miércoles 11.12.2019
HISTORIA | EDUARDO MONTAGUT

La creación del Partido Obrero Socialdemócrata en los Países Bajos

Ante la resolución de la Liga Socialdemócrata y la deriva anarcosindicalista, un grupo de socialistas decidió fundar el Partido en 1894. 

Piter Jelles Troelstra
Piter Jelles Troelstra

En un artículo anterior estudiamos los orígenes del socialismo en los Países Bajos. Vimos como ante la resolución que se tomó en la Liga Socialdemócrata de no participar en la política y la deriva anarcosindicalista de la misma, un grupo de socialistas decidió fundar el Partido Obrero Socialdemócrata (SDAP), en el año 1894. La nueva formación adoptó el modelo alemán y aprobó un programa parecido al de Erfurt. No eran muchos los militantes del SDAP al principio, y se agrupaban en torno a su principal líder, Piter Jelles Troelstra, defensor de un socialismo ético y gradualista. También destacó Heinrich Van Kol, un ingeniero que conocía bien la cuestión colonial, ya que había estado en las Indias holandesas. Otro de sus principales líderes era Hubert Vliegen, el representante del Partido en la Segunda Internacional. Por fin, debemos mencionar al diamantista Henri Polak, el introductor en los Países Bajos de las obras del matrimonio Webb, puntales del fabianismo británico.

La reforma electoral del gobierno liberal del año 1896 permitió que los socialdemócratas obtuvieran tres escaños en las elecciones del año siguiente, y siete en las de 1901, conquistas todavía modestas. Mientras iban progresando los socialistas, los sindicatos de tendencia anarcosindicalista sufrieron un revés en la huelga de 1903, y que provocó la desafección de muchos obreros. Esto generó que naciera la Federación Sindical holandesa de tendencia reformista, que comenzó a progresar considerablemente. Aún así el anarcosindicalismo no murió y siempre tuvo grandes líderes y pensadores. Era muy fuerte entre los obreros de Amsterdam y caló en la sociedad holandesa por su acusado antimilitarismo y por su defensa de las libertades, aunque en las cuestiones organizativas siempre fracasó.

En el campo socialista comenzaron los problemas cuando el reformismo moderado de Troelstra, apoyando medidas a favor de los pequeños propietarios y  las subvenciones públicas a las iglesias confesionales, encontró la crítica de las generaciones más jóvenes del Partido. Este sector reprochó al líder sus compromisos con la burguesía progresista. Troelstra respondió desde el diario Het Volk, argumentando que no se podía practicar una lucha de clases en un país donde las iglesias ejercían una influencia tan profunda en todos los ámbitos. Pero la polémica continuó. En ella participaron personajes de gran talla intelectual en el seno del socialismo holandés, como Henriette Roland-Holst, que había traducido a Morris y tenía muchas influencias de Nieuwenhuis, especialmente en lo referido a su pacifismo y sobre la importancia de la huelga general. También participaron David Wijnkopp, que con el tiempo se haría comunista, Hermann Gorter, poeta social, Pieter Wiendijk, muy enfrentado por la cuestión colonial a Van Kol, y Anton Pannekoek, astrónomo y filósofo, personaje que merece una atención especial por su pensamiento y actividades en Alemania, y que dejaremos para un artículo monográfico. Estas disputas y antagonismos en relación con la postura del SDAP tuvieron un punto máximo en la época de las mencionadas huelgas de 1903. Gorter acusó al aparato del Partido de haber subestimado el instinto proletario y la energía revolucionaria. A raíz de las elecciones de 1905 el conflicto se enconó, porque Troelstra defendió que había que aprovecharse de las contradicciones en el seno de la burguesía. En el Congreso de 1908 se produjo la escisión que derivó en la creación del Partido Socialdemócrata Independiente, un partido de pocos militantes y más de cuadros.

En 1913, el SDAP consiguió diecinueve escaños, lo que le hizo ganar fuerza en el Parlamento. El Congreso de ese mismo año votó apoyar la legislación social aprobada. El Partido estaba concentrado, en vísperas de la Gran Guerra, en la lucha por el sufragio universal, la jornada laboral de ocho horas y las pensiones de jubilación. Aunque no participó en ningún gobierno con los liberales, sí lo hizo en el ámbito municipal con esta fuerza en Amsterdam y Zaandam.

La creación del Partido Obrero Socialdemócrata en los Países Bajos