jueves. 04.06.2026
CINE

Bring Her Back: de YouTube al altar del horror moderno

El susto ya no es suficiente: ahora también hay que tener algo que decir.
bring_her_back-696278178-large

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

Jaime Polo | @lovacaine

Tras asistir al preestreno de Bring Her Back en los Cines Lys de Valencia, puedo decir que los hermanos Danny y Michael Philippou han consolidado su estatus como fuerzas renovadoras del cine de terror. Tras el impacto de Háblame (2022), su ópera prima que los catapultó desde YouTube al circuito internacional, los Philippou regresan con una película que eleva el género con una propuesta profundamente coherente. Bring Her Back combina un montaje dinámico, una narrativa original y una iconografía visual que no da puntada sin hilo, demostrando que estos australianos son los mesías del “New Horror”.

La película navega con soltura entre el horror psicológico y el físico, dejando que ambos se alimenten mutuamente. Algunas secuencias, especialmente las que involucran posesiones o estados alterados, rozan el delirio sensorial sin perder el control narrativo. Hay ecos de Hereditary, sí, pero con un pulso más enérgico, más punk. No buscan la solemnidad ni la metáfora como única vía de expresión. Su cine es más visceral, más rítmico, más impulsivo, pero no por ello menos complejo. Donde Aster se recrea en el dolor o Eggers en la atmósfera, los Philippou apuestan por el impacto emocional directo, sin olvidar que el cine, ante todo, es imagen y montaje.

Danny y Michael Philippou, conocidos por su canal de YouTube RackaRacka, comenzaron creando contenido caótico, irreverente y visualmente explosivo. Su pasado como youtubers no es un mero pie de página: es la raíz de su estilo. La energía frenética de sus vídeos, con montajes rápidos y una capacidad innata para captar la atención, se traduce en su cine. El ritmo se vuelve implacable, con cortes precisos que mantienen la tensión sin sacrificar la narrativa. Este dinamismo, heredado de sus días en YouTube, les permite construir secuencias narrativas adictivas al ojo humano sin sobrecargarlo, en un género que prioriza demasiado al susto fácil a la sustancia. En el núcleo hay un retrato descarnado de la pérdida y la imposibilidad de dejar ir. La película utiliza el horror como lenguaje para expresar emociones extremas, con escenas que buscan confrontar al espectador con verdades incómodas sobre el apego y el sacrificio.

Uno de los mayores logros de Bring Her Back es su uso de referencias visuales que no son meros adornos, sino piezas esenciales de la historia que quieren contar. Los Philippou construyen un universo visual donde cada elemento —agua, ojos, formas circulares— está intrínsecamente ligado a la trama y al ritual que desencadena el horror. El agua, por ejemplo, no es solo un motivo estético: la lluvia, las duchas, incluso los charcos, se convierten en catalizadores de la tensión y el avance de la historia.

Bring Her Back es una obra maestra del horror moderno, una película que combina la energía cruda de los orígenes youtuber de los Philippou con una narrativa sofisticada y una iconografía visual que da sentido a cada fotograma. Es una cinta que te hace gritar, pero también pensar, y que deja una huella imborrable. En los cines Lys de Valencia, el público disfrutó de una buena película. El futuro del cine de terror está en sus manos, y si esto es solo el comienzo, que vengan muchos más círculos de horror.

Bring Her Back: de YouTube al altar del horror moderno