Mauro Nicolás Gamboa |
Comenzando por el final, DJ Nano hizo vibrar los pabellones 12 y 14 del STARLITE Christmas en una noche mágica que tuvo continuidad hasta bien entrada la madrugada, en el marco del mejor festival boutique del mundo, justo después del concierto histórico que realizó Camilo ante los miles de fans que abarrotaron el recinto madrileño.
Una jornada marcada por todas las familias que acudieron al evento para disfrutar de un festival cargado de magia navideña. Fotos y más fotos se hacían los pequeños en cada rincón del STARLITE Christmas debido a la majestuosidad de la decoración del mismo. El hall gastronómico y los restaurantes, recibían a los fans que se acercaron desde bien temprano para vivir una experiencia única. Bromeando un padre, les comentaba a sus hijas que hasta El Grinch se lo pasaría genial en el festival.
Comenzaba el show de Camilo justo después de una conmovedora Intro y abría la velada con “Bebe”, “Aeropuerto”, “Kesi” y “Una vida pasada”, canción incluida en su último álbum de estudio publicado hasta la fecha y que lleva por título cuatro. Casi toda la banda se ubicaba sobre los techos de una gigantesca casa que era formada por tarimas donde se encontraban los instrumentos y los músicos. Esta casa tenía ventanas, que cambiaban su color de iluminación según la canción, y en un momento determinado, Camilo escribía sobre un acrílico que se encontraba sobre una cámara de filmación la frase “Madrid Feliz Navidad”. Este hogar musical también poseía una puerta sobre la que rezaba el lema Nuestro lugar feliz.
Saludaba efusivamente al recinto que lucía resplandeciente y con una gran cantidad de banderas de países tan diversos como México, Panamá, Colombia, España etc., además de cientos de carteles con frases cariñosas dirigidas al frontman latinoamericano.
Continua el respetable bailando, cantando y disfrutando con piezas como “No se vale”, “Pegao” o “Gordo” entre otras.
Las percusiones juegan un rol determinante y muy protagonista en todas las canciones del artista colombiano
Las percusiones juegan un rol determinante y muy protagonista en todas las canciones del artista colombiano, que tienen al amor como hilo conductor principal. La banda suena compacta, acompasada, aceitada y con un ritmo que hacía disfrutar todo el festival.
También hay espacio para ejecutar interpretaciones más intimistas y que son cantadas por Camilo directas al alma como “Corazón de hojalata” y “El mismo aire”. Para la aclamada “Autodiagnóstico” los músicos ubicándose casi al borde del stage realizan unos pasos de baile a la vez que tocan los instrumentos. Aplaudidísimo fue este gesto.
El carismático cantante continúa interpretando piezas de su repertorio como “Millones”, “Tutu”, etc. Llega un momento especial en la velada y el stage quedándose completamente a oscuras es modificado para darle una visión más íntima. Retorna la luz y en el centro de las tablas, se observa al artista detrás de una mesa que contine una lampara pequeña y una máquina de escribir. Se cuelga la guitarra española y toca, “acariciando” los corazones de los presentes, en formato acústico e intimista “La mitad”, “Ropa cara” y “Desconocidos”. Para esta última invitó a que lo acompañaran con sus voces los artistas venezolanos Mau y Ricky. Recordar que a la vez son sus cuñados e hijos del histórico cantante Ricardo Montaner.
Los fans de Camilo llenan sus conciertos, demuestran su fidelidad y forman una parte fundamental del show
El amor sobrevuela todas sus composiciones y ese perfume que impregna los esqueletos de todos los presentes que forman un karaoke al unísono y demuestran su fanatismo por el intérprete. La Tribu, como cariñosamente les dice Camilo a sus millones de fans de todo el mundo que llenan sus conciertos, demuestran su fidelidad y forman una parte fundamental del show.
Otro momento emotivo por demás se vive cundo el musico y compositor invita al stage a la cantante Evaluna, y a la vez su esposa, para que lo acompañe y unan sus golas interpretando “Plis”, “Por primera vez” e “Índigo”. El auditorio se venía abajo ante tamaña sorpresa. Muy aplaudido fue la colaboración que realizaron ambos.
Camilo, que posee el mostacho más famoso del mundo musical en estos momentos y el cual se acomoda y toca en ciertos pasajes del show, es creador de un magnetismo pocas veces visto por un servidor. El público enfervorecido agradece la entrega en cuerpo y al alma del “jefe” de La Tribu.
Lamentablemente el concierto debía terminar y, para poner un broche de oro a un noche mágica y muy bailada, interpretaba “La boda” después de una lacrimógena introducción verbal y otro de sus himnos como es “Vida de rico”. Durante el transcurso de esta canción y debido a que era la última, bajo una lluvia eterna de confetis y globos gigantes que flotaban, todos los músicos, incluido Camilo, sin dejar de tocar y cantar, se retiraban lentamente al camerino mientras por las pantallas gigantes se podía ver todo el recorrido y concluía cariñosamente el espectáculo con un beso del compositor colombiano a la cámara de filmación que los acompañaba en su camino. Bajaban una persiana virtual en la pantalla principal y recibían una tronadora ovación al concluir.
El DJ transformó, demostrando su virtuosismo, el after party en una pista de emociones hasta el amanecer
Concluido el concierto, el público más pequeño se retiraba acompañado de sus padres, pero un gran número de asistentes se quedaban a disfrutar de la sesión de DJ Nano que hizo vibrar cuerpos en el lounge del STARLITE Christmas. El DJ transformó, demostrando su virtuosismo, el after party en una pista de emociones hasta el amanecer y dejó claro porque posee tanto prestigio a nivel internacional.
El festival STARLITE Christmas continúa colmando de magia navideña las almas de los miles de fans que se acercan hasta sus increíbles instalaciones en IFEMA, para disfrutar del mejor evento musical, gastronómico y sensorial del planeta.




