hijos.

Unas pocas mujeres tuvieron ocasión de ejercer una gran influencia sobre  los hombres que las rodearon y, si bien no pudieron ejercer el poder por ellas mismas, sí tuvieron en sus manos el destino de Roma, es el caso de Gala Placidia.​Conocer la historia de Gala Placidia nos permite adentrarnos en uno de los momentos más importantes de la historia europea. Pues a Gala le tocó vivir en un Imperio Romano a punto de desmoronarse y vio como unos bárbaros procedentes del norte se hacían con las otrora florecientes tierras romanas con gran facilidad.

No se sabe con seguridad la fecha del nacimiento de Gala Placidia pero se calcula que fue entre los años 388 y 393 y su lugar de nacimiento fue Roma.  Era hija del emperador romano Teodosio I, uno de los grandes emperadores hispanos y de su segunda esposa Gala.  Se quedó huérfana a temprana edad, ya que su madre falleció como consecuencia de un parto posterior al de Gala.   Un año después murió su padre Teodosio.   A la muerte de éste, el Imperio Romano quedó fracturado en dos partes: El de Oriente para Arcadio y el de Occidente para Honorio.

Mausoleo Gala Placidia en Rávena.

Las maniobras de Gala para favorecer a sus propios hijos pronto despertaron recelos en la corte, sobre todo entre los partidarios del joven aspirante Arcadio  que era  “el magister officiorum” de Rufino. 

Según Juan de Antioquía, el emperador  Arcadio simplemente la detestaba, situación que debió ser la causa del alejamiento de Constantinopla de Gala Placidia, ya que Teodosio, que acababa de derrotar al usurpador Eugenio, la hizo llamar a Milán, donde acudió en compañía de Honorio.    

Tras la muerte de Teodosio en el año 395, Gala Placidia quedó al cuidado de Serena, la mujer de Estilicón, que se encargaría de su educación, mientras residía en sus palacios de Milán y Roma.     

Estilicón era “magister militum” un gran cargo militar.   Era de origen vándalo y su mujer Selena era sobrina de Teodosio.   Tanto era el afecto de Teodosio por Estilicón y Serena  que se concertó el matrimonio de Gala Placidia con el hijo de éstos, Euquerio, al mismo tiempo que su hermana María se casaba con Honorio, el emperador de Occidente.

Estilicón y Serena tenían un claro interés en vincular a sus propios hijos con la familia imperial y así concertaron en 398 la boda de Honorio con su hija María  ​ Además, en previsión de que Honorio falleciera pronto sin dejar un heredero, alrededor del año 400 también prometieron a la joven Placidia con su hijo Euquerio.    ​

Euquerio estaba emparentado con Teodosio, ya que Serena era su sobrina, y Placidia ostentaba de nacimiento el título de nobilísima, que le permitía transmitir la dignidad imperial, a lo que se añadía el calificativo de Augusta.     

Al morir Arcadio en el año 408, Estilicón trató de deponer al emperador Teodosio II que sólo tenía siete años, a favor de Euquerio.   Enterado de estos hechos, Honorio hizo arrestar a Estilicón y a Euquerio, ejecutándolos, por lo que Gala Placidia no llegó a casarse con Euquerio.

Además, Honorio ordenó la ejecución de los foederati, es decir, los pueblos que prestaban tropa auxiliar al ejército romano, a los que consideraba partidarios de Estilicón.   También hizo ejecutar a sus esposas e hijos a lo largo de toda la península itálica, lo que hizo que muchos huyeran a las tierras de Alarico I, el rey de los visigodos, ante el que clamaron venganza contra el emperador romano.

Cuando tenía unos veinte años. Gala Placidia fue hecha prisionera por los visigodos de Alarico que en ese momento histórico ya amenazaban la misma ciudad de Roma.

Mausoleo Gala Placidia en Rávena.

No está del todo claro si Gala fue apresada durante el saqueo de Roma en el  año 410, como afirma Orosio o si ya era rehén de los godos cuando a finales de 409 o principios de 410 estos acudieron a Rávena a negociar con Honorio, según se deduce del relato de Zósimo.

En septiembre del año 408, los visigodos atraviesan los Alpes y asedian Roma durante casi dos años.   Culminando con el saqueo de Roma el veinticuatro de agosto del 410

En cualquier caso, Gala acompañó al séquito del rey Alarico cuando este se dirigió al sur de Italia, con la intención de embarcar hacia el norte de África.   El plan fracasó al hundirse la flota poco antes de su muerte, debido a una fuerte tormenta.    Alarico muere y le sustituye Ataúlfo.

Ataúlfo tenía veinte años más que Gala.  Ésta se casó con Ataúlfo en Narbona  en enero del año 414,​ aunque el historiador Jordanes  concede validez legal a una ceremonia de matrimonio previa, celebrada en el año 411 en Forum Livii, probablemente según el rito godo.

Se ratificaba solemnemente la primera unión en Narbona, uniendo a través de Gala Placidia la estrecha vinculación con la familia imperial adquirida por Ataúlfo, quien además y en presencia de Atalo confirmaba la ciudadanía romana, que probablemente se le había concedido, como recoge el Código Teodosiano.  ​ Las leyes prohibían los matrimonios tanto entre ciudadanos desiguales como con extranjeros.  Los historiadores de la época    hablan de que hubo más amor que política en la unión de Gala y Ataúlfo.

Los visigodos entraron en la provincia romana de Hispania por los Pirineos, desplazando hacia el sur a los vándalos y se instalaron en la actual Barcelona donde establecieron su capital.   Ataúlfo fue el primer rey visigodo español, cuya línea sucesoria llegaría hasta la invasión musulmana de 711.

En los primeros meses del año 415, Gala tuvo un hijo de Ataúlfo, llamado Teodosio, pero murió a los pocos días de nacer y lo enterraron en la catedral de Barcelona en un ataúd de plata.   Años más tarde, el cadáver fue trasladado al mausoleo imperial de la Basílica de San Pedro en Roma.

Ataúlfo fue herido mortalmente por el criado de un noble al que había mandado matar. Antes de morir a finales del verano de 415, ordenó a su hermano devolver a Gala a los romanos.

Le sucedió Sigerico que fue asesinado a los siete días, aunque tuvo tiempo de ordenar matar a los hijos de Ataúlfo de su primer matrimonio y someter a Gala Placidia a la vejación de ser azotada y a hacerla caminar descalza junto a los esclavos durante más de veinte kilómetros.   Estos sufrimientos de Gala Placidia los llevó con estoicismo y fueron una de las causas que están en el origen de que los enemigos de Sigerico se levantarse en armas contra él, asesinándolo y reemplazándolo por Walia, el hermano de Ataúlfo.

Walia intentó organizar desde Barcelona una expedición a África a finales del año 415, pero como le había sucedido a Alarico, las naves que reunía naufragaron en una tempestad y se vio obligado a negociar con Roma.

A cambio de una provisión de trigo de 600 000 modii que representan unas 5.400 toneladas.  Walia se comprometió a devolver a Gala Placidia y a luchar como aliado de los romanos contra los invasores bárbaros de la Península Ibérica.

De vuelta a Roma, su hermano el emperador Honorio  la forzó a casarse con el general Flavio Constancio, asociado al gobierno del Imperio de Occidente, el uno de enero de 417. De este matrimonio nacieron dos hijos, Flavio Placidio Valentiniano que se convertiría en emperador con el nombre de Valentiniano III y  Justa Grata Honoria. Constancio se convertiría en coemperador  el ocho de febrero del año 421, con el título de Constancio III y recibió el título de Augusto al igual que Gala Placidia.

Honorio se había divorciado de su segunda esposa, Thermantia en el año 408 y nunca más se volvería a casar, de esta forma Gala Placidia se convirtió en la única emperatriz de Occidente.   Su esposo Constancio preparaba una campaña militar contra el imperio de Oriente para obligar a Teodosio II a reconocerle como co-emperador, sin embargo el dos de septiembre del año 421 falleció súbitamente en Rávena.  Su reinado había durado solamente siete meses.

Mausoleo Gala Placidia en Rávena.

Gala Placidia era ahora viuda y tenía el status que mayor libertad daba a las mujeres en el Imperio Romano.

En este periodo, según el historiador Olimpiodoro de Tebas nos relata  la estrecha relación que mantenía Gala con su hermano Honorio, esto dio lugar a rumores que alcanzaron nivel de escándalo público, al hablar de abuso sexual por parte de Honorio, manteniendo según él una relación incestuosa.

Unido a estas acusaciones, también se acusaba a Gala de conspirar contra Honorio en connivencia con los visigodos, esto hizo que Gala fuese expulsada junto con sus hijos de Rávena para partir al exilio, primero a Roma y después a la corte de Teodosio II en Constantinopla. ​

Honorio fallece el quince de agosto del año 423, víctima de la hidropesía.   No quedaba nadie de la dinastía teodosiana en Rávena, por lo que se solicita a Teodosio II que nombrara a quien debía ocupar el trono de Occidente.

Tras la muerte de Honorio en el año 423 y la derrota del usurpador Juan  a pesar de las tentativas de Aecio  para ayudarlo, su hijo Valentiniano  fue nombrado César en Tesalónica el veintitrés de octubre del año 424 y, un año después en Roma, Augusto y emperador de Occidente el veintitrés de octubre de 425 a los seis años de edad, ​ gobernando Gala como regente desde ese año hasta 437.   Este compromiso fue atribuido al acuerdo de las tres mujeres que gobernaban Roma, Gala Placidia y sus dos sobrinas, Eudocia Y Pulqueria.

Procuró en un principio gobernar en el nombre de su hijo con la ayuda de generales leales.  Sin embargo, Aecio llegó frente a Roma con 60.000 hunos.   Gala Placidia negocio con Aecio un acuerdo que aseguraría la estabilidad política en el Imperio Romano de Occidente durante otros treinta años.   Los hunos volvieron nuevamente a sus tierras.

Aecio acabó por tener el control de la política imperial siendo nombrado “magister militum per Gallias”. Supuestamente, Placidia hizo las paces con Aecio, quien sería el baluarte frente a la amenaza de Atila.   Gala Placidia se había ganado a pulso la regencia del Imperio.

Gala ejerció la regencia durante doce años.   Tenía dos grandes consejeros  Aecio y Bonifacio, ambos militares.   Sin embargo, en Aecio surgieron los celos por el papel de Bonifacio y consiguió enemistarlo con Gala.   Ante esta situación Bonifacio se alió con los vándalos.

Después de un tiempo, Bonifacio recuperó la confianza de Gala, pero la situación entre Aecio y Bonifacio acabó con la muerte de Bonifacio a causa de una herida de lanza producida por Aecio.   Ante estos hechos Gala declaró en rebeldía a Aecio y tuvo que exiliarse a Panonia junto con los hunos.

Con el tiempo, Gala se dio cuenta de que Roma necesitaba un líder militar y este nopodía ser otro que Aecio, que regresó en el año 433 como patricio y magister militum siendo convertido de facto jefe de todo el ejército imperial.

Gala y Aecio compartirán la regencia con grandes altibajos hasta que en el año 437 Valentiniano III cumplió los dieciocho años y Gala renunció a la regencia pero siguió influyendo en las decisiones de su hijo, que se mostró como un emperador muy débil y que nunca supo administrar el Imperio.

En la primavera del año 450, la hija de Gala, Honoria no quería casarse con quien designó la familia y llamo a Atila para que la rescatase, junto a ella iba un anillo de compromiso.

Al enterarse el emperador de lo sucedido dio la orden de matar a su hermana Honoria, pero Gala lo evitó.   Mando una carta a Atila disculpándose del error de su hija pero Atila tenía claro que iba a reclamar lo que le pertenecía.

Según Orosio, Gala  murió en Roma el veintisiete de noviembre del año 450, y no se tienen más noticias sobre ella tras la entrada de Atila en Aquicum, la actual Budapest,

Afortunadamente Gala no vio como Atila asolaba toda Italia, hasta que Aecio lo derroto en la batalla de los Campos Cataláunicos.   Posteriormente en el año 454 el emperador  Valentiniano III asesinó a Aecio.

Los hombres de Aecio  se vengaron de su muerte asesinando al emperador Valentiniano.

A lo largo de su vida fue una cristiana devota, y en sus últimos años construyó o enriqueció varias iglesias.    Hizo la restauración de la Basílica de San Pablo Extramuros y la finalización de San Juan de Letrán, ambas en Roma y la ampliación de la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén

Mandó edificar las basílicas de San Juan Bautista y de la Santa Cruz en Rávena. De la segunda solamente queda el oratorio de San Lorenzo, conocido como el mausoleo de Gala Placidia, pero se duda de que realmente fuera enterrada allí.  

Gala Placidia fue enterrada en la iglesia de Santa Cruz junto a Constancio III.   Sin embargo, los restos de Gala se quemaron accidentalmente en el año 1577.   También recibió sepultura Valentiniano III, es decir  sus restos estuvieron acompañados de los hombres que marcaron su vida con la excepción de Ataúlfo.

El Mausoleo de Gala Placidia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1996.   Les recomiendo si viajan a Italia no se olviden de visitar Rávena que es la mejor ciudad para ver mosaicos del mundo, saldrán totalmente impresionados.

Gala Placidia, una mujer de película