Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Pablo D. Santonja | @datosantonja
Halloween tiene algo de ritual colectivo, una mezcla entre lo lúdico y lo teatral que nos permite jugar con el miedo sin realmente sentirlo. Y pocos entienden mejor ese espíritu que Asmodee, una editorial que lleva años demostrando que los juegos de mesa pueden ser, además de entretenimiento, una forma de ocio y comunidad. Este año, su trío temático —Zombie Burrito, Miércoles y Cuidado con Beetlejuice— no solo busca animar las noches de octubre, sino también explorar diferentes formas de humor, estética y ocio alrededor de una mesa.
Zombie Burrito es, ante todo, un juego de reflejos y caos. Su arte es colorido, psicodélico, con esa estética ya conocida por la saga de juegos de Exploding Kittens, mezcla de humor y juego rápido. Las ilustraciones son puro cartoon: burritos zombis, supervivientes y expresiones exageradas. Es un juego rápido, para 2 a 6 jugadores, recomendado a partir de los 7 años, y con partidas que duran apenas unos minutos. El objetivo es simple: dos equipos se enfrentan uno contra el otro, en un juego simultáneo, donde deberás juntar cartas para atacar al contrario e iniciar batallas con los peluches. Su sencillez es su mayor fortaleza; funciona igual de bien con niños que con adultos. Es el tipo de juego que, más que ganar, invita a disfrutar del descontrol, un poco como bailar con la música a todo volumen sin saber los pasos, pues se puede explicar perfectamente mientras se juega, por lo que da como resultado un ritmo dinámico.
Con Miércoles, el tono cambia por completo. Aquí el arte es más sobrio, con tonos oscuros y una estética que combina el gótico clásico con el estilo visual de la serie de Netflix. Cada carta es un cromo de ese estilo soft dark que maneja la serie. El juego está pensado para mayores de 8 años y entre 2 y 6 jugadores, y propone una dinámica colaborativa en la que los diferentes alumnos (personajes) de la serie deben defenderse y ayudarse ante el ataque del Hyde, con un sistema de intercambio de cartas de diferente valor, por turnos. Es un juego puramente sacado como merchan de la serie, pero es juego que brilla especialmente por su sistema, que puede ser altamente disfrutable y rápido de aprender sin siquiera conocer la serie. Eso sí, el despliegue en mesa seguro que saca alguna sonrisa a los fans.
Cuidado con Beetlejuice, en cambio, es puro espectáculo. Inspirado en la película de Tim Burton, su arte rinde homenaje a la estética del cineasta: colores saturados, personajes deformes, un caos estético lleno de arte pop. Es un juego de 3 a 6 jugadores, recomendado a partir de los 10 años, y su dinámica combina un juego de dados con gestión de baraja, en una especie de deck builder que lo convierte sin duda en el juego más interesante de esta selección. Este juego de dados, que pudiera recordar al famoso “zombie dice” le da la vuelta a la dinámica en el momento que algún jugador invoca a Beetlejuice, modificando la estrategia de juego, convirtiendo la dinámica en un híbrido competitivo y cooperativo. Muy divertido.
Más allá de sus diferencias, hay un hilo que une los tres: te vas a picar. Cada uno propone un tipo de experiencia distinta, tanto en lo artístico como en la dinámica pero apuntando a públicos amplios. Son juegos casuales, pensados para romper el hielo y disfrutar más de la compañía que de la victoria. Halloween, al fin y al cabo, siempre ha sido eso: una excusa para jugar a tener miedo, pero sin olvidar que estamos a salvo.

