martes 20.08.2019
ENTREVISTA I ARES

Ares: “Regalo canciones que transmiten sentimiento y rebeldía”

Alcanzó el éxito y la fama por sus composiciones para el carnaval gaditano y se reinventa ahora con un disco que conecta vigorosamente con el tiempo que nos toca vivir. En Yo y mi circus-tancia, Antonio Martínez Ares canta al amor pero también a la verdad. Transmite insatisfacción frente a la realidad que nos rodea y apela a trabajar de manera urgente para cambiar las cosas. Por Fernando Olmeda.

Fotos: Fernando Olmeda
Fotos: Fernando Olmeda

Pregunta: Después de unos años sin sacar disco, este nuevo álbum es una grabación en directo en el mítico Pay-Pay de Cádiz. ¿Por qué no ha sido un disco de estudio? 

Respuesta: Después de dar tanto al público gaditano, era el momento de hacer un disco para mí. Hay una magia especial en el estudio pero necesitaba tener contacto con la gente, y no quería repetirme, no quería que el disco se pareciera al primero que saqué. Era necesario empezar de nuevo, no de cero, lógicamente, pero sí regresando a la intimidad del acústico, a la idea de regalar al público canciones que transpiran sentimientos y rebeldía. 

P: Y del disco en directo, a los conciertos...

R: Exacto, ir “colonizando” locales y compartir mi música de manera distinta al disco. El 22 de octubre actúo en el Dog&Roll de Madrid, el 23 repito en la misma sala con Rozalén, Paco Cifuentes, Tontxu... y el 19 de noviembre, en Galileo Galilei con mi banda. Será la puesta de largo del disco en la capital. Estoy diseñando un concierto en el que trataremos de ofrecer “algo más”, y en el que habrá colaboraciones especiales de grandes -y muy conocidos- artistas. 

P: Quienes te han visto en directo dicen que dejas un sabor de boca muy especial. ¿Por qué tus conciertos dejan tan satisfecho al público?

R: Quizá por la cercanía. Creo que mis canciones alegran la vida, llegan porque tienen contenido poético. Un amigo mío, cuando lo escuchó por primera vez, me dijo: Esto es como escuchar a un andaluz en París. Más o menos era la idea que tenía en la cabeza, un sonido con onda parisina, melancolía gaditana con ritmos de jazz y swing, y algo de aroma de Nueva Orleans. Y combinar todo eso con otros temas que van más desnudos. 

P: Antonio Martínez Ares se reinventó en Ares, que es... ¿cantautor, cansautor, trovador, músico, poeta, compositor?

R: Hago música de autor, cuento mis historias, piensa que no todo el mundo tiene ese privilegio, a muchos cantantes les escriben las canciones.

P: Los cantautores triunfan cantando al amor, pero... ¿queda algo de la canción protesta de la transición?

R: Fue una época bonita. Hoy no hay rechazo pero sí aburrimiento, tienes que ser comercial. A la gente no le interesa que le cuentes lo que está pasando, que le cuentes más penas. Por eso triunfa el amor y el desamor. Sin embargo, poca gente cuenta la verdad, estamos acostumbrados a que nos cuenten mentiras. Por eso es bueno que alguien cuente las verdades, la verdad de la historia, y quienes hacemos música de autor debemos seguir desempeñando esa función. Lo que pasa es que hay muchos artistas, pero no dicen nada, pocos cuentan las cosas que pasan. 

Poca gente cuenta la verdad, estamos acostumbrados a que nos cuenten mentiras

P: Quizá por eso en Yo y mi circus-tancia aprovechas el hueco y combinas las dos cosas?

R: La canción que protesta por el actual estado de cosas es perfectamente compatible con cantar al amor... y al desamor.

P: En la canción que da título al disco hay una demoledora crítica a la situación que vivimos, con un punto de sentido del humor irónico que recuerda mucho a Sabina...

R: Yo y mi circus-tancia fue la última canción que hice, tenía el título pero quería que condenase todo, quería reservar la artillería pesada para el final. Cuento en ella “lo bien que nos lo están haciendo pasar” los que mueven los hilos del “circus“ en que vivimos. 

P: Y lo haces con versos contundentes como “nos gobiernan, nos atracan/y la gente no lo ve/o no quiere ver”, y con palabras inventadas como “urdanmangones”, “campsbigotones”, “pssssoelandia” o “magiabankia”...

R: En la canción está la genética gaditana. No doy puntada sin hilo, busco la frase exacta, o con doble sentido, o construyendo palabras nuevas. Y claro, creo que los términos les identifican: Son ellos, los “urdanmangones” en sentido amplio, los responsables de lo que nos está pasando.

P: En el estribillo (Yo y mi circustancia/en el crítico epicentro/de un sistema errado/compartimos jaula/y un corazón que en venganza/canta indignado), introduces referencias al sistema, a los indignados y una apelación directa al cambio...

R: Frente a la cruda realidad, lanzo un mensaje optimista. Está en nuestras manos cambiar, tenemos vías democráticas y cívicas, pero falta algo más, no podemos obviar la realidad. Creo que es una letra redonda que invita a movilizarse para cambiar las cosas.

P: La realidad que vivimos te ha inspirado también Se ha ido Paula, aunque esta vez haces un quiebro y usas la realidad para reivindicar el amor...

R: Cada día nos levantamos y recibimos malas noticias. Pero probablemente la peor noticia no es la que da la radio, sino que una persona determinada no esté en tu vida. Parafraseando a García Márquez, es una canción de amor para tiempos difíciles.

P: Y en ella introduces términos como “rescate”, “corralito”, “himno trasnochado”, “recorte”, y mencionas los Eres, a la Iglesia, a Garzón, al rey y hasta a “Angelita” (Merkel)... 

R: No deja de ser una reivindicación del amor envuelta en canción protesta. O al revés, que también vale. Protesta disfrazada de canción al amor. 

P: En otra canción dices: Brindo por la libertad/pero cuidado chaval/se lleva lo retro. ¿Sobre qué nos alertas?

R: Para escribir Se lleva lo retro hablé largo y tendido con mis padres, que me contaron lo que vivieron cuando eran jóvenes. La escribí fotografiando, son frases como fotos con flash. Lo que digo es que espero que no tengamos que volver a vivir nada de lo que ellos me contaron. Cuidado con el presente. Quieren que volvamos a ser lo que ya no queremos ser. Todo es cíclico, los bigotes vuelven, las venganzas vuelven.  

Cuidado con el presente. Quieren que volvamos a ser lo que ya no queremos ser

P: Esta canción, Se lleva lo retro, conecta con el mejor Serrat. Y ya hemos hablado de Sabina. Parece como si hubiera un hueco entre ellos y el resto. ¿Te ves tomando el relevo, ocupando ese espacio aparentemente vacío?

R: He trabajado con Joaquin y admiro a Joan Manuel, Silvio, Pablo, Aute, y más recientemente Drexler o Ruibal. Me encantaría estar en la “pole position” y ser uno de los herederos. ¡Cómo no, si he bebido de sus fuentes! Pero bueno, su sombra es alargadísima y cada uno tiene su estilo. Yo soy Yo y mi circus-tancia.

P: Y tu “circus-tancia” ahora es... 

R: La autoproducción, la autoedición, ir a pico y pala, llamar a muchas puertas para ofrecer mi repertorio. Recorro España, acepto propuestas, vuelvo, sigo, repito, en esa pelea estoy. O lo haces, o en la situación en que vivimos estás muerto. Un momento vital que resume el título de Yo y mi circus-tancia.

P: ¿Sientes que has ganado en libertad creativa? 

R: Nadie es libre del todo, pero hay que abrir el abanico para ser más libres para pensar, escribir, decir y también para gestionar mejor tu trabajo. Quien piensa que no hay vida más allá de lo comercial se equivoca.

Ares: “Regalo canciones que transmiten sentimiento y rebeldía”