lunes 24/1/22

“Los clásicos están para transgredirlos y reinventarlos”

La escritora Luna Miguel estrena este jueves en el Teatro de la Comedia de Madrid “Ternura y derrota”, un monólogo que dialoga con “El cerco de Numancia”, de Cervantes, una conversación feminista en la que esta reflexiona sobre la violencia y el cuidado, porque los clásicos, asegura, “están para transgredirlos, releerlos y reinventarlos” 
La obra, escrita, dirigida y protagonizada por la poeta, es un encargo del director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, Lluís Homar, quien propuso a Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) la creación de un texto que dialogase con la tragicomedia del alcalaíno. 
“Me di cuenta de que no tenía por qué dialogar con el autor o con su obra, sino que podía hacerlo con los temas aparentemente ocultos”, explica a Efe Miguel en una entrevista. “Me propuse releer “Numancia” y otras obras de Cervantes y, conforme fue pasando el tiempo, me di cuenta de que esos temas eran el amor y la ternura”. 
Pero Cervantes no es el único escritor que abona este “monólogo de ideas”, como lo define su autora. La obra también tiene ecos de la filósofa Simone Weil, de la dramaturga Angélica Liddell o de la poeta estadounidense Hilda Doolittle. 
“Yo creo que ‘Ternura y derrota’ es un debate sobre la humillación, sobre el placer, sobre el cuerpo”, ha enumerado la poeta, “pero siempre -advierte- desde la sugerencia, nunca desde la imposición”. 
El resultado es un monólogo de alrededor de una hora con escenografía y vestuario de Paola de Diego e iluminación a cargo de Daniel Checa. 
Los asistentes verán una puesta en escena escasa, con luces tenues y una cama en el centro del escenario a la que cerca el patio de butacas. Una postal que pone en relación la violencia del asedio a Numancia con la que sufren las mujeres en su día a día. 
“En la obra, los numantinos están absolutamente perdidos… solo les queda agarrarse a lo poco que tienen de vida desde la ternura o desde la derrota”, ha apuntado la autora. “Eso es algo que podemos traer al presente”. 
“Hay una precariedad infinita, no sabemos qué va a ser de nosotros…”, ha añadido, “y lo único que podemos hacer es trabajar desde los cuidados, desde la ternura, sabiendo que estamos fatal y que, como los numantinos, seguiremos así mucho tiempo”. 
De hecho, el personaje que Miguel (que rechaza llamarse actriz para reclamarse “oradora, poeta o declamadora”) interpreta en la obra se llama “Ternura”. 
“Es ella la que habla todo el rato”, ha apuntado la poeta. “No soy yo, es ella la que habla a través de mi cuerpo. Eso me ha dado la posibilidad de entender otra faceta de mi propia escritura”, afirma. 
La protagonista de la obra es generosa, se expone, trata de comprender. Y es que, subraya la autora, solo desde la escucha, el entendimiento y la empatía “se puede afrontar cualquier tipo de violencia”. “Ternura y derrota” estará en el Teatro de la Comedia hasta el próximo 19 de diciembre. 

 

“Los clásicos están para transgredirlos y reinventarlos”