Nuevatribuna

Lo que no se mide, no se puede mejorar

Fue el físico y matemático británico William Thomson Kelvin quien a finales del siglo XIX enseñaba a sus alumnos lo siguiente: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

Muchas son las razones de la elevada mortalidad empresarial que padecen las empresas creadas en en España. Según el informe realizado por la OCDE en 2015, tan sólo el 29% de las nuevas empresas llega al quinto año y el 10% sobrepasa la década.

Los datos de nuestro país son los más bajos de los países de la OCDE después de Hungría.

Hoy en día montar una pequeña empresa es fácil. Las administraciones y patronales ayudan en los trámites y los primeros pasos.  Lo difícil es mantenerla y hacer que crezca.

En la mayor parte de las actividades empresariales el duelo por la supervivencia y el crecimiento se desarrolla en Internet, en el mundo de los teléfonos móviles, de los ordenadores y de las redes sociales.

La competencia se ha multiplicado y no basta con estar presente en esos ámbitos sino que la clave se ha trasladado del  “Estar” al  “Medir” lo que se hace y como se actúa a consecuencia de los resultados.

Fue el físico y matemático británico William Thomson Kelvin quien a finales del siglo XIX enseñaba a sus alumnos lo siguiente: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

La clave por tanto está en definir bien tus objetivos, medir lo que estás haciendo y mejorar para seguir existiendo y no degradarse y desaparecer.

Por ello es imprescindible utilizar las métricas adecuadas que te ayuden a medir y valorar tu plan de trabajo en internet, también llamado content marketing.

Hoy en día las marcas, los productos de consumo, las empresas en general viven de su audiencia, de sus clientes,  de su imagen y todos esos datos deben ser analizados permanentemente y dedicar tiempo y esfuerzo a su valoración y a implantar las mejoras necesarias.

En el content marketing existen métricas convencionales como el número de usuarios que visitan tu página web, las páginas que visita cada potencial cliente que accede a la misma o el tiempo que permanece leyendo tus contenido. Para profundizar en la reacción del visitante de tu web y potencial cliente es conveniente conocer y valorar otras métricas menos convencionales y que te ayudarán a definir mejor su perfil y necesidades.

Entre ellas están los orientados a valorar la imagen de marca que tienen de tu empresa o producto, el índice de retorno, la frecuencia, la fidelidad, la interacción con las redes sociales personales y otra serie de parámetros que los expertos y profesionales te ayudarán a desentrañar y a obtener mayor rentabilidad a los recursos dedicados a la presencia en Internet.

Las métricas adecuadas que te interesa valorar dependerán de los objetivos que te marques como mejorar la imagen de marca, conseguir más clientes fieles, alcanzar a determinado segmento de población o un número de seguidores en tus redes sociales.

Un aspecto que está siendo muy estudiado en la actualidad es el tiempo de compra y el proceso que el cliente sigue hasta finalizar la misma. Te ayuda a saber el tiempo que tarda desde que accede por primera vez a la web a la compra final, cuando se encuentra con dificultades y se marcha, y mejorar los diferentes pasos que debe dar para finalizar el pago.

Existen numerosas aplicaciones especializadas que ayudan a medir aspectos parciales de los resultados on-line, si bien la experiencia acumulada en la gestión de empresas grandes medianas y pequeñas recomienda la utilización de plataformas integradas de medición de content marketing que agilizan y simplifican el trabajo, ahorrando tiempo y costes.

Sin duda alguna implementar sistemas de “escucha” y “dialogo” con los posibles clientes de nuestra empresa forma parte integral de la mejora de cualquier proceso de venta on-line. Conocer exactamente lo que busca y quiere adquirir es un paso muy importante para dar respuesta a sus expectativas.