Nuevatribuna

El Capitán Trueno ha cumplido 60 años

"El Capitán Trueno" fue la obra maestra de un gran e inigualable dibujante valenciano y de un guionista catalán.

¡60 años con "El Capitán Trueno", toda una vida! Mi mayor reconocimiento y agradecimiento a "Ambros" y Víctor Mora, ellos nos hicieron la existencia mucho más agradable a cientos de miles de niños de nuestro país

El Capitán Trueno ha cumplido 60 años. Es un acontecimiento de suficiente importancia como para olvidar durante unos días lo que esta ocurriendo a nuestro alrededor en España y en el mundo y dejarnos llevar a la legendaria Edad Media, donde un caballero español junto con sus dos compañeros, Crispin y Goliath, luchaba incansablemente por la justicia y contra los tiranos. 

Tuve la gran suerte de que mis padres me fomentaran la lectura desde muy pequeño. A los cinco años ya sabía leer y cuando entré en el colegio todavía con seis, leía muy deprisa y perfectamente. A ello contribuyeron en gran medida los tebeos, los comics y las novelas que me compraban con cierta regularidad.

Los domingos nos compraban "Pumby", muy, muy infantil, que  a mí no me gustaba mucho, pero a mis hermanas sí. Después fue el "TBO", algo más divertido, pero tampoco me terminaba de entusiasmar. Hasta que llegó "Pulgarcito", que me parecía estupendo.

En mayo de 1956 apareció en los quioscos el primer número de "El Capitán Trueno", pero no me di cuenta de ello. Y seguí con "Pulgarcito", hasta que en octubre de ese año, al empezar el colegio me lo descubrieron otros amigos de clase; creo que fue Javier Lopez Martínez, que vivía en mi misma calle, quien me dejó algunos cuadernillos sueltos.

Desde la primera pagina me fascinó, todo, el dibujo, las aventuras, los personajes. Todos los demás tebeos, incluso "Azañas bélicas" o "Roberto Alcazar y Pedrin" que de vez en cuando me compraban, dejaron de tener interés para mí. "El Capitán Trueno" ocupó todo el espacio de mi imaginación infantil.

Así que le pedí a mi padre que me lo comprara, costaba 1'50 pesetas. Me dijo que seguíamos con el "Pulgarcito", que nos servía a los tres, mis dos hermanas y yo. De vez en cuando, con dinerillos que me daba mi abuela Esperanza o mis tías Casilda y María Luisa, conseguía comprarme algún ejemplar. También Lopez Martínez me los dejaba alguna vez, pero la verdad es que no era plan seguir de esa manera las aventuras de mi héroe.

Por aquel tiempo me operaron de las amígdalas, una increíble costumbre muy arraigada fuera o no necesario; mi madre se lo debió comentar a la vecina del 5º que tenía dos hijos, Luisito un poco más joven que yo y Enrique algo más mayor. La vecina les diría a sus hijos que yo estaba en la cama hecho papilla y los chavales  solidarios, me trajeron a casa un tomo con los 25 o 30, ya no recuerdo bien, primeros cuadernillos primorosamente encuadernados. No se las veces que lo leería, pero no me quería poner bueno de la garganta para seguir con esa mágico préstamo.

Quiso la fortuna que el inmenso éxito que estaba teniendo "El Capitán Trueno", llevara a la editorial a reeditar y poner de nuevo en los quioscos la colección desde el primer número, a la vez que seguía publicando los nuevos cuadernillos. Mis buenas notas en el colegio y la petición de mis hermanas de que en lugar de "Pulgarcito" preferían los cuentos de hadas de la colección "Azucena", convencieron a mi padre.

Me empezó a comprar todos los domingos los cuadernillos nuevos, y yo me las apañe durante unos cuantos meses para conseguir los atrasados, con las propinillas de la abuela y las tías y algunas monedas que le mangaba a mi padre, buscando en sus chaquetas, pantalones y cajones de su librería, etc.

Logré por fin tener la colección, que guardaba en mi mesa escritorio.

Pero la dicha nunca es total, al igual que la ambición de las editoriales de tebeos no conoce limites. Y empezó una carrera de publicaciones: primero "El Jabato", después "El Cosaco Verde", también la revista  de "El Capitán Trueno Extra", más tarde "El Teniente Negro", se empezaron a publicar dos hojas centrales de "El Capitán Trueno" en "Pulgarcito" y por ello vuelta a comprar "Pulgarcito"....

Desde luego ni "El Jabato" ni "El Cosaco Verde"  ni "El Teniente Negro" (por cierto estos dos últimos de vida bastante efímera), podían compararse con "El Capitán Trueno", aunque "El Jabato" tenía el mismo guionista y muchos aspectos parecidos en sus principales personajes.

El saqueo a mi padre se incrementó. Me ingenié una fórmula para sacar las monedas de su escritorio, metiendo  un cuchillo abre cartas entre las junturas de la madera, eso sí requería un gran destreza que desarrollé, aunque por desgracia no siempre la recolección de monedas (de 2, 5 y 25 pesetas) era la esperada. 

"El Capitán Trueno" fue la obra maestra de un gran e inigualable dibujante valenciano Miguel Ambrosio"Ambros" y de un guionista catalán, Víctor Mora (que muchos años después todos supimos que era comunista del PSUC y represaliado político, con cárcel y todo). Ese dúo artístico  terminó rompiéndose por la increíble presión que la editorial ejercía sobre "Ambros" para que asumiera los dibujos de los nuevos proyectos en torno a "El Capitán Trueno".

"Ambros" se hartó y se largó y "El Capitán Trueno", "Goliath", "Crispin" y "Sigrid" ya nunca volvieron a ser los mismos. El interés de las aventuras también decayó poco a poco y se fueron haciendo muy repetitivas. Aproximadamente diez años después "Ambros" volvió a la editorial con un nuevo personaje, "El Corsario de Hierro", que recuperó parcialmente la magia de "El Capitán Trueno". Muchos esperamos el milagro de que de nuevo "Ambros" y Víctor Mora volvieran a "El Capitán Trueno", pero una vez mas comprobamos que los milagros no existen.

Un verano, a finales de los años 60, mientras la familia estábamos de vacaciones en Xativa, a mi padre se le ocurrió "ordenar los armarios" de nuestra casa de Madrid. El resultado fue que me tiró todas mis colecciones de tebeos, además de muchos soldaditos, el "Fuerte Apache" y algunos otros juguetes. Cuando al regreso de vacaciones descubrí destrozado el irreparable destrozo, mi padre me argumentó y creo que con sinceridad, que siendo ya universitario y encima comunista, no se imaginaba que todavía tuviera interés por aquellos tebeos y juguetes de la infancia. 

El grandísimo hueco dejado en mi vida por "El Capitán Trueno", lo fueron ocupando en años sucesivos  los comics históricos norteamericanos, en primerísimo lugar "Principe Valiente", que durante los muchos años que lo dibujó e hizo los guiones Harold Foster, me pareció tan magnifico como "El Capitán Trueno", y ya por detrás "Flash Gordon", "Mandrake", "El Fantasma", "Secret Agent X", "Tarzan", "Buck Rogers" "Dick Tracy",...etc. 

También recuperé tres personajes de mi infancia, que inicialmente me gustaron mucho, pero que después abandoné por el hechizo de "El Capitán Trueno" y que fueron "El Guerrero del Antifaz" y "El Espadachín enmascarado" de Gago y "El Cachorro" de Iranzo. 

Mucho tiempo después, empezaron a aparecer nuevas ediciones, siempre incompletas, siempre desordenadas, pero siempre fascinantes, de las aventuras de "El Capitán Trueno" y me las volví a comprar, ahora ya sin tener que mangar a mi padre. Su enésima lectura me sigue causando el mismo placer que a los 7 años. También se han publicado nuevas aventuras, con nuevos dibujantes y guionistas, pero no me han enganchado de la misma manera, como tampoco me entusiasmó la película que se estrenó hace unos años. 

Y como cientos de seguidores de "El Capitán Trueno", y en especial de la Asociación de Amigos del Capitán Trueno (que realiza una labor más que meritoria de mantenimiento de su recuerdo), sigo esperando la reedición, en condiciones dignas, de las publicaciones de "Trueno Extra" y de los episodios aparecidos en "Pulgarcito". 

¡60 años con "El Capitán Trueno", toda una vida! Mi mayor reconocimiento y agradecimiento a "Ambros" y Víctor Mora, ellos nos hicieron la existencia mucho más agradable a cientos de miles de niños de nuestro país.