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miércoles. 28.09.2022
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El año que viene, 2019, se cumple el 50 aniversario de la desternillante y divertidísima primera película de Woody Allen. “Toma el dinero y corre” cuenta la desdichada infancia de Virgil Starkwell, interpretado por el propio Woody Allen y como su poco talento musical y sus descabellados intentos de conseguir algo de dinero le llevan a pasar una temporada “en la sombra”. Su intento de escapar de la cárcel con una pistola de jabón pintada de negro en un día de fuerte lluvia ha pasado a la historia del cine.

Hasta entonces Woody Allen mostraba su humor ácido y corrosivo en los teatros y tugurios de la ciudad de los rascacielos, Nueva York,  declamando monólogos, una forma de humor que con los años ha triunfado en todas las televisiones y antros del mundo.

Por aquella época conseguir préstamos rápidos para cubrir la compra de un bien necesario era un objetivo al alcance sólo de los privilegiados. Los bancos y entidades de crédito no habían prestado atención a las familias dada su escasa capacidad de ahorro y la financiación exclusivamente se daba a empresas y personas de alto poder adquisitivo. Todavía estaban naciendo los modestos créditos al consumo para la compra de televisores, frigoríficos u otros aparatos domésticos que con el paso de los años se convirtió en la principal forma de financiación a las familias. Otro tipo de préstamos como los hipotecarios, para compra de automóviles o financiar la carrera universitaria de los hijos fueron llegando bastante después.

No todas los trabajadores tenían cuentas corrientes o libretas de ahorro, por aquellas fechas se seguía cobrando la nómina en efectivo en muchas empresas  y la sociedad de consumo bancarizada, como la conocemos en la actualidad, estaba dando sus primeros pasos.

50 años después no sólo los bancos ofrecen financiación al consumo sino que por el contrario numerosas entidades de diferentes tamaños y sobre todo a raíz de la expansión de la banca por internet, se anuncian en los medios de comunicación, (televisión, radio y prensa) con alternativas más sencillas y rápidas que las tradicionales de pedir un préstamo bancario.

Por eso y siempre antes de suscribir este tipo de préstamos rápidos es imprescindible estudiar las ofertas a través de plataformas comparativas como milcréditosrápidos, que de una manera organizada y jerarquizada explican detenidamente cada uno de ellos y ofrecen respuesta a los interrogantes que de forma habitual surgen en el proceso de solicitud, estudio y concesión de un préstamo o crédito.

En primer lugar se explican las novedades que han incorporado las diferentes empresas prestatarias, donde podemos encontrar desde préstamos de 1000 euros a treinta días, rápidos y sin papeleos, hasta otro de 60.000 euros a devolver en noventa y seis meses con bajo interés.

A continuación se analizan los préstamos a plazos con mejores condiciones y ofertas, con importes desde 300 euros y plazos cortos de devolución hasta otros de 4.000, 5000 o 300.000 euros en plazos de treinta y seis  meses, cuarenta y un meses o quince años respectivamente.

Al ser un mercado que se renueva y actualiza constantemente es bueno contar con un tercer listado que se publica con todos y cada uno de los créditos disponibles en el mercado, con un sistema de búsqueda en el que puedes filtrar por cantidad, tipo de préstamo y ordenarlos,  bien por plazo de devolución o por importe.

También se informa de las financieras que otorgan préstamos sin nómina, dado que muchos trabajadores con los altos índices de temporalidad y de inestabilidad en el empleo es cada vez más habitual que no dispongan de nómina, así como muchos otros autonómos y personas que consiguen ingresos sin tener nómina de empresas ajenas.

Un aspecto relevante, dado que varios millones de españoles y cientos de miles de empresas se encuentran en alguno de los listados de morosos, es conocer qué entidades ofrecen financiación a pesar de estar inscrito el solicitante en alguno de ellos.  Un banco comprueba inmediatamente si estás en alguno y automáticamente deniega la financiación, al igual que si los créditos concedidos que tiene el demandante superan un porcentaje del total de sus ingresos, normalmente entre el 30 y el 40%.

En nuestro país existen del orden de 130 empresas que elaboran registro de impagos o de financiación, si bien los más importantes y consultados son los de ASNEF, RAI, y  la CIRBE.

ASNEF es el acrónimo (Son las siglas) de Asociación Nacional de Establecimientos de crédito y fue creada en 1957. Gestiona una base de datos donde figuran los impagos tanto de particulares como de empresas. Esa base de datos es gestionada por una empresa que se llama Equifax. Es el listado más relevante. En el RAI, Registro de Aceptaciones impagadas, se incorpora a las personas y empresas que no han pagado una letra, un pagaré o un cheque. El CIRBE, Central de información de riesgos del Banco de España, es gestionada por esta entidad y refleja el grado de endeudamiento del cliente. No es un fichero de morosos como tal pero los bancos deben comunicarle si hay retrasos en el pago de una cuota del cualquier préstamo.

De ASNEF forman parte los bancos, cajas de ahorro, financieras de consumo, de coches, electrodomésticos, compañías de seguros, telefónicas, gas, electricidad y cualquiera otra que tenga riesgo de sufrir impagos. Muchas personas están incorporadas en este listado sin saberlo.

Pues bien, en el caso de estar incorporado a alguna de estas listas de morosidad, hay numerosas empresas financieras que analizan cada caso individual y conceden financiación a pesar de ello, dado que están especializadas en la gestión de ese tipo de riesgos.

Nuevamente es imprescindible en estos créditos, valorar en profundizad tanto los tipos de interés que deberemos pagar para poder acceder a este tipo de financiación así como tener la certeza de poder devolver el principal y los intereses de la misma en los plazos concertados. Las modificaciones de esos plazos, los aplazamientos de deuda o la renegociación de cualquiera de las características del mismo pueden conllevar un aumento elevado de la deuda.

Por todo ello conviene no precipitarse en la toma de decisiones sobre este tema, leer y comparar con detenimiento lo que habitualmente llamamos la letra pequeña de los contratos donde están explicadas al detalle todas y cada una de las obligaciones, compromisos y calendario  que asumimos y aceptamos  a la hora de solicitar un crédito rápido.

Take the Money and Run (Toma el dinero y corre). 1969
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