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domingo. 05.02.2023
MUJERES DE PELICULA | EDMUNDO FAYANáS ESCUER

Catalina de Médici, la protectora familiar

Catalina de Médici es la protagonista de este artículo de la serie "Mujeres de película". Fue una mujer culta pero no bella. Por eso, su inclusión en la nómina de mujeres que han protagonizado producciones cinematográficas tiene un valor adicional.

Nace en Florencia el 13 de abril de 1519, siendo hija de Lorenzo II de Médici que era duque de Urbino, título concedido por el Papa León X y de Magdalena de la Tour de Auvernia, condesa de Boulogne, perteneciente a una de las familias más grandes de la nobleza francesa.

Eran gobernadores de hecho de la próspera ciudad toscana de Florencia. Su principal actividad era el mundo de los bancos y de las finanzas, que hicieron de esta familia una de las más ricas de Europa, esto les permitía financiar a gran parte de las monarquías europeas.

Este matrimonio es consecuencia de la alianza entre el rey de Francia, Francisco I y el Papa León X para así poder hacer frente al emperador Maximiliano I del Sacro Imperio. El matrimonio de los padres de Catalina se celebra, en 1512, en Amboise (Francia).

La suerte de Catalina cambia rápidamente, pues quince días después de su nacimiento muere su madre Magdalena como consecuencia del propio parto y seis días después también fallece su padre Lorenzo II.

Al quedar huérfana, Francisco I quería que Catalina fuera criada en la corte francesa. Sin embargo, el Papa León X, que era tío de Catalina la quería cerca, pues su idea era casarla con el hijo bastardo de su hermano Hipólito de Médicis, para que gobernaran Florencia.

Fue educada bajo estrictas normas y si las incumplía era severamente castigada. Era una mujer muy culta, pero que no destacaba por su belleza. Catalina fue criada al principio por su abuela Alfonsina Orsini. Esta muere en 1520, por lo que sigue siendo criada por su tía Clarece Strozzi. Con la llegada al Papado, en el año 1523, del cardenal Giulio de Médici con el título de Clemente VII, Catalina se instala en el palacio de los Médici Riccardi en Florencia.

La situación de Catalina cambia, cuando los Médicis son expulsados en 1527 del gobierno de Florencia, siendo entonces recluida en varios conventos durante los tres años siguientes (era el periodo comprendido entre los ocho y once años de Catalina).

El Papa Clemente VII, coronó a Carlos I de España y V de Alemania como Emperador del Sacro Imperio, en 1529, a cambio de que las tropas imperiales conquistaran Florencia y restablecieran a los Médicis en el poder. Florencia sufrió un sitio prolongado de diez meses.

Algunos de los defensores de la ciudad plantearon como venganza, que Catalina fuera asesinada y su cuerpo expuesto en las murallas de la ciudad. Otros llegaron a plantear que fuera entregada a las tropas defensoras, para que fuera abusada sexualmente. Con la liberación de Florencia, Catalina fue enviada a Roma a requerimiento del Papa con el objetivo de casarla y lograr así alianzas políticas para el Papado.

Tuvo como pretendiente a Jacobo V de Escocia en el año 1530, pero no fue aceptado. Ya en 1533, teniendo Catalina catorce años, Francisco I de Francia propone, que Catalina se case con su segundo hijo, Enrique de Orleáns. Propuesta, que inmediatamente es aceptada por el Papa Clemente VII, que hace una gran aportación en la dote de Catalina, unos cien mil escudos a cambio de que renuncie a sus pretensiones dinásticas en Florencia.

Lorenzo II de Médici

Se casaron el 28 de agosto de 1533, teniendo ambos catorce años. A media noche del día de la boda, el rey Francisco I acompañó a su hijo Enrique a la habitación matrimonial para estar presente en la consumación sexual de dicho matrimonio y a la mañana siguiente, el Papa Clemente VII visitó al matrimonio en su lecho conyugal para dar la bendición a dicha unión.

Las relaciones entre Enrique y Catalina fueron frías y su marido no mostró ningún interés por ella. Al mismo tiempo, Enrique disponía de varias amantes. En sus diez primeros años de matrimonio no tuvieron ningún hijo. En 1537, se produce un hecho relevante y es que Enrique tiene una hija con su amante Philippa Duci, que es reconocida por el príncipe y además sirve para demostrar que éste es fértil.

En 1536, Enrique pasa a ser heredero del trono (delfín), puesto que su hermano mayor Francisco muere de una enfermedad. Gran parte de la nobleza francesa presiona al rey Francisco I y a su delfín Enrique para que repudie a Catalina por no darle hijos y amenazar la continuidad dinástica.

Catalina intenta por todos los medios quedarse embarazada y para ello recurre a todos los remedios posibles, que le daban los distintos médicos, desde ponerse estiércol de vaca y cuernos de ciervo en sus órganos sexuales a beber orina de mula. Intentó mejorar su belleza, depilándose las cejas, poniéndose belladona en la cejas y maquillándose, así como se inicia en técnicas sexuales para satisfacer y atraer a su marido Sin embargo, en el año 1543 queda embarazada dando a luz, el 19 de enero de 1544, a su primer hijo, Francisco.

Siguiendo las recomendaciones médicas de Jean Francoise Fernel, la pareja buscan soluciones a ciertas anomalías en los órganos sexuales de la pareja. Fruto de esto enseguida tuvieron a Isabel en 1545. Llegó a tener ocho hijos más, entre ellos los que serían reyes de Francia, Carlos IX en 1550, Enrique II en 1551 y Francisco de Anjou en 1555. De esta forma estaba asegurada la continuidad dinástica de los Valois, que gobernaban Francia desde el siglo XIV.

Matrimonio de Catalina y de Enrique

Enrique desde el año 1538 tenía como amante a Diana de Poitiers, que también habías sido amante de su padre Francisco I. Esta le doblaba la edad y él la amó hasta su muerte. Sin embargo, cuando se produce la muerte de Francisco I, en 1547, y Enrique es nombrado rey de Francia, convierte a Catalina como reina consorte y ambos son coronados en la basílica de Saint Denis el día 10 de junio de 1549.

EL REINADO DE ENRIQUE

No dejó intervenir a Catalina en la política, siendo sus poderes meramente protocolarios. Sin embargo, Enrique si permitió que su amante Diana participara en la política. Le donó el palacio de Chenonceau, que también deseaba Catalina. La relación entre ambas era muy curiosa. Diana no vio nunca como rival a Catalina e incluso animaba a Enrique a cumplir sus obligaciones matrimoniales con Catalina y que tuviera hijos con ella.

Diana era famosa por sus baños de leche de burra con el objetivo de combatir los efectos de la edad. Esta época conformó el carácter de Catalina. Era lectora de Maquiavelo y decía que no había que sonreír más que al enemigo. Simulando amistad y afecto hacia Diana, así como la aceptación del trío amoroso, fue ganándose el prestigio e influencia política que le llevaría al poder real.

El último parto de Catalina fue en 1556, traía gemelas pero tuvo muchísimos problemas y a partir de ahí ya no tuvo más hijos.

En abril de 1559, Enrique firmó la paz de Cateau-Cambraise con el Sacro Imperio Romano Germánico y con Inglaterra, que ponía fin a la guerra de Italia. A este Tratado

se le añade el matrimonio entre Felipe II de España y la hija de Catalina, Isabel de Valois. Este matrimonio se celebró por poderes, el 22 de junio de 1559, en París.

Enrique II

En estas celebraciones matrimoniales, participó el Rey Enrique en unas justas llevadas acabo por este casamiento. El rey portaba los colores de su amante Diana y como consecuencia de estas justas resultó gravemente herido. Dieciocho días, el 10 de julio de 1559, el rey Enrique moría como resultado de las heridas sufridas en la justa. Este hecho fue vaticinado por su médico y astrologo particular Nostradamus.

Catalina era muy dada a las supersticiones y estaba rodeada de adivinos, nigromantes y astrólogos. Nostradamus fue el gran acompañante de Catalina. Se dice, que después de tomar una pócima de este astrologo, empezó a parir tras diez años de no tener hijos.

EL REINADO DE FRANCISCO II

Francisco II toma el poder con quince años, estando ya casado con María de Guisa. En una especie de golpe de Estado, el cardenal de Lorena y el duque de Guisa, tío de su mujer toman el poder. Catalina ante estos hechos toma una actitud pasiva, pues se considera, que tenía Francisco II edad suficiente para gobernar por sí mismo. En este periodo Catalina fuerza a Diana de Poitiers a entregar las joyas de la Corona y a abandonar el castillo de Chenonceau, que tanto deseaba y de está forma se venga de Diana por los múltiples ultrajes sufridos por ésta.


Francisco II y María Estuardo

Este es el momento histórico que empiezan las denominadas guerras de religión en Francia. Los Guisa, en nombre del rey Francisco II, comienzan a atacar a los protestantes franceses. Estos buscan el liderazgo político de Antonio de Borbón, rey de Navarra y después el de su hermano, el Príncipe de Condé.

A mediados de 1560, es nombrado Canciller de Francia, Michel de L´Hospital y con el apoyo de Catalina intentan poner fin a la anarquía que han provocado los Guisa con su política de enfrentamientos. Mientras el Príncipe Condé había organizado un ejército protestante que atacaba a las poblaciones del sur del país. Para conseguir la paz organizan una Asamblea de notables en Fontainebleau. Catalina ordena que se presente el Príncipe Condé ante ella, siendo entonces arrestado y condenado a muerte por un tribunal.

En este periodo, el rey Francisco II enferma y muere el 5 de diciembre de 1560. Catalina llega entonces a un pacto con Antonio de Borbón, por lo cual, éste renuncia al derecho de regencia del futuro Carlos IX, a cambio de que su hermano el Príncipe Condé sea puesto en libertad.

De esta forma Catalina es nombrada regente de Francia. Le escribe a su hija Isabel de Valois esposa de Felipe II “mi objetivo principal es honrar a Dios en todas las cosas y preservar mi autoridad, no para mí, sino para conservar este reino y para el bien de todos tus hermanos”.

EL REINADO DE CARLOS IX

Llega al poder cuando tenía entonces nueve años y dependía totalmente de su madre Catalina, teniendo que hacer frente a una situación política muy compleja por:

- El país estaba al borde de la guerra civil como consecuencia de los enfrentamientos religiosos, que se daban en el país.

- Los nobles hacían gala de un gran poder y eran capaces de cuestionar el poder monárquico.

- Una fuerte crisis económica que devastaba los campos franceses produciéndose grandes hambrunas.

Carlos IX, cuadro de Francois Clouet

Para intentar solucionar todo esto, Catalina convoca a todos los grandes líderes religiosos a la conferencia de Poissy, con la finalidad de lograr un gran acuerdo religioso definitivo, pero esta conferencia resultó un gran fracaso y enconó todavía más la situación.

Sin embargo, Catalina no se desalentó por este fracaso y promulgó el Edicto de Saint Germain, en enero de 1562, que intentaba tender puentes entre los católicos y los protestantes hugonotes. El duque de Guisa, que era católico, ataca el uno de marzo de 1562 a los hugonotes, que se encontraban en misa, produciéndose la masacre de Wassy. Siendo el detonante de las guerras de religión que asolaron Francia durante trece años. Por coherencia política se vio obligada a tomar partido por el bando católico y ordenó la persecución de los hugonotes.

Los protestantes se organizaron en torno al Príncipe Condé y el almirante Gaspar de Coligny, que además contaban con el apoyo de Inglaterra. El duque de Guisa muere asesinado por un protestante, lo que facilita la paz y permite, que el 19 de marzo de 1563 se promulgue el Edicto de Amboise, que pone fin a la guerra y hace que todos los franceses se unan para reconquistar la ciudad de El Havre que estaba en manos inglesas.


Cuadro de Edouard Debat Poussan “La matanza de San Bartolomé”

Carlos IX fue declarado mayor de edad en agosto de 1563, pero nunca estuvo capacitado para gobernar de una forma autónoma, además mostró siempre poco interés por la política. Por eso, Catalina jugó un papel esencial en su reinado. Hizo cumplir el edicto de Amboise e intentó fidelizar al pueblo a la monarquía. Para ello, recorrieron el país Catalina y su hijo Carlos IX durante año y medio.

Francia siempre tuvo unas grandes relaciones con el Imperio otomano, por eso, a través del embajador francés en Estambul propusieron un plan para reubicar a los hugonotes y luteranos franceses en la región de Moldavia, que se encontraba bajo control turco. Su objetivo era eliminar para siempre el problema hugonote en Francia y de paso levantar una barrera protectora frente a los Habsburgo. Pero el Imperio otomano mostró una indiferencia total al proyecto, lo que impidió su realización.

A finales de septiembre de 1567, los hugonotes emboscaron al rey, lo que hizo que se reiniciara la guerra civil. Esta nueva guerra civil concluyó con la Paz de Longjumeau de marzo de 1568. A pesar de este acuerdo la inestabilidad política y social continuó.

Toda la política, que desarrolla Catalina, está dirigida a defender los intereses de la dinastía de los Valois. Para ello, desarrolló una amplia política de casamientos dinásticos. Carlos IX fue casado en el año 1570 con la hija de Maximiliano II emperador del Sacro Imperio, Elisabeth de Austria. Tras la muerte de su hija Isabel de Valois que estaba casado con Felipe II de España, planteó que se éste se volviera a casar con su hija Margarita que era hermana de Isabel, pero no lo consiguió.

Ante este fracaso intentó casar a Margarita con Enrique III de Navarra con la finalidad de unir los intereses de los Valois y los Borbones, pero tampoco lo consiguió entre otros motivos estaba, que Margarita tenía como amante a Enrique de Guisa. Finalmente, consigue casar a su hija Margarita con Enrique de Borbón, en agosto de 1572, en la catedral de Notre-Dame de París.


Matanza de San Bartolomé por Francois Dubois

El almirante Coligny, que caminaba por el palacio del Louvre, sufrió un atentado resultando gravemente herido, lo cual provocó un baño de sangre y la situación escapó del control de la monarquía.

Dos días después de este atentado se inició, lo que se conoce como la Matanza de San Bartolomé que manchó la reputación de Catalina. Fue Carlos IX quien ordenó dicha matanza pues esperaban la reacción de los hugonotes al atentado del almirante Coligny y se adelantaron al mismo, intentando eliminar a todos líderes hugonotes que todavía estaban presentes en París y que habían acudido a la boda de Margarita y Enrique de Borbón.

Carlos IX muere en 1574 cuando tenía 23 años. El día de antes había nombrado a su madre Catalina regente debido a que su hermano y heredero al trono, Enrique de Anjou era rey de la Mancomunidad de Polonia y Lituania. Sin embargo, tres meses después Enrique de Anjou regresa a Francia para ser proclamado rey.

ENRIQUE III

Enrique de Anjou era el hijo favorito de Catalina al que veía grandes dotes para la política y además tenía una edad apropiada para llegar al poder. Su salud era regular debido a problemas pulmonares, tenía una fatiga crónica. Siempre dependió de Catalina y de su equipo de secretarios hasta las últimas semanas de su vida.

En febrero de 1575, dos días después de su coronación, Enrique III se casó con Luisa de Lorena- Vaudémont. Este casamiento se hizo a espaldas de Catalina que pretendía unirlo a alguna princesa extranjera. Era conocido, que Enrique III tenía incapacidad para tener hijos. Esto alentó a su hermano menor, Francisco, duque de Alencon conocido como “Monsieur” a jugar a ser heredero y provocó guerras civiles, más por motivos dinásticos que por religión.

Retrato de Enrique III de Francia

Todos estos movimientos de Francisco, duque de Alencon pusieron en peligro el reinado de Enrique III, pues se había unido a los hugonotes. Así el 6 de mayo de 1576, Catalina promulgó el Edicto de Beaulieu donde se recogían gran parte de las demandas de los hugonotes, este edicto se conoce como “la paz de Monsieur”. Sin embargo, Francisco, duque de Alencon, muere de tuberculosis.

La muerte de su hijo Francisco fue una mala noticia para Catalina, pues la dejaba sin posibilidades dinásticas, puesto que la Ley Sálica dice que solo los varones pueden llegar al trono y en su línea de descendiente ya no había varones. Solamente el hugonote Enrique de Navarra podía ser el heredero al trono de Francia.

Enrique de Navarra estaba casado con su hija Margarita, pero ésta abandonó a Enrique y regresó a la corte francesa, debido a que su marido no le hacia el menor caso y estaba rodeado de amantes.

Sin embargo, Margarita es obligada a regresar a Navarra. Como venganza se buscó un amante llamado d´Áubiac. Catalina se puso de acuerdo con Enrique de Navarra y Margarita fue encerrada en el castillo d´Ússon y su amante d´Aubiac fue asesinado. Ya nunca más vio a su hija Margarita.

Catalina no fue capaz de dominar a Enrique y su papel pasó a ser la de una diplomática. Sus últimos años intentó pacificar el sur del país, que era donde se encontraba el núcleo fundamental de los hugonotes, lo que provocó que se ganara el respeto del pueblo francés.

A inicios de septiembre de 1588, se celebran los Estados Generales en Blois, donde Enrique III destituye a todos sus ministros, con lo que se acaba la influencia política que tenía Catalina.

Retrato de Enrique IV de Francia

El 23 de diciembre de 1588, el rey manda llamar al duque de Guisa, el cual nada más entrar ante la presencia del rey es asesinado, lo mismos sucede con otros miembros de los Guisa, incluido el cardenal Luis de Guisa. En agosto de 1589, el rey Enrique III que estaba asediando París con el apoyo de tropas navarras, fue asesinado por un fraile Jacques Clément. Le sucede Enrique IV de Francia que era también rey de Navarra y que tuvo que hacerse católico. Pondría fin a casi tres siglos de la dinastía de los Valois para dar paso a la dinastía de los Borbones y hacer fracasar de forma definitiva la política, que había desarrollado Catalina para preservar la dinastía de los Valois.

Catalina fallece, el 5 de enero de 1589, cuando tenía 69 años. Fue enterrada en el castillo de Blois. Diana, hija del rey Enrique II y de Philippa Duci, trasladó posteriormente sus restos a la basílica de Saint Denis. Sin embargo, en el proceso revolucionario de 1789 sus restos fueron saqueados y arrojados a una fosa común.

Además de su legado político, Catalina defendía el ideal humanista, para ello, siguió los pasos de su suegro Francisco I y los de su propia familia los Médici. Buscó reforzar el prestigio de la dinastía de los Valois a través del apoyo al mundo cultural. Apoyó el mecenazgo cultural durante las tres décadas de influencia política que tuvo. Presidió lo más distinguido de la cultura del Renacimiento tardío francés en todas las ramas del saber.

Jardín de las Tullerías

Instituyó el primer ballet de la historia francesa. Era costumbre entre los miembros de la familia real interpretar danzas en público. Mandó construir el palacio de las Tullerias a los arquitectos Philibert Delorme y a Jean Bullont.

Catalina vivió inmersa en grandes conmociones políticas y religiosas y destacó en la defensa de los intereses de sus hijos para conseguir la continuidad dinástica de los Valois.

Catalina de Médici, la protectora familiar