sábado 31/10/20
MúSICA COMPROMETIDA DE NUESTRO TIEMPO

“Carpe diem”, del presente al futuro de la música

Rendi Nue es una compositora y cantante española que con su último trabajo, Shiva, trata de abrir nuevos caminos en la música.

unnam23ed (1)

Una nueva juventud nos ataca, con su arte, con sus ideales y su lucha por un mundo distinto al que les estamos dejando y que debemos matar, un sistema, con el que hay que acabar, al que hay que dejar atrás

Rendi Nue es una compositora y cantante española que con su último trabajo, Shiva, trata de abrir nuevos caminos en la música, fusionando músicas del mundo con sonidos tanto de instrumentos clásicos como cibernéticos, ritmos y estilos, en un mestizaje donde por no faltar no falta ni el cine. Un álbum original y sugerente, una nueva música para la “canción testimonio”, crónica de nuestro tiempo.   

Que en Santiago de Compostela la semana pasada luciera esporádicamente el sol, es noticia en estos días lluviosos; si añado que en Santiago se celebró un concierto tan original en músicas y mensajes, como no he oído otro igual, es otra noticia musical. No había alharacas, ni humo, ni efectos espectaculares que a menudo tratan de suplir la pobreza musical; ni la cantante que llenaba con su voz y sus bailes el escenario, acompañada de tres jóvenes, “enseñaba palmito”,  como acostumbran esas vedettes de plástico que no ponen otra creatividad que su cuerpo a falta de su inteligencia. La chica de la que hablo, de una belleza, como diría Labordeta, “insultante”, derrocha voz y creatividad musical, cuyas letras y, a veces, ruidos extraños incluidos en la melodía, pueden “insultar” a mentes pusilánimes. Presentaba Rendi Nue, que así dice llamarse, en la capital gallega su último álbum titulado “Shiva”, y si me sorprendió el concierto por el tipo de música, y la sencillez dentro del barroquismo musical, mucho más me ha sorprendido cuando tranquilamente he escuchado todo el CD compuesto de 15 temas. Bien merece, pues, que le dedique este reportaje,  y espero sirva, además, como toque de atención a los nuevos valores emergentes y originales de nuestro país que experimentan en el mundo musical, saliéndose de esos manidos esquemas a los que nos tienen acostumbrados tantos álbumes y cantantes que se repiten más que el ajo, sonando igual, siempre igual un disco y otro. No me extraña que las grandes compañías discográficas estén de capa caída y los fastuosos estudios de grabación se vendan como gangas, aquí y en Londres. Hay que respirar aires nuevos, explorar nuevos caminos musicales, crear, en definitiva, sin olvidar el unnamedpasado, adaptándolo al presente y poner la semilla para nuevos estilos en el futuro. Así ha sucedido siempre en el mundo de la música, desde el muy desconocido -si no fuera por su hijo-, Leopoldo Mozart, adelantado y atrevido en sus composiciones a las que añadía sonidos de la naturaleza y de animales, impensable en su tiempo de sujeción clasicista, a Elvis y los Beatles, que revolucionaron el mundo de la denominada música pop. Siempre los pioneros han sido criticados, a veces incomprendidos, y luego copiados, y quizá suceda algo parecido con esta jovencita que ha evolucionado del rock más puro y duro de sus primeros tiempos, a esta música ecléctica que nos presenta en este álbum, dedicado a la divinidad hindú, Shiva. En él se funden las melodías con los cuasi recitados, como en los 60 hacía Dylan; los sonidos de instrumentos clásicos -contrabajo, piano, guitarra, percusiones...- con sonidos que en principio pueden chocar en el pentagrama, pero que ha conseguido una combinación tan perfecta -quizá a veces un poco abusiva-, que nos transporta a otros mundos, desde la India a las tribus africanas, pasando por el reggae jamaicano y la muñeira gaélica. Todo fusionado en este experimento de incursión por nuevos caminos en la música que sin dejar de estar influenciada por corrientes anteriores, está arraigada en nuestros genes hispanos. Quizá el disco no sea todo lo perfecto que debiera, pero le queda mucho recorrido por hacer a esta compositora y seguro que de seguir así, lo conseguirá.



CANCIÓN “TESTIMONIO”

Los jóvenes de hoy son más duros, directos y claros, en sus expresiones y letras que la juventud de  los sesenta, al estar amordazada por la censura y el nacionalcatolicismo. Si entonces la canción nacida de la rebeldía contra una dictadura fue considerada “protesta”, y así se la definía, sin permitir que apareciera en los grandes medios de comunicación, las letras de estos jóvenes cantantes de hoy que combinan música con mensaje, son más atrevidas, tanto en sus formas líricas como en sus composiciones musicales, desde el rock duro al rap, y, hoy como ayer, proscritos, tampoco tienen acceso a esos medios porque, dicen los que detentan el poder, atentan contra el sistema y el buen unn2amedgusto. Pero ellos, como entonces lo hicieran contra censura y policías, los Raimon. Llach, Serrat, Guerrero, Benito Moreno, Labordeta y otros, ahí siguen, contra viento y marea, contra una producción que “estupidiza” y uniformiza, y como entonces, apenas si pueden salir de su restringido círculo. Esta compositora  afincada en Galicia es la prueba, y no le faltan ni calidad ni originalidad. “Si tuviera que indicar a las tiendas en qué estante colocar mi disco, les aconsejaría que lo pusieran en rarezas”, nos confesó al final del concierto para definir con una palabra su segundo álbum en estas lides. 

Un trabajo en equipo para sacar adelante un disco que merece ser tenido en cuenta, donde se hace eco de la calamitosa situación que viven actualmente los jóvenes -tema Fuerza y Amor-, de la gravedad de la contaminación, física y psicológica (Carpe Diem, con su videoclip), de las desigualdades e injusticias que imperan en este mundo del mercadeo y la corrupción, de la pérdida de “humanidad”. No en vano el primer corte, Shiva, con aires de coro tibetano, termina diciendo “los humanos son los únicos seres que afirman tener un Dios, y los únicos seres vivos que se comportan como si no lo tuvieran”. 

“Este trabajo -nos confesó- marca una nueva etapa en mi vida artística, por eso he querido ofrecérselo así a la gente, y por eso hablo de una filosofía oriental que indica que hay que morir o destruir para que llegue un nuevo renacer, encarnado en esa divinidad. Ha sido una obra en equipo y  un trabajo de más de un año donde he contado con colaboraciones muy interesantes de artistas de Madrid, Toledo, Galicia... Les agradezco sus viajes, la paliza de los ensayos, y que hayan creído en mí, una castellana que quiere aprender a falar galego, ja, ja, ja...”   

Hay en el CD toda una amalgama de sonidos, incluso diálogos de cine, como el que acabo de unnamed13reseñar, acordes con el argumento del corte, algunos muy incisivos que nos invitan a la reflexión. Mezcla, originalidad y variedad de un disco que les recomiendo y por el que no hay que pagar, se puede bajar desde su página web, rendinue.com (hasta la página es atractiva), totalmente gratis. 

Una nueva juventud nos ataca, con su arte, con sus ideales y su lucha por un mundo distinto al que les estamos dejando y que debemos matar, un sistema, con el que hay que acabar, al que hay que dejar atrás. A estos jóvenes no hay que olvidar ni desprestigiar, por su porro o botellón, por su peligrosa disconformidad  (“porque nos juntamos, nos van a criticar, no estamos perdidos ni drogados, qué se creen”); contra ellos no hay que luchar; hay que abrirles caminos educativos, promocionarlos, apoyarlos y darles trabajo en su país, que son el futuro de este país. No pueden seguir emigrando, como denuncia ella en varios temas, porque están preparados y aman su tierra. La rebeldía juvenil no es peligrosa, es constructiva. Que lo aprendan algunos. Véase la muestra. 

“Carpe diem”, del presente al futuro de la música
Comentarios