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domingo 29/5/22

¿Arte o crisis?

SUSANA IVÁN
Es cuando menos significativo que la gran mayoría de las noticias relacionadas con esta edición de la celebérrima Feria de Arte no hayan estado encaminadas a ensalzar o rebajar la calidad de las propuestas, sino a resaltar el deseo de sus promotores de vencer la mala situación económica que agobia a medio mundo.
NUEVATRIBUNA.ES - 13.2.2009

La Feria de Arte Contemporáneo que se celebra en Madrid estos días nace en esta ocasión con un noble objetivo, demostrar que la crisis no ha llegado al arte. Ni en el terreno creativo ni en el económico. Sin embargo, las primeras cifras no parecen dispuestas a refrendar su deseo. Durante las primeras jornadas, en las que sólo la prensa y los profesionales pueden acceder, no han sido buenas. Las ventas no han cubierto las expectativas de los galeristas, que confían en remontar durante el fin de semana. Y de momento la afluencia de público no es poca cosa. Sin embargo, ¿cuántos de esos particulares tienen en sus cuentas corrientes la cantidad suficiente como para volver a sus casas como orgullosos propietarios de una obra de arte? Pocos, realmente. Y menos con las agoreras noticias que nos asaltan cada día desde las secciones de economía de los medios de comunicación. Incluso las excepciones que abultan la cartera final de ARCO han sufrido una merma respecto al año pasado. Por ejemplo el Museo Reina Sofía, que desembolsará más de 676.000 euros por 10 obras que se exhiben en la muestra y que el año pasado compró obras por valor de 1.164.000 euros. El presupuesto adicional concedido de 500.000 euros al MNCARS se espera, por supuesto, como agua de mayo.

Sin embargo, asistir a ARCO como espectador, no como inversor, ofrece una buena oportunidad de conocer las últimas tendencias artísticas mundiales, algo que no puede hacerse todos los días. A pesar de que el precio de la entrada pueda resultar excesivo en un primer momento (32 euros, 66 con el catálogo), el valor cultural que tiene esta actividad compensa con creces la diferencia económica con una visita a un museo, por no salirnos de la misma temática. Porque en ARCO se pueden contemplar en vivo, unas junto a otras, las propuestas de más de 230 galeristas de todo el mundo, con una especial atención a la India, país invitado en esta edición. Hay obras “menores” (tanto en el sentido económico como en el de relevancia del autor) y obras mayores, y coincidiendo con la muestra expuesta en el Museo del Prado se espera que “Study from the Human Body”, de Francis Bacon, sea uno de los lienzos que más destaquen en ARCO.

Y junto a él, centenares de creaciones que, como todo el Arte Contemporáneo, provocarán admiración y disgusto casi a partes iguales. Sin embargo, es cuando menos significativo que la gran mayoría de las noticias relacionadas con esta edición de la celebérrima Feria de Arte no hayan estado encaminadas a ensalzar o rebajar la calidad de las propuestas, sino a resaltar el deseo de sus promotores de vencer la mala situación económica que agobia a medio mundo. Es de desear que la recesión no haya llegado al mundo del arte en forma de crisis creativa, ni en los artistas ni en sus valedores. Mientras, para averiguarlo, lo mejor será darse un paseo entre las nuevas tendencias.

¿Arte o crisis?
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