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Cristina Rosales García |
Málaga ha despedido su 34ª edición del Festival de Cine Fantástico con su habitual gala de clausura en la sala 1 del Cine Albéniz, que había colgado el cartel de sold out. La cinta del finlandés Teemu Nikki Death is a Problem for the Living se alzaba con el Premio Universidad de Málaga a mejor largometraje, dotado con 9000 euros, además de los galardones a mejor guion, firmado por el propio Nikki, y mejor actor para Pekka Strang, consolidándose así como la gran triunfadora de la noche. La película, que explora la relación entre la vida y la muerte con un punto de humor negro, ha conquistado al Jurado Oficial, compuesto por el director Adam AJ Mason, la actriz Almar G. Sato y el actor David Pareja.
Además, el jurado también ha reconocido la calidad de la coproducción francobelga Else, un body horror que se ha llevado a casa los premios a mejores efectos especiales y mejor montaje, al tiempo que la actuación de su protagonista, Edith Proust, le ha granjeado el premio a mejor actriz.
En cuanto al cine español, este también ha estado presente entre los ganadores. El largometraje Una ballena, dirigido por Pablo Hernando y protagonizado por una increíble Ingrid García Jonsson, conseguía el galardón a mejor fotografía, para Sara Gallego, y a mejor banda sonora, para Izaskun González. Por otro lado, el premio a mejor dirección recaía en el francés Quentin Dupieux, uno de los directores más aclamados del Fancine, que este año presentaba su último trabajo, El segundo acto, la película encargada de inaugurar el festival. La cinta protagonizada por Léa Seydoux y Louis Garrel se llevaba, también, el premio del público a mejor largometraje, dotado con 1000 euros y el reconocimiento de los asistentes.
El Premio Gato Rabioso, otorgado por la prensa acreditada, iba para Maldoror, un intenso thriller de Fabrice Du Welz que no dejó a nadie indiferente en la sala de cine. Asimismo, el Jurado Joven, compuesto por estudiantes de la Universidad de Málaga, ha premiado a Simon, de LSDavid, como mejor cortometraje de imagen real, y a Impossible Maladies, de los italianos Stefano y Alice Tambellini, como mejor cortometraje de animación, ambas categorías valoradas en 3000 euros. El público, por su parte, se ha decantado por los cortometrajes The Lure, de Tony Hipwell, y Wander to Wonder, de Nina Gantz, como favoritos en las categorías de imagen real y de animación, respectivamente, obteniendo cada una una dotación de 500 euros. Además, To Bird or Not to Bird, dirigido por Martín Romero, ha sido reconocido con el Méliès de Plata, garantizando así su candidatura para representar al Fancine en el Méliès de Oro a mejor cortometraje europeo fantástico.
A pesar de las complicaciones iniciales causadas por la DANA, que obligó al festival a cancelar la gala inaugural y las primeras proyecciones, y retrasar el inicio de este, el Fancine de Málaga se consolida como uno de los certámenes alternativos con mayor alcance nacional. Así lo demuestran los más de ochenta títulos que han conformado la parrilla de este año, cuyo hilo conductor era la inteligencia artificial, un tema muy actual que invitaba a reflexionar acerca de los límites entre la realidad y la tecnología. Memorias de un caracol, de Adam Elliot, ha sido la encargada de despedir esta 34ª edición del festival hasta el próximo año.



