martes 20/10/20

Adaptación del cuento del rey sabio:un arquetipo "jungiano"

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Carl Jung

El arquetipo es definido por Carl Jung, como unos patrones e imágenes arcaicas universales que proceden del inconsciente colectivo universal y son el contrapeso psíquico del instinto.

¿Que entiende Jung por inconsciente colectivo? Para este autor, es un inconsciente que compartimos todos los seres humanos independientemente de nuestra cultura, sexo o experiencias vividas (ver mis artículos en Nuevatribuna, Pulgarcito: un cuento infantil arquetípico universal y Blancanieves: Arquetipo “jungiano” del cuidador).

Uno de los arquetipos individuales es el del SABIO. Este arquetipo trasmite al resto sus conocimientos y pone por encima de todo la verdad. La fuerza de la verdad es una de las grandes virtudes del arquetipo del SABIO.  

El poeta y pintor libanés Gibrán Khalil Gibrán autor del cuento "El Rey sabio"

En el cuento del Rey Sabio se nos cuenta como en una lejano reino había un rey que imponía con leyes absolutistas todas sus decisiones. A pesar de su manera de gobernar sus súbditos le respetaban porque ere un hombre sabio. En el reino del Rey Sabio había un gran pozo del que se abastecía de agua a todo el reino. Tanto los súbditos como el rey y su familia consumían de este mismo pozo. Una noche de invierno una bruja llamada COBID con su aliento contaminó el pozo. Al día siguiente las gentes bebieron de ese pozo, a partir de ese momento nada fue igual en el reino, todos hacían cosas disparatadas. Sólo no bebió de esa agua el Rey, que estaba en viaje oficial a un país lejano. Al regreso el Rey fue conveniente informado por su consejero de salud pública. El mismo rey paseando por los lugares más populares comprobó el efecto COBID, a su vez el pueblo al no comportarse como ellos su rey, por no haber bebido del pozo embrujado, consideraban que su monarca se había vuelto loco.

Hecho el diagnóstico por la consejería de Salud Pública de la causa de aquel problema, rápidamente se pusieron a deliberar y buscar una solución. Primero confinaron a toda la población en sus casas como primera medida. Posteriormente, los más sesudos epidemiólogos del reino buscaron una solución. El Rey una vez oído su Consejo Consultivo, se dirigió al pozo y bebió de su agua, a los pocos minutos enloqueció como los demás y gritaba “viva el pueblo, yo su rey soy un ciudadano más, con los mismos derechos, deberes y obligaciones”. El pueblo coreo al unísono “viva el Rey Sabio ¡¡¡¡¡”.

Quisiera recordar aquí algo que ya escribí hace un tiempo sobre la Resonancia, un proceso que consiste en un acto con un fin colectivo, como una forma de comportarse ante el mundo. Uno de sus ejes verticales es La Resonancia del Trabajo. Frente a la amistad o el amor, resonancias horizontales, el trabajo necesita siempre de un elemento material noble (madera en un carpintero, plantas en una jardinero, ética en un mandatario público...) que genera una Resonancia  Especifica, que consiste básicamente en hacer la tarea que tenemos que hacer, pero eso si, hacerla bien sin más. Esto se convierte en un impulso duradero y básico.

Apuntaría, para ir finalizando este artículo unas reflexiones sobre ética y política, entendida esta última desde el principio del buen hacer en lo público, es decir, en el bien común. Para los griegos, padres de la democracia, era inconcebible el quehacer de la polis sin ethos.

Desde el arquetipo “jungiano” del sabio, en el inconsciente colectivo de los griegos, está el binomio Polis/Ethos que era la justificación moral y racional del poder. Esta idea fundamental fue con la que los griegos crearon su filosofía, su ética y su política. 

Han pasado más de dos mil años y los griegos deberían seguir siendo la guía de nuestro comportamiento individual y colectivo. Si esto lo tuviéramos en cuenta no hubiera surgido este pensamiento en Groucho Marx: “la política es el arte de buscar problemas, hacer un diagnóstico falso y aplicar finalmente los remedios equivocados”.

Finalmente, Se puede engañar a parte del pueblo durante parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo (A. Lincoln).

Adaptación del cuento del rey sabio:un arquetipo "jungiano"