lunes. 22.04.2024
NUEVATRIBUNA.ES / ANTONIO SANTO 04.10.10

El culebrón de Alberto Contador sigue dando que hablar. Hace unos días el diario alemán Bild informó de que, según una filtración que habían recibido, un laboratorio de Colonia había detectado 50 picogramos (50 billonésimas partes de un gramo) de clembuterol en la sangre del tricampeón español del Tour. Según la información del rotativo germano, confirmada después por la UCI, el positivo se había dado en la jornada de descanso del Tour, pero no se había hecho público ni se había sancionado a Contador por una serie de razones: para empezar, los laboratorios no están obligados a encontrar cantidades tan bajas de sustancias (de hecho, sólo el de Colonia está preparado para ello), que además de ser difíciles de detectar no suponen ninguna mejora en el rendimiento deportivo; para seguir no es una sustancia dopante habitual en el ciclismo, puesto que se trata de un anabolizante que sirve, básicamente, para engordar músculo (de poca utilidad durante una carrera como el Tour: ¿qué ciclista querría aumentar de peso antes de una etapa de 170 km de montaña?). Algunos indicios señalaban a una posible intoxicación alimentaria (el clembuterol se puede transmitir por vía digestiva), tesis que sostiene Contador: la conocida historia del filete de solomillo que, traído desde Irún, había comido en dicha jornada de descanso.

¿A quién creer? En espera de nuevas pruebas, es difícil - por no decir imposible - señalar con tanta seguridad como lo hizo el diario Bild que Contador es culpable. Es una cantidad demasiado baja de una sustancia que no sirve para el ciclismo; el problema es que no hay umbral de positivo para el clembuterol, es decir, que su mera presencia por baja que sea supone un positivo por dopaje según las normas de la UCI. Esto ha hecho que el mismo Contador señale que hay que plantearse la idoneidad de algunas normas del organismo internacional del ciclismo. Por otro lado, tampoco puede apostarse a ciencia cierta por su inocencia: es cierto que es posible que el clembuterol proceda de una intoxicación alimentaria, pero eso no quiere decir que sea fácil. Según algunos expertos hay que comer mucha cantidad de carne contaminada para llegar a intoxicarse; y además, hoy en día la carne pasa por unos controles exhaustivos para evitar, entre otras cosas, que se engorde artificialmente el ganado utilizando compuestos como el clembuterol. La industria cárnica vasca se ha puesto en pie de guerra afirmando que ninguna de sus carnes es tratada de este modo. Dado que la ley exige que la carne siga un control de trazabilidad (es decir, que pueda averiguarse su origen), es más que probable que se esté investigando exhaustivamente el asunto, pues sobrepasa el ciclismo para internarse en el delicado asunto de la salud alimentaria.

En este contexto llega la última afirmación del diario norteamericano The New York Times, que ellos califican de "filtración" y el entorno de Contador de "falsa noticia": en un análisis del día anterior a la jornada de descanso del famoso filete, en la orina del ciclista pinteño se habría detectado un compuesto plástico presente en las bolsas empleadas para la transfusión de sangre. Esto sería un indicio de autotransfusión, una práctica prohibida pero casi imposible de probar hasta que, muy recientemente, se descubrió la forma de aislar este componente plástico en la sangre. El laboratorio alemán no se ha pronunciado al respecto para aclarar si, efectivamente, se ha encontrado el compuesto o no. ¿Cuál es el problema? Que aunque lo hubieran encontrado, la prueba que detecta el plástico de las bolsas de sangre no está homologada por la UCI, por lo que no podría utilizarse en un proceso contra Contador por dopaje.

En definitiva, la historia se va volviendo más compleja: mientras los medios extranjeros cargan contra el ciclista tricampeón del Tour saltándose a la torera la presunción de inocencia, la mayoría de diarios nacionales deportivos apuestan claramente por Contador; ¿Y la UCI? Según se comenta, su plan inicial era no hacer absolutamente nada, y si están investigando es obligados por la noticia publicada por Bild. No entra en sus planes retirarle el Tour a Contador debido a la baja concentración del clembuterol; como mucho, plantean para el de Pinto una sanción de 3 meses (que quedaría cumplida a primeros de Noviembre - con lo que no se perdería ninguna competición -, ya que contarían desde que empezó la cautelar). Y en medio de todo esto está Alberto Contador, que afirma que no aceptará ninguna sanción porque es inocente y se plantea dejar la bicicleta si recibe un castigo.

The New York Times acusa a Contador de autotransfusión