viernes 13.12.2019
HISTORIA | EDUARDO MONTAGUT

Carlo Pisacane, el socialista patriota

Pisacane siempre creyó en la lucha por la unidad italiana pero ligada a la lucha social...

Retrato de Carlo Pisacane. Creative Commons.
Retrato de Carlo Pisacane. Creative Commons.

Carlo Pisacane (1818-1857) fue un revolucionario napolitano de corta e intensa vida que aunó patriotismo con socialismo, en la época de las luchas por la unificación italiana. Intentaremos acercarnos a su figura y doctrina en este artículo.

Pisacane nació en el seno de una familia aristocrática del sur italiano que estaba en franca decadencia. Fue oficial del rey de Nápoles. En el año 1840 estuvo en Gaeta coordinando la construcción del ferrocarril que unía Nápoles con Caserta. Participó en la lucha de la República Romana. El fracaso de la vía revolucionaria hacia la unificación italiana de 1848 le hará reflexionar y elaborar una doctrina social.

Pisacane siempre creyó en la lucha por la unidad italiana pero ligada a la lucha social

Pisacane se lanzará a devorar libros filosóficos, políticos y económicos, y a mantener relaciones con pensadores socialistas. Recogerá de unos y otros un sinfín de ideas. De Mazzini le influirá el romanticismo revolucionario, además del republicanismo. Pisacane siempre creyó en la lucha por la unidad italiana pero ligada a la lucha social. Pero, por otro lado, además de sus ideales románticos y revolucionarios, Pisacane era ateo y materialista. De Bentham tomará, por su parte, un acusado utilitarismo. El problema reside en que algunas de estas ideas son contrarias entre sí. El materialismo no casa con el voluntarismo revolucionario romántico. Para Pisacane el motor de la revolución era la utilidad inmediata para corregir “el error de la historia”, que se derivaba de la institución de la propiedad. Pisacane criticó con gran dureza el derecho de propiedad, ya que era incompatible con la igualdad. No era suficiente el reformismo de tipo social si no se atacaba la propiedad. Pero en cambio, no habría contradicción alguna entre la patria y la justicia social. La lucha por la unidad italiana vendría de la lucha de los oprimidos contra los opresores, no por una coalición interclasista. Pisacane quería acción, el empleo de la violencia, la “propaganda por la acción o por el hecho”, que sería el detonante de la revolución. Las ideas serían el resultado de los hechos. El pueblo tendría educación cuando fuera libre, no al revés.

Pisacane murió luchando en la expedición de Sapri contra los Borbones de Nápoles.