lunes 25/10/21
LA RETROSPECTIVA MÁS COMPLETA DEL ARTISTA

Delacroix, "en el lugar que le corresponde"

CaixaForum Madrid presenta la retrospectiva más completa sobre la trayectoria del pintor francés Eugène Delacroix (1798-1863) en España.

Así lo ha señalado este martes durante la presentación de la exposición, Vincent Pomeréde, director del departamento de Pinturas del Museo del Louvre, añadiendo que la muestra "tiene nivel europeo, no es ni madrileña ni francesa" y que no es frecuente poder contemplar juntos todos estos cuadros del artista galo.

De hecho es "la muestra más importante de Delacroix desde la que organizó el Louvre en 1963 con motivo del centenario de la muerte del artista", ha recordado por su parte Sébastien Allard, comisario de la exposición.

"Homenaje póstumo a España"

Para Allard esta retrospectiva podría decirse que es "un homenaje póstumo de Delacroix a España" ya que la influencia española se deja notar en el recorrido circular de la muestra. Así, ha recordado que el artista francés hizo tres escalas en España tras su viaje a Marruecos. "Soñaba con España y fue de los primeros en descubrir los Caprichos de Goya y ese color negro en el que se sumergió y del que se liberó cuando fue a Marruecos", ha explicado el comisario.

Se trata de un recorrido por las diferentes etapas de la producción de Delacroix, desde las primeras obras, que buscan la inspiración en el museo, hasta la etapa de madurez, en la que el artista extrae sus temas de la realidad, haciendo especial hincapié en sus obras de historia así como las orientalistas, reunidas por primera vez desde el citado año 1963.

Organizada en colaboración con el Louvre, la exposición reúne más de 130 obras procedentes de colecciones públicas y privadas de Europa y América e incluye obras que se han convertido en referentes, como Grecia expirando sobe las ruinas de Missolonghi (Museo de Bellas Artes, Burdeos), uno de los bocetos de la Muerte de Sardanápalo (Museo del Louvre, París) o Las mujeres de Argel en sus habitaciones (excepcionalmente prestada por el Louvre), que Delacroix pintó tras su viaje por el Norte de África en 1832, después de visitar Algeciras, Cádiz y Sevilla.

La muestra cuenta también con préstamos de instituciones como la National Gallery de Londres, el Metropolitan Museum de Nueva York, la Galería de los Uffizi de Florencia, el Musée de Orsay de París o el Art Institute de Chicago.

Junto a los óleos de gran formato, la exposición presenta bocetos, dibujos, acuarelas y grabados que ofrecen un testimonio de la vida interior del artista y lo aproximan a la sensibilidad contemporánea.

En reflexión con su obra

El comisario de la muestra ha destacado también como punto esencial de esta exposición la "reflexión" constante que hace Delacroix de su propia obra. "Detrás de ello está la idea moderna de que el color habla de la pintura misma y no el tema", ha resaltado con el deseo de que el público descubra en la emoción de estos lienzos "lo que supuso Delacroix para la modernidad".

El comisario ha señalado también que Delacroix se fue al extranjero para "redescubrir su propio mundo", lo que suponía una idea muy "humanista". Asimismo, expresaba constantemente "sus dudas e investigaciones y eso se observa en su pintura y se transmite en nuestro mundo actual", ha añadido.

Preguntado por la posibilidad de haber llevado esta muestra al Museo del Prado, Allard ha recordado la sintonía que existe entre las instituciones y que cuando le comunicaron a los responsables del Prado que traerían esta exposición a CaixaForum "dijeron que no había inconveniente".

Tras su paso por Madrid, donde podrá verse hasta el 15 de enero de 2012, Delacroix (1798-1863) viajará también a Barcelona a partir del próximo mes de febrero. Su inauguración marcará el inicio de los actos de celebración del décimo aniversario del Centro Cultural y Social de la Obra Social "la Caixa" donde convivirá con otra amplia retrospectiva dedicada a Goya a partir de los fondos que atesora el Museo del Prado.

Delacroix, "en el lugar que le corresponde"
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