jueves 19.09.2019

Los grandes beneficios de los juegos de mesa

Son divertidos, reúnen a amigos y, además, traen todas estas bondades que te vamos a presentar.

Los grandes beneficios de los juegos de mesa

Hay muchas formas de disfrutar de la diversión en compañía, y una de las más antiguas y, a la vez, efectivas, son los juegos de mesa. Disfrutar de las mejores propuestas del mercado de los juegos suena como buen plan para muchos, sobre todo cuando se ven propuestas realmente interesantes. Variados, con todo tipo de temáticas y con normas que a veces son de lo más disparatado, son un componente ideal para reunir a amigos y familia para pasar un rato divertido. ¿No te lo crees? Puedes echar un vistazo a Los mejores juegos de cartas en esta comparativa para comprobarlo.

De hecho, vamos a seguir apelando un poco más a tu incredulidad para lanzar otro órdago. ¿Sabías que los juegos de mesa tienen muchos beneficios?, ¿que son algo que nos puede ayudar a mejorar como personas? Tras las tiradas de dados, los piques en la mesa y las cartas con sorpresas, se esconden una serie de valores que nos enriquecen tanto a grandes como a pequeños.

Y te lo vamos a explicar todo aquí. Si sigues rascándote la cabeza mientras te preguntas por cuáles son los grandes beneficios de los juegos de mesa, te los vamos a desgranar para que veas hasta qué punto se infravaloran. Te sorprendería todo lo que puedes aprender con un par de partidas al Risk, o incluso al Uno.

¿Qué beneficios aportan los juegos de mesa?

Vamos a partir de la idea de que son divertidos y sirven para reunir a grupos de personas para pasarlo bien. Con eso como base, ahora vamos a explicarte cuáles son los beneficios que aportan los juegos de mesa. Te adelantamos que esta lista te va a sorprender.

Dan disciplina

Lo primero que debes conocer a la hora de comenzar una partida con un juego de mesa es que hay una serie de normas que se deben cumplir en todo momento, ya que incumplirlas es sinónimo de romper el ritmo de la partida y, además, crear situaciones injustas para el resto de jugadores, sean de tu equipo o del contrario.

De este modo, tener una serie de normas que respetar de forma severa es algo que ayuda a tener una mayor disciplina. Esto es sobre todo ideal para los más pequeños del hogar, ya que les sirve para entender la importancia del cumplimiento de las reglas y lo incorrecto de incumplirlas.

Mejora de la concentración

Algo tan sencillo como jugar a un juego de mesa requiere que haya cierta concentración en la partida. Si no te concentras, no puedes estar al tanto de los movimientos de los demás jugadores, ni tampoco de los tuyos propios, y eso puede propiciar que acabes perdiendo con una facilidad pasmosa.

A base de jugar, puedes ejercitar tu capacidad de concentración. De hecho, el juego es genial para mejorarla debido a la cantidad de atención que requiere. Si eres una persona a la que le cuesta concentrarse, te recomendamos que introduzcas los juegos de mesa en tu día a día, poco a poco verás cómo mejoras esta faceta.

Fomentan la cooperación

Existen muchos juegos de mesa en los que los jugadores, lejos de actuar en solitario, tienen que formar equipo para conseguir que la partida se desarrolle con normalidad. Huelga decir que, además, la coordinación y la compenetración son esenciales si realmente se quiere conseguir la victoria en cada partida.

Debido a esto, los jugadores aprenden de primera mano a cooperar y, además de esto, a delegar en otros para que también lleven a cabo decisiones o acciones. Debe haber cierta armonía entre los integrantes del equipo para que todo fluya, y eso es algo que luego puede tener su reflejo positivo en muchos más ámbitos, sobre todo en el laboral.

Ayudan a controlar la frustración

La primera norma de cualquier juego es que no siempre se puede ganar. Las derrotas, de hecho, son algo de lo más habitual a la hora de jugar, sea por azar o por toparse con jugadores que sepan manejar mejor las mecánicas y tengan más experiencia. Y eso, si no se controla, puede llevar a una enorme frustración.

Pero el factor positivo radica precisamente en esta y en la capacidad de control. El jugador, con cada derrota que sufra, aprende que no siempre se gana y puede controlar mejor su frustración. De hecho, también aprende algo de deportividad, a no excederse cuando logre ganar.

Seguramente no te imaginabas que algo tan simple como una partida frente a un tablero podría causar tantas cosas en las personas, pero la realidad es así, y a la vista queda. Puede que ahora veas los juegos de mesa de otra forma, aunque lo que no debes olvidar nunca es que su premisa es siempre la misma: divertir.

Los grandes beneficios de los juegos de mesa