AUTOBIOGRAFÍA DE WERNER HERZOG

Cada uno por su lado y Dios contra todos

Con este libro, tanto los fanáticos como los neófitos disfrutarán la oportunidad de profundizar en la fascinante mente de Herzog.

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Fran Nieto | 

Nos hallamos ante un libro autobiográfico muy peculiar en el estilo preciso que uno esperaría del gran Werner Herzog: un tanto caótico, pero repleto de historias asombrosas y anécdotas sorprendentes. No estoy seguro de que las personas que no hayan visto al menos un par de películas de este increíble cineasta obtengan una visión profunda de lo que nos cuenta, porque muchas de las historias tienen que ver con sus películas y documentales legendarios y su trabajo como actor, pero quizás esta sea una buena manera de adentrarse en su vasto trabajo o de volver a visionar algunos de sus trabajos más reconocidos.  

Desde luego se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que este hombre es un genio y un verdadero intelectual. No solo nos habla de su vida y obra sino que también dedica un capítulo, igual el mejor del libro, a enumerar los numerosos proyectos que se quedaron en el camino, sin posibilidad de verlos plasmados en una pantalla o en un libro. Un caso similar a lo que ocurre en la nueva publicación que acaba de llegar a las librerias sobre otro director de cine inabarcable, como fue nuestro José Luis Borau, titulada Iceberg Borau, y es que ámbos artistas fueron unos auténticos todoterrenos con una inquietud a prueba de bombas que les llevó a engarzar un plan detrás de otro. 

Valga decir que en el caso de Herzog, a pesar de su avanzada edad, ya tiene dos nuevas películas en capilla: Theathre of Thought, donde pone su mirada en el cerebro humano y sus implicaciones filosóficas, éticas y sociales, y Fordlandia, sobre la historia del poderoso fabricante de automóviles estadounidense Henry Ford y su intento de construir una fábrica en la selva tropical brasileña. Y esperamos que no quede ahí la cosa porque su motor es nuestro disfrute.

Criado en la pobreza en los años 40, sin “casi ningún padre en ninguna parte”, vio su primera película cuando le llevaron un proyector móvil a Sachrang, su pueblo en Baviera

Publicadas por primera vez en Alemania en 2022 y ahora traducidas al castellano por Marina Borràs, Cada uno por su lado y Dios contra todos tiene la fuerza de un poema épico en el que Herzog es a la vez autor y tema. No es un artista, dice, sino un “soldado”, y con estilo heroico describe sus cualidades perdurables: “lealtad, deber, coraje”. Criado en la pobreza en los años 40, sin “casi ningún padre en ninguna parte”, vio su primera película cuando le llevaron un proyector móvil a Sachrang, su pueblo en Baviera. 

Posteriormente aprendió por sí mismo a realizar cine a partir de una enciclopedia. Así como su obra está moldeada por revelaciones de su vida, sus memorias se presentan cinematográficamente. Una caminata por la montaña es en parte thriller y en parte ballet. Herzog corre sobre una capa de hielo y las grietas se abren debajo de él. Al caer de un glaciar, “vuela como un paracaidista” hacia un lugar seguro, abriendo los brazos para volar.

En todo momento, Herzog es ingenioso y cautivador mientras recuerda todo tipo de eventos, personas y lesiones extraños, curiosos y extravagantes; tal vez, especula, algunos recuerdos no son reales. Al hablar sobre los saltos de esquí cuando era niño, pasa a una película que hizo sobre ello. Cuando la familia se mudó a Munich, el autor conoció al maníaco Klaus Kinski, que aparecería en sus películas. "Sabía en qué me estaba metiendo", escribe. El breve tiempo de Herzog en la universidad fue una “farsa”; ya estaba haciendo películas. “Incluso físicamente, casi nunca estuve allí; hubo semestres enteros en los que aparecí una vez, tal vez dos veces”, escribe. El autor se hizo católico cuando era adolescente, aunque luego abandonó la fe. 

El pasado y el presente se mezclan mientras Herzog deambula ampliamente de trabajo en trabajo, de país en país, de memoria en memoria. Narra cómo aprendió de las malas películas de otros, se apresuró a recaudar dinero para proyectos y actuó en películas de otras personas, y toca la génesis de las suyas propias.

Tanto los fanáticos como los neófitos disfrutarán la oportunidad de profundizar en la fascinante mente de Herzog.