lunes 18/1/21
ANÁLISIS HISTÓRICO FILOSÓFICO

El complejo de Ares

En la mitología griega Ares, Marte en la mitología romana, es uno de los doce dioses del Olimpo. Es el dios olímpico de la guerra, hijo de Zeus y Hera. Ares también representa la valentía, la fuerza, la virilidad, caudillo de los rebeldes y protector de los ejércitos. En la guerra representa la brutalidad y el horror de la guerra. Como dios de la virilidad se le citan incontables amantes, en especial Afrodita y más de una sesentena de hijos, entre ellos Eros. Su lugar de nacimiento y hogar fue en Tracia, donde numerosas veces yació con la diosa Afrodita que engañaba a su esposo Hefesto. Ares fue el fundador de Tebas y padre de un dragón acuático con dientes, de cuyos dientes nacieron los guerreros espartanos.

Desde muy joven se sintió atraído por la violencia y la guerra. Esto le hizo tener numerosos enemigos, entre ellos los Gigantes, en especial Otus y Efialtes. Ares desató una guerra que produjo la pérdida de las cosechas de los gigantes. Estos en venganza lo capturaron y lo encerraron en un cofre de bronce durante un año lunar. Posteriormente los gigantes atacaron el Olimpo, pretendiendo por esposas a Artemisa y Hera. Estas urdieron un plan provocando los celos entre ambos gigantes que se enzarzaron en una brutal pelea. Mientras tanto Hermes, hermano de Ares, le liberó de su encierro.

Stephen Hawking decía: “Incluso las personas que creen que no podemos hacer nada para luchar contra el destino, miran antes de cruzar la calle”

En psicología se utiliza el Complejo de Ares para referirse a un tipo de personalidad de carácter explosivo con repentinas y repetidas conductas impulsivas y explosivas, que son desproporcionadas a la causa que las generó. Este trastorno aparece entre un 4 y un 7% de la población. Es más frecuente en varones. Sus manifestaciones conductuales suelen aparecer en la adolescencia, teniendo después una fase de meseta. La conducta suele atemperarse a partir de la cuarta década de la vida. En general son personas con una predisposición genética y con un ambiente familiar en el que han estado expuestos a algún tipo de violencia.

Este tipo de personalidad interfiere en todos los ámbitos de su vida, personal, relacional, laboral y de pareja. Con frecuencia se asocia abuso de alcohol y otras sustancias psicoactivas. La persona que padece este trastorno tampoco se siente a gusto consigo misma. Aparecen casi siempre malhumorados y son fuente de sufrimiento para aquellos que les rodean. Son frecuentes los altercados con la autoridad pública y por tanto su comparecencia en los tribunales de justicia. La persona que sufre estas alteraciones conductuales con frecuencia se sientes impotentes ante esta falta de control de su impulsividad, generalmente ante nimios estímulos.

Entre los personajes famosos con esta personalidad tenemos deportistas como el futbolista Luis Suarez, quien en un partido de futbol tubo una conducta explosiva intermitente mordiendo la oreja de un contrario. Entre los actores podemos citar a Jhonny Depp, con catorce denuncias por maltrato de su pareja, el actor aceptó que a veces se convertía en un “monstruo”, en el sentido de que cuando estaba bajo el efecto de algunas sustancias hacía cosas que nunca haría en condiciones de normalidad. Otro ejemplo en el mundo de la ciencia es Albert Einstein, quien fue un auténtico maltratador de su primera esposa, la matemática de origen serbio Mileva Maric. Tuvieron una primera hija que fue dada en adopción, para no perjudicar su carrera. Después de este hecho se casaron en 1903, poniéndole Einstein a Mileva unas duras condiciones, como por ejemplo”no esperes afecto por mi parte”, “no esperes que me siente contigo en casa”, “saldrás inmediatamente de mi dormitorio cuando yo te lo pida”. La pareja tuvo dos hijos, uno de los cuales padeció una esquizofrenia y permaneció en una institución psiquiátrica donde Einstein jamás lo visito.

Por último, compartir esta reflexión de Stephen Hawking: “Incluso las personas que creen que no podemos hacer nada para luchar contra el destino, miran antes de cruzar la calle”.

El complejo de Ares
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