sábado 27/11/21
adiccion comida

El concepto de adicción a la comida fue acuñado por primera vez en 1956 por Theron Randolph, pero ha sido en los últimos años cuando se ha incrementado el interés para esta nueva adicción.

La adicción a la comida se define como una enfermedad que se caracteriza por la búsqueda y consumo compulsivo de ciertos alimentos contenido (por ejemplo, grasas o alimentos de alto contenido en azúcar), a pesar de que sus consecuencias sean perjudiciales par la salud o porque sean causa de enfermedad, generalmente de curso crónico y recurrente. El auge de este concepto se debe también a buscar una explicación a las altas tasas de obesidad a nivel mundial.

A nivel epidemiológico, la prevalencia de adicción a la comida en diversos estudios con muestras no clínicas, se encuentran cifras entre el 8,8% y el 11,4%. La prevalencia fue más alta en adultos mayores de 35 años, de sexo femenino, y en individuos con sobrepeso u obesidad.

A nivel neurobiológico las conductas adictivas actúan sobre el sistema límbico, y provocan una sensación de placer mediado por el neurotransmisor dopamina. En el caso de la adicción a la comida determinadas sustancias, como grasas o azucares, activan los mismos circuitos que se encuentran implicados en las adicciones.

Hay una serie de pautas que pueden ayudar a dejar de comer compulsivamente: comer cinco veces al día con una dieta equilibrada y sana. No confiar en dietas milagro para bajar peso, consultando a un nutricionista...

A nivel psicológico en situaciones de trauma o de estrés agudo aparecen multitud de mecanismos de supervivencia, entre otras la comida. Para algunas personas comer compulsivamente es una forma de afrontar el estrés. Esta es la clave de adicción a los dulces. La adicción de azucares hace descender los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y provoca una descarga de dopamina. También el estrés crónico tiene su papel en este trastorno.

Las personas con este trastorno presentan síntomas como: Sentimiento de culpabilidad cuando se come, dándose cuenta de que está comiendo a deshoras alimentos que no son los convenientes. Pérdida del control sobre comer de una manera racional. Dejar de comer con normalidad, consumiendo grandes cantidades en muy poco tiempo y de forma muy rápida. Fracaso ante el intento de dejar de comer o poner límites a ciertos alimentos. Ocultar a los demás el consumo de alimentos no saludables. Mantener esta conducta a pesar de conocer sus peligros para la salud.

Hay una serie de pautas que pueden ayudar a dejar de comer compulsivamente: Primero, comer cinco veces al día con una dieta equilibrada y sana. Segundo, no confiar en dietas milagro para bajar peso, consultando a un nutricionista. Tercero, se deben eliminar los alimentos prohibidos. En cuarto lugar, comer sentado en una mesa y sirviéndose la ración en un plato, para así controlar la cantidad. En quinto lugar, aprender a comer despacio y masticar bien. No comer durante la noche, si se despierta con ansiedad de comer tomar un zumo o leche. Y finalmente, si hay ansiedad con necesidad de comer, buscar estrategias como llamar a un amigo o salir de paseo, en definitiva, buscare una actividad que distraiga la ansiedad por comer.

Es interesante conocer que existe una organización, Comedores Compulsivos Anónimos, creada por Rozanne S., que asistía con un amigo a Jugadores Anónimos y le surgió la idea de hacer lo mismo con la comida. Sigue 12 pasos como Alcohólicos Anónimos, cambiando las palabras alcohol y alcoholismo, por comida y compulsión a la comida. Representa una comunidad de personas que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza en su recuperación de su compulsión a la comida.

En la actualidad existen más de 6500 grupos que se reúnen cada semana en más de 75 países, también en España (oa@comedorescompulsivos.es)

Adicción a la comida