miércoles. 17.04.2024

Miguel Ángel Leija | @CinemaCuarenten

Incrédula, Signe se limpia las manchas de sangre que obstruyen su vista y se pregunta por qué nadie más ayudó a la mujer agonizante que llegó gritando al local donde ella trabaja. Todos la miran, admiran su valentía, Signe lo disfruta. Pero todo lo bueno es efímero y, tras tocar el cielo ¿qué hacer para volver a sentirte en lo más alto? ¿Cómo hacer que la gente te voltee a ver y seas el centro de su universo?

Todo esto y más lo encontramos en Sick of Myself, la nueva película de Kristoffer Borgli, en donde acompañaremos a nuestra protagonista en el perverso camino por llenar su necesidad de atención y validación.

Nos encontramos con Signe, una joven noruega enfrascada en una lucha de egos con Thomas, su novio. Con el paso de los días, él ve cómo su carrera de artista, basada en crear a partir de material robado, despega, entonces los medios de comunicación lo buscan y Signe observa, ¿por qué no puede ser ella?

Sick of Myself tiene un gran acierto que es su humor, la gente no paraba de soltar carcajadas durante toda la función y es que es un humor muy ácido que incomoda

Así, tras encontrar una noticia en internet de que cierto medicamento ruso provoca heridas en la piel de quien lo consume, empieza a tomar dosis exageradas y consigue su objetivo: su cuerpo se deforma con visibles marcas y tiene que pasar un tiempo en el hospital. Todos a su alrededor deberán ponerle atención, es la noticia del momento ¿Finalmente lo logró?

De esta manera nos encontramos con una película que tiene influencias directas muy marcadas de películas como Festende Thomas Vinterberg o Nosedive, el episodio de Black Mirror, el primero por su estilo y el segundo por la temática: cómo nuestras obsesiones terminan por destruirnos. 

Sick of Myself tiene dos aciertos principales: el primero es su humor, la gente no paraba de soltar carcajadas durante toda la función, y es que es un humor muy ácido que incomoda. En México tenemos la frase “lo que te choca te checa”, y es por eso que conectamos tanto con la película, porque aunque nos cueste admitirlo, todos tenemos una parte de Signe en nuestro interior. Este punto conecta con el segundo acierto, la protagonista. Todos pensamos en The Worst Person in the World, ¿cierto? Esto se debe no solo al genial cameo de Anders Danielsen Lie sino también a la ambientación y a la joya de la corona: un personaje principal absolutamente brillante. 

Signe es una persona capaz de llevar una mentira hasta sus últimas consecuencias, de llegar al resultado sin importar los medios. No empatizamos con ella, es un monstruo y lo sabe, se aprovecha de ello y es gracias a esto que nos lleva a terrenos inexplorados. El papel de víctima es cómodo pero peligroso y, según podemos concluir, nadie quisiera estar ahí.

La película nos invita a reflexionar sobre la banalidad de las cosas. En un mundo donde todo pasa tan rápido, es difícil detenerse a reflexionar sobre nuestras acciones

Un detalle importante es que, a pesar de lo expuesto en el párrafo anterior, la película queda a deber en cuanto al desarrollo del personaje. Es poco creíble la rapidez con la que pasa de ser una persona competitiva a tomar la decisión de deformar su cuerpo para obtener lo que quiere, simplemente el salto es muy rápido y poco natural. Asimismo cabe comentar que el final, sin ser malo, tuvo mucho potencial desaprovechado y deja un poco frío.

Por último, la película nos invita a reflexionar sobre la banalidad de las cosas. En un mundo donde todo pasa tan rápido, es difícil detenerse a reflexionar sobre nuestras acciones y sus consecuencias. ¿Recuerdan el párrafo introductorio de esta crítica? ¿Qué pasa con la mujer agonizante? ¿Fingimos que nada pasó porque la escena siguiente nos hace reír?

En conclusión, Sick of Myself es una película retorcida pero muy disfrutable, una comedia ácida que vale mucho la pena ver y sobre la que es importante reflexionar. Kristoffer Borgli pisa fuerte en este, su segundo largometraje y Kristine Kujath Thorp, la protagonista, está destinada a grandes cosas, habrá que seguirles la pista.

Enferma de Mí (Sick of Myself)