Miércoles 26.06.2019

Medir el tiempo, una aspiración permanente de la humanidad

Si existe una actividad profesional minuciosa, detallista y exacta esa es la de relojero.

Si existe una actividad profesional minuciosa, detallista y exacta esa es la de relojero. La paciencia, la precisión y el afán de perfección son virtudes imprescindibles que deben adornar a un buen relojero.

La formación es fundamental en este oficio y además una obligación continua para los profesionales de un sector en permanente evolución  y cambio, que abarca multitud de especialidades y tipologías diferentes de aparatos “medidores del tiempo”.  Desde el principio de la humanidad el hombre ha querido medir y controlar el tiempo. Ya Aristóteles consideraba que las tres magnitudes continuas son el tiempo, el espacio y el movimiento. El ahora, el antes y el después son los conceptos con los que trata de precisar la identidad del tiempo y su función como medida. Fuera del tiempo se halla lo intemporal, aquello que es imposible que se dé en el.

Por eso la profesión de relojero ha sido siempre muy valorada en todas las sociedades. Porque ayudar a comprender uno de los aspectos esenciales de la vida. El tiempo, su conocimiento y control.

Probablemente abarcar todo el conocimiento de la multitud de relojes de diversa construcción que existen sea una tarea imposible. Si quieres iniciarte en este apasionante mundo o bien perfeccionar tus conocimientos la empresa comercial Kirman ha creado una Escuela de Relojería con excelentes profesores experimentados y toda la tecnología necesaria para mediante un programa de módulos exclusivos e intensivos puedas mejorar tus habilidades y competencias con el objetivo de ofrecer el mejor servicio a los clientes.

La Escuela de Relojería va dirigida al sector de relojeros reparadores profesionales así como al amplio mundo de los aficionados y expertos de la relojería. Existen diversas opciones de formación. La Escuela cuenta con un aula fija en Madrid, con cuatro alumnos como máximo, un aula móvil que se desplaza a la ciudad donde es requerida con un máximo de doce alumnos y una escuela online que imparte cursos de 6 meses con un número máximo de 20 alumnos.

Los módulos del programa del aula móvil abarcan campos como los movimientos del cuarzo, los cristales de relojería, movimientos mecánicos y de pared, el hermetismo y la tasación o el reloj mecánico automático. Los cursos intensivos son de 8 horas en un día o de doce horas en dos días. El calendario de la escuela se puede consultar en este enlace

Comercial Kirman es una empresa que desde 1980 suministra a los profesionales relojeros y joyeros de España y Portugal las herramientas y fornituras (Conjunto de piezas de repuesto de un reloj)  de los principales fabricantes europeos del sector (Bergeon, Wistschi, Electronics, Greiner, Vibograf AG, Elma, Kern y Horotec).  En los casi cuarenta años de experiencia ha  desarrollado una gran capacidad organizativa y logística, fundamental en este sector para proveer en tiempo y forma, las peticiones de los profesionales relojeros.

Sus departamentos de marketing, comercial, logístico y administrativo han perfeccionado sus métodos de trabajo siendo en la actualidad una empresa puntera y con una reconocida e inmejorable fama en el sector.

En la página web de la empresa donde se informa de todos los servicios y herramientas que se ofrecen existe un interesantísimo apartado “sabías que” en la que cuentan historias sorprendentes y desconocidas para la mayoría de las personas sobre el mundo del reloj y del control del tiempo Entre ellas destaca una que pregunta ¿Sabías que los egipcios inventaron la clepsidra? La respuesta es la siguiente: Los egipcios inventaron la clepsidra para poder contar el paso del tiempo de noche, cuando el sol desaparecía y no había sombra de referencia. Consistía en una vasija de cerámica que contenía agua hasta cierto nivel, con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la suficiente salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo prefijado.

Medir el tiempo, una aspiración permanente de la humanidad